|07/04/21 10:30 PM

La mendocina que es una de las mejores sommelier del mundo

Federica Salvador es la actual jefa de sommelier de una importante compañía de cruceros y es de San Martín.

Gracias a la pandemia por el coronavirus una bodega de San Martín tiene la posibilidad de contar, desde hace poco tiempo, con los servicios de talante internacional de una de las sommelier más importantes del mundo: Federica Salvador (38).

La joven mendocina amante de los vinos Bonarda, madre de dos niños, oriunda también del mismo departamento del Este de la provincia cuyana, posee una experiencia de 18 años en la disciplina laboral vinculada estrechamente al vino, habla, hasta el momento 9 idiomas, y es hoy la jefa sommelier de una importantísima trasnacional de cruceros. 

Gracias a las restricciones mundiales debido a la COVID-19 es que ahora puede disfrutar un poco más de Mendoza pero sin abandonar sus compromisos internacionales que la mantienen en su eje profesional a través de comunicaciones remotas. El miércoles por la noche, una vez finalizada la presente entrevista, armó valijas y partió rumbo a Buenos Aires con el fin de cumplir con otro de sus compromisos.

 

 

“Actualmente le estoy ayudando a Sharbel Morcos con quien siempre he estado en contacto quien tiene en vistas un proyecto enoturístico muy importante en la Zona Este de Mendoza. Con un gran potencial y con una importante visión de futuro debido a que los vinos de Marcos son de excelente calidad y podrán ser disfrutados por los visitantes tanto de la misma Mendoza y de otros puntos como Buenos Aires”, explicó.

“Federica del Vino” tal como se identifica en redes sociales como Facebook, valoró el trabajo que viene haciendo “Matías Morcos, que está al frente del proyecto con vinos muy innovadores que se complementan con los vinos más tradicionales que son vinos un poco más complejos, con algo de madera. Y lo ayudo porque mi trabajo internacional está ahora parado”, confirmó.

 

 

“No hace mucho Sharbel me encontró un día en la calle y me preguntó cuándo me subí otra vez al barco y de la forma en la que está ahora el mundo ahora me encuentro aquí trabajando. De todos modos a mi igual me encantó volver a trabajar en San Martín. Justamente mi trabajo arriba del barco me permite probar vinos de todo el mundo, de los cuales muchos son de Mendoza, pero me encanta volver a mi tierra especialmente en verano, en tiempo de vendimia”, apuntó.

Hacía unos 4 años que Federica Salvador no tenía la oportunidad de volver a trabajar en Mendoza “cuando inició su trabajo en los cruceros como sommelier y al tiempo la empresa decidió promoverme como jefa de sommelier y es lo que hago actualmente y que es hablar de la cultura del vino. Ese puesto lo ocupo desde 2019 en el cual mi tarea es formar a sommeliers de otras partes del mundo donde siquiera hay vinos como de India, Tailandia, Indonesia y además lidero degustaciones para pasajeros del barco”.

 

 

Si no fuera por la pandemia actualmente Federica podría estar “en la Antártida o en las Islas Malvinas, cuya experiencia ya la he vivido como unas 6 veces, que es una vivencia maravillosa y hasta conmovedora aunque lo duro es estar 6 meses fuera de casa. Por ello es que he logrado aprender idiomas como ruso, hebreo, alemán, francés, italiano, inglés que es el requisito básico para trabajar en un barco, portugués, español”, resume.

A pesar de que el mundo está asediado por la pandemia “sigo relacionada con la empresa con cursos de capacitación para que no nos olvidemos, por ejemplo, con situaciones de emergencia que pueden surgir en un barco. Todos sabemos primeros auxilios, apagar un fuego de cierta intensidad. Es una empresa que trabaja con barcos grandes que albergan entre mil y mil quinientos tripulantes. Y alrededor de unos 3 mil quinientos pasajeros. Es una mini ciudad flotante con unas 5 mil personas que cuenta con 17 pisos”.

 

 

Y el hecho de ser mendocina la ha favorecido “ya que si saben que sos de Mendoza hace que te miren con más estima, porque saben que es una de las zonas vitivinícolas más importantes del mundo. Todo el mundo te presta atención cuando hablas de vinos. Mendoza es una marca totalmente registrada a nivel internacional. Y lo más raro de estar en un barco es ser de Mendoza porque la provincia no está cerca del mar y todos te preguntan porqué estás acá en le medio del mar siendo que venís del desierto”.