Elecciones en EE.UU: el gesto de Trump que Biden estaba esperando

El actual presidente autorizó el inicio de la transición hacia el nuevo gobierno de Biden. Sin embargo, todo indica que aún "jugará más cartas" para intentar retener el poder

Por Redacción

 

Han pasado casi tres semanas desde que se llevaron adelante las elecciones de los Estados Unidos y luego de tironeos entre el actual presidente derrotado, Donald Trump con su rival y vencedor en los comicios, Joe Biden, el panorama parece aclarase para que el demócrata pueda asumir pronto el lugar que le corresponde en la Casa Blanca.

El proceso de transición en los Estados Unidos, finalmente podrá iniciarse.

Lo que ocurrió durante las últimas horas, fue que Emily Murphy, responsable de la Administración de Servicios Generales del gobierno federal (GSA por sus siglas en inglés), envió una carta al electo Biden para informarle que pondrá a su disposición los recursos necesarios para el inicio formal de la transmisión de poder.

Además, el propio Trump admitió en su cuenta de Twitter que la acción de la GSA, tiene su visto bueno. Hay que saber que Murphy fue muy criticada por haber obstaculizado el acceso de miembros del equipo del vencedor demócrata a fondos e instalaciones federales, gesto que se interpretó como un intento por retrasar la transición, actitud que parece haber depuesto.

Trump continúa sin reconocer la derrota del 3 de noviembre.

"(Pensando) en el mejor interés de nuestro país, estoy recomendando que Emily y su equipo hagan lo que necesite ser hecho en relación con los protocolos iniciales y le he dicho a mi equipo que haga lo mismo", fue lo que puso Trump en su cuenta de Twitter.

Sin embargo a pesar de que el proceso de transición parece finalmente ir tomando forma, el republicano lanzó una advertencia en la busca advertir que aún no fue derrotado en las elecciones y que seguirá impugnando los resultados: "Nuestro caso continúa con fuerza. Vamos a seguir dando una buena pelea y creo que vamos a vencer", afirmó.

 

El importante gesto de la GSA

El cambio de posición de la Administración de Servicios Generales del gobierno federal, fue bien recibido por el equipo de Biden y entienden que es una “acción administrativa definitiva para para comenzar formalmente el proceso de transición con las agencias federales”.

En la misiva de Murphy, desliga a la Casa Blanca de la posición que antes mantuvo la GSA y admite que nunca fue presionada por ningún funcionario del Ejecutivo.

Sin embargo, admitió que sí recibió “amenazas en contra de su seguridad, la de su familia y la de su equipo” para forzarla a "tomar esta decisión de forma prematura".

En el escrito que lleva la firma de Emily Murphy, se reconoce que Biden es “el "ganador aparente" de los comicios.

Además, informa que pondrá a disposición del presidente electo fondos por US$6,3 millones para gastos relacionados con este proceso.

 

El abandono de los republicanos

El Partido Republicano, apoyó a Trump cuando este se autoproclamó ganador antes de que terminara el conteo e incluso cuando acusó que hubo fraude en la campaña, al conocer que la tendencia parecía ser ya irreversible y no obtendría la victoria, incluso el fuerte señalamiento no vino acompañado de pruebas firmes.

Con el transcurso de los días, desde el pasado 3 de noviembre, los republicanos fueron quitándole más y más apoyo. Al punto que en las últimas horas, un hombre muy cercano a Trump, el exgobernador de Nueva Jersey Chris Christie, quien dijo que era hora de que este abandonara sus impugnaciones y que si tenía pruebas de que hubo fraude debía revelarlas de una vez por todas, al tiempo que calificó como una "vergüenza nacional" la actuación de los abogados del magnate y aún presidente de EE.UU.

Líderes empresariales y senadores de su propio partido le dieron la espalda a Trump y velan por la transición que empoderará a Biden.

 

Estados e impugnaciones

Donald Trump intentó disputar la victoria de Biden en un puñado de estados. sin embargo solo obtuvo resultados desfavorables hasta ahora.

Tanto en Michigan, como en Pensilvania, Georgia y Wisconsin, los recuentos de votos realizados, no hicieron más que corroborar lo antes ocurrido: la victoria de Joe Biden por lo que los planes impugnatorios de Trump, no prosperaron.

 

¿Y si Trump se niega a dejar la Casa Blanca?

Diversos historiadores de ese país, remarcan que no hay en la Constitución, texto alguno que indique que hacer si un presidente se niega a dejar la Casa Blanca tras perder en un acto eleccionario.

‘Estamos en aguas completamente desconocidas’, ni siquiera sé cómo termina el resto de esa oración”, admitió Jeffrey A. Engel, director fundador del Centro de Historia Presidencial de la Southern Methodist University.

Legalmente se sabe que el mandato expira a los cuatro años de haber sido elegido pero no especifica cómo proceder si un derrotado candidato no reconoce la victoria y se niega a la transición.

La fecha clave será el 20 de enero, día en el que Joe Biden debería tomar posesión en la Casa Blanca pero todo parece indicar que Trump se negará a tal acción.

Los demócratas advierten que ellos tienen derecho a sacarlo si este se niega a irse. Algo que cae en el sentido común ya que no hay ninguna ley que contemple este tipo de situaciones. No como esta, ya que si bien hubo polémicas por triunfos y derrotas anteriores (Andrew Jackson en 1824 reclamó, Richard Nixon en 1960 y Al Gore en el 2000), todos argumentaban razones legales y no pasaban al panorama de no respetar las leyes.