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La gerontología y la geriatría mundial se concentran en Argentina

Ayer inició la Conferencia Virtual IAGG 2021 que cada 4 años elige un continente distinto para el suceso mundial.

Hoy se completará la segunda y última jornada de la Conferencia Virtual de Gerontología y Geriatría IAGG 2021 bajo la coordinación de la República Argentina y que congrega a especialistas de todo el mundo.

Se trata del suceso global que reúne a los máximos referentes profesionales de ambas especialidades bajo la coordinación de la International Association of Gerontology and Geriatrics, IAGG, creada en julio de 1950, y que debía realizar su congreso este año en el país en forma presencial.

Dicha instancia, por la pandemia vigente del coronavirus, debió ser aplazada para 2022 y como alternativa se organizó la actual conferencia en forma remota que inició ayer martes, 21 de junio, bajo la presidencia del mendocino Félix Eduardo Nallim. Quien además tendrá a su cargo la coordinación del congreso el próximo año entre el 12 y el 16 de junio.

 

 

“Esta es la instancia previa al congreso que debía realizarse este año en Argentina y que fue pospuesto para realizarse entre el 12 y el 16 de junio de 2022 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, confirmó Félix Nallim (foto), quien además es el presidente de la Asociación Gerontológica Argentina, AGA.

“En la conferencia están participando desde estudiantes a profesionales de distintas disciplinas, estén vinculados o no a profesiones médicas”, informó el médico a El Ciudadano. Y añadió: “Los temas se están tratando son variados y en esta conferencia virtual se analizan básicamente los efectos de la enfermedad COVID que nos ha hecho tanto daño en todo el mundo”, manifestó el también titular de la Caja de Previsión para Profesionales de la Salud Mendoza.

 

 

La República Argentina logró la plaza para la organización del Congreso de la IAGG en 2013: “En ese momento nosotros competimos, en Seúl, Corea del Sur, contra Australia y Holanda y ganamos. Fue entonces que nos dieron un plazo de 8 años para prepararnos y en el medio, en 2017, asumió la presidencia de la IAGG, Estados Unidos, en San Francisco, y nosotros el compromiso de realizar el congreso. Con la mala suerte de que llegó la enfermedad COVID, porque el congreso se debía hacer este año”, admitió.

Durante la fundación de la IAGG en el país solamente existía la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría, SAGG, que fue la institución que ingresó al organismo internacional como integrante fundadora junto a otras sociedades del resto del mundo.

Actualmente la organización de carácter mundial realiza cada 4 años un congreso en un continente distinto y en un principio estuvo orientado solamente hacia la geriatría.

 

 

Nallim explicó que “durante muchos años lo hegemónico fue lo médico. Esto considerando que ellos son los únicos que pueden ser geriatras. Médicos que además pueden ser gerontólogos. Pero la gerontología de a poco fue tomando fuerza gracias a todo el aporte que le brindó el resto de las profesiones no médicas y hace unos 35 años cobró el auge que valoramos actualmente”.

Mientras la geriatría es una especialidad de la medicina que previene, diagnostica y trata las enfermedades de la población mayor de 65 años, la gerontología es la ciencia que estudia el proceso y los problemas del envejecimiento desde el ámbito biomédico, psicológico y social.

“En realidad la gerontología es la rama de la ciencia que estudia el proceso del envejecimiento y posee tres ramas de estudio a las que yo he querido introducirle una cuarta. Por una parte tenemos la gerontología experimental, donde se estudian las razones de por qué envejecemos. Después contamos con la gerontología médica, que es la geriatría misma que trata de rehabilitar al viejo enfermo y devolverlo a la sociedad. En tercer lugar vemos a la gerontología social donde se estudia la forma en la que el hombre viejo influye en la sociedad y viceversa. Y en cuarto término tenemos a la previsión”, detalló.

 

 

Nallim contó que que “desde que estoy vinculado a la Caja de la Salud de Mendoza me di cuenta de que la previsión es una hija perdida de la gerontología. Por eso es que una de las ideas fue plantear por primera vez en este congreso que tanto geriatras como gerontólogos deberían tener en cuenta a la previsión. En forma similar, que quienes trabajan en la previsión deberían tener incorporados los conceptos gerontológicos”.

En ese sentido Nallim ya tenía en mente antes de que iniciara la actual conferencia virtual la posibilidad “de que en este congreso hubiera un seminario especial dedicado a los temas vinculados, directa o indirectamente, con lo previsional”.

“Si bien los médicos son los únicos que pueden ser geriatras y a su vez gerontólogos, en esta última especialidad se pueden incluir a todas las otras profesiones que tienen que ver con la vejez como las trabajadoras sociales, los psicólogos, los abogados, periodistas, profesores de educación física, kiniesólogos, entre otras”, consideró.

 

 

Y amplió: “Porque para el abordaje de estos asuntos tan valiosos para la sociedad es necesario formar equipos transdisciplinarios. Es decir que cada profesión deber trascender a su especialidad para llegar a la mejor manera de ayudar y tratar a los viejos”.

El ser humano posee una edad cronológica, “que es la edad que nos indica el almanaque y que según la ley desde los 65 años la persona se debe jubilar”. Además una edad biológica “que se refiere a la edad de nuestras arterias por lo que pueden haber personas viejas con arterias mas jóvenes que personas jóvenes con arterias más viejas”. Una edad psicológica “que se refiere a la edad que en el fondo nosotros sentimos “. Y la edad social “que es la que construimos con nuestra familias, nuestra profesión y hasta con nuestros amigos”.

“Desde mi punto de vista la biológica es la más importante y en segundo lugar elijo colocar a la edad interior, la que yo elijo sentir a pesar de la cantidad de años que tenga”, concluyó.