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Miles de evacuados al incendiarse una fábrica de cemento

Las autoridades ordenaron el confinamiento de casi 3.000 personas que residen en zonas más próximas al polígono industrial del Callejón de la Gata, en Los Llanos de Aridane

Por Redacción

El volcán de La Palma entra en su cuarta semana de erupción y la lava ya afectó a 1.200 edificaciones. Por esta razón miles de personas debieron ser confinados por los gases que produce la destrucción de una cementera.

En las últimas horas más de 3 mil personas debieron ser recluidas en sus casas de la isla española de La Palma a causa de los gases que está generando la destrucción de una parte de una fábrica de cemento por la lava del volcán Cumbre Vieja.

En la zona se han producido además varias explosiones, lo que provocó que algunos de los vecinos de La Laguna también se confinen, aunque por el momento no hay peligro como para llevar a cabo una evacuación.

"Entró en combustión una zona de la fábrica de cemento, y en consecuencia y hasta tanto podamos analizar si la calidad del aire permite hacer vida normal, se ha decidido hacer el confinamiento para evitar posibles problemas de salud", dijo en una conferencia de prensa Miguel Ángel Morcuende, director técnico del Plan de emergencias por la erupción del volcán (Pevolca).

Según precisó el funcionario, las personas afectadas rondan las "2.500 o 3.000" y son quienes viven en áreas cercanas a la fábrica de cemento y que deben permanecer en sus casas.

El comunicado fue publicado en Twitter y alertó a los ciudadados del "confinamiento preventivo de la población en varias zonas de El Paso y Los Llanos de Aridane hasta que se disipe el humo que se ha generado por el incendio de la planta de cemento, ubicada en el Callejón de la Gata".

La fábrica de cemento fue afectada por una colada de lava del volcán Cumbre Vieja, que entró en erupción el 19 de septiembre. Aunque no ha dejado víctimas, provocó grandes daños en esta pequeña isla del archipiélago atlántico de Canarias con 85.000 habitantes, 6.000 de los cuales debieron ser evacuados.

Las coladas ya destruyeron más de 1.200 edificios y cubrieron una superficie de casi 600 hectáreas, según las autoridades.

El aeropuerto de La Palma seguía funcionando este lunes, aunque las autoridades advirtieron que la nube de cenizas podrían interrumpir su actividad, tal y como ocurrió en dos ocasiones desde que el volcán entró en erupción, la última de ellas entre el jueves y el sábado pasados.

Esta es la tercera erupción de un volcán en La Palma en el último siglo, luego de la del San Juan en 1949 y la del Teneguía en 1971, que dejaron en total tres muertos.