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Jugó con Pelé en el Santos y le ganó la final a Boca en el '63

José Macia se dio el gusto de jugar durante 12 años con O Rei en el equipo brasileño que marcó una época en la historia del futbol mundial

José Macia se dio el gusto de jugar durante 12 años con Pelé en el equipo del Santos que marcó una época en la historia del futbol mundial. Junto a O Rei, Dorval, Mengalvio y Coutinho, formó una delantera maravillosa que dejó abismales diferencias en los años 60, una época dorada donde el el equipo brasileño conquistó dos Copas Intercontinentales, ante el Benfica y el Milán, y dos Copas Libertadores, ganándole una de ellas a Boca en la final de 1963.

Mas allá de los títulos obtenidos, Pepe suele afirmar que tras marcar 405 tantos en 750 partidos en el Santos, se ha ganado el derecho a considerarse el hombre que más goles consiguió en la historia del club, porque un tal Pelé (1051 goles) es de otro planeta. “Era extraordinario, un extraterrestre. El último año que jugó, le vi hacer cosas que nunca le había visto antes. Se reinventaba. Hacia jugadas diferentes, distintas para cualquier otro jugador”, destacó el exdelantero que, además, disputó 41 encuentros con la selección verdeamarela, donde sumó 22 tantos.

A sus 85 años, recuerda como si fuera ayer cada detalle de su carrera. En un mano a mano con El Ciudadano desde San Pablo, Pepe es voz autorizada para analizar la revancha entre el Santos y Boca (0 a 0 en la ida) por las semifinales de la Libertadores. Además, recordó la final entre ambos clubes que se desarrolló hace 58 años, y reveló lo difícil que fue jugar al lado de Pelé.

- ¿Qué panorama observa de cara a la revancha entre el Santos y Boca por las semifinales de la copa Libertadores?

- Siempre en muy difícil enfrentar a Boca. Es un gran equipo. Nosotros lo enfrentamos en 1963. En aquella época, el Santos ganaba muchos títulos y cuando enfrentamos a Boca, en la Bombonera, recuerdo que tenía una gran hinchada. Son dos grandes equipos y siempre salen partidos emocionantes. Sé que Boca tiene un gran equipo y Santos también. La diferencia con respecto a aquella época fue que los clubes no vendían jugadores a Europa como ahora. Por eso, eran muchos mas fuertes y se guardaban sus mejores futbolistas. Hoy, es muy difícil que permanezcan en sus clubes mucho tiempo y en ese aspecto, hay diferencias entre ambos equipos.

- ¿Cuál es el favorito?

- En partidos difíciles, no hay favoritos. Jugar de local tiene un valor grande. Un partido como de hoy se iguala a un Argentina contra Brasil en cualquier parte del mundo. Y tiene un equilibrio muy grande. No se podía anticipar el vencedor por la magnitud de los equipos. Solo se conocería tras los 90 minutos.

- ¿Qué recuerdos tiene de aquella final de copa Libertadores entre el Santos y Boca en 1963?

- La ida se desarrolló en el Maracaná de Rio de Janeiro y no en el Vila Belmiro (actual estadio del Santos) porque es un estadio chico. Santos no tenía torcida en Sao Paulo, en cambio todos los hinchas de los clubes cariocas gustaban de nuestro juego. Santos obviamente quería jugar en una cancha grande con mas público porque el dinero que iba a recibir era mayor y la necesitaba. Boca tenia mas torcedores que el Santos porque no le interesaba a los paulinos de aquella época que fuera campeón. Entonces, preferimos jugar en Rio de Janeiro donde todo carioca, ya sea de Vasco de Gama, Botafogo, Flamengo, Fluminense, irían a la cancha a apoyarnos porque querían que seamos campeones. Siempre los Boca-Santos fueron difíciles y muy parejos.

- La revancha se jugó en la Bombonera. ¿Qué sintió jugar en ese estadio?

- Cuando jugabamos en la Bombonera íbamos preocupados. En esa época no era un boom, sin embargo, sabíamos que Boca era un adversario imbatible. Tenia un gran plantel de jugadores y existía la rivalidad entre argentinos y brasileños. Hoy, la Bombonera es el estadio más difícil para jugar en América del Sur.

-En su época el Santos no tenía la cantidad de hinchas que tiene hoy, que traspasa la capacidad de los ciudadanos de la ciudad de San Pablo. ¿Ese incremento se debe a lo que fue el equipo de Pelé donde usted era figura?

- Si, es cierto. Cuando empecé a jugar en Santos estaba en el quinto o sexto lugar. No entraba a las clasificaciones ni de la copa Libertadores. Después, entre 1954 y 55´ya teníamos dos títulos del torneo paulista. Un año más tarde, llegó Pele. Consecuentemente, se transformó en un gran equipo. De esta manera, el equipo hacia giras por Sudamérica y Europa. Bicampeón sudamericano y mundial. Pelé se transformó en el mejor jugador del mundo. Él jugaba siempre y lo hacia muy bien. Somos muy amigos y tenemos un contacto muy bueno. Un jugador extraordinario. Pelé era diferente. Perfecto con el cabezazo con muy buen manejo del balón, un jugador completo que yo vi jugar. Con el armado de ese gran equipo, fuimos teniendo cada vez más aficionados.

- ¿Era fácil jugar al lado de Pelé?

- ¡Para nada, era muy difícil! Él era el 10 y yo el 11, y le aseguro que era muy difícil saber lo que pensaba antes de cada jugada. Creías una cosa y luego hacía otra. Tengo la felicidad de haber conseguido entenderlo. No jugaba cualquiera al lado de Pelé. Y yo lo hice durante 12 años.

- ¿Cómo era aquella delantera mítica del Santos en la que usted jugó?

- Dorval, Mengalvio, Coutinho, Pelé y yo… Fue la mejor delantera del Santos de todos los tiempos. Hacíamos más de cien goles por temporada con facilidad. Pelé era el principal goleador y yo el segundo. Coutinho entendió muy bien a Pelé en el campo. Esa era la base de aquel equipo que ganó todos los títulos imaginables.

-Santos dejó de representar hace tiempo el jogo bonito y ganar copas internacionales. ¿A qué se debe ese cambio?

- Prefirió darles más valor a realizar giras en enero y febrero por América y en mayo y junio por Europa, en lugar de preocuparse en ser campeón mundial otra vez. Fue un gran error de las personas que comandaron el club en aquella época. El Santos hoy podría ser el campeón sudamericano y mundial si hubieron actuado diferente.

- ¿Quién le llamó a usted el ‘Cañón de la Vila Belmiro’?

- El profesor Julio Macei, que era nuestro preparador físico, un hombre muy científico. El consiguió de alguna manera medir la velocidad de mi patada, con una especie de máquina que había inventado a tal efecto. Di 122 Km/h en uno de mis golpeos.

- Jugó con Pelé, enfrentó a Di Stefano, lo vio a Maradona, observa a Messi y Ronaldo ¿Quién fue el mejor para usted entre?

- Mire son todos súper cracks pero Pele era extraordinario, un extraterrestre del fútbol. Incluso, el último año que jugó, le vi hacer cosas que nunca le había visto hacer antes. Se reinventaba. Hacia cosas diferentes, jugadas distintas. Igualmente, sabia lo difícil que era marcar a Diego Maradona. Y Messi, ahora. Cuando estuve dirigiendo en Qatar, charlé con Pep Guardiola que era uno de mis jugadores. En su momento me manifestó: ´Hay un futbolista argentino en Barcelona que usted va a oír hablar mucho de él´. Le pregunté: ´Como se llama´. Y respondió: ´Lionel Messi´. Cuando el rosarino empezó a jugar en la primera del Barcelona, me di cuenta de que es extraordinario.