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Salió campeón junto a Maradona, dirigió al PSG y fue traductor de Gallardo

El exmediocampista Jorge Quiroz habló con El Ciudadano. Su trabajo en la formación del equipo femenino del PSG, su amistad con el Muñeco, Cavani y Trezeguet y el día que Maradona pudo haber jugado en un club francés

Quizás las ultras fanáticos de Boca recuerden con detalles el paso de Jorge Quiroz en el Xeneize. Volante central aguerrido, con carácter y despliegue. Surgido de la cantera del club, se consagró campeón de la mano de Silvio Marzolini en 1981 junto a grandes figuras como Diego Armando Maradona, Vicente Pernía y Hugo Gatti. Dos años más tarde, defendió los colores de Temperley en el ascenso y emigró a Francia, hasta que decidió retirarse y convertirse en entrenador.

El hombre nacido en San Miguel (60) se encuentra trabajando en el país galo desde 1989. Hace dos años, fue contratado como director técnico del sub-19 femenino del Paris Saint Germain. Durante ese lapso, salió campeón invicto con un equipo invencible convirtiéndose en la mejor defensa y logrando la capacidad más goleadora del certamen.

Sin embargo, el 30 de junio pasado se le venció el contrato y tuvo que dejar su cargo. Propuestas no le faltarán para seguir dirigiendo y en los próximos días, podría recibir una oferta de la selección de Canadá y de otros clubes europeos para continuar su carrera: “Estoy en Niza porque con el PSG no renové el vínculo. Estoy esperando el llamado de la selección canadiense para dirigir. Es una situación complicada en Francia”, remarcó Jorge Quiroz desde su auto estacionado al costado de la ruta, donde paró para dialogar amablemente con El Ciudadano.

Producto de su buen trabajo en el club de la capital, el PSG jugará una de las semifinales de la Champions League femenina ante el Lyon, el defensor de la corona: “Es el mejor equipo del mundo (Lyon). Después, viene el PSG y más atrás, el Chelsea”, recalcó Quiroz.

- ¿Qué análisis hace de su paso por el Sub 19 femenino del PSG?

- Me fue muy bien. Fuimos dos veces campeones invicto; no perdí un solo partido. Acumulé dos empates y el resto todas victorias. Fueron dos años magníficos donde ganamos todo. Antes de la Pandemia, nos consagramos campeones. Nos reconocieron el campeonato y metí 14 chicas a diferentes selecciones. De un grupo de 19, 13 fueron convocadas a la de Francia y una a la de Portugal.

- En Argentina está resurgiendo el torneo de clubes femenino. ¿Cómo es en Francia?

El futbol femenino está tomando importancia gracias al Lyon que hace 10 años gana todo. El presidente de ese club, Jean Michel Aulas, es un avanzado y fue el primero que le dio importancia al juego de mujeres, se anticipó a todo. Hace una década que viene dándole la trascendencia necesaria y se coronaron en la Copa local muchos años seguido y también en el resto de Europa. El Lyon es el mejor equipo del mundo. Después, viene el PSG y más atrás, el Chelsea.

- ¿Cómo fue trabajar en el PSG?

- Me dieron la libertad para manejarme como quería. El PSG tiene muchas facilidades económicas y me permitieron imponer mi futbol, como yo deseaba. Encima, como ganábamos me sirvió para que sigan apoyando mi proyecto. Acá, el fútbol de mujeres está evolucionando año tras año, va en aumento con la cantidad de licenciados que se especializan en el futbol femenino.

- ¿Cómo te llegó esa oportunidad de trabajar en el fútbol francés?

- Por intermedio de un amigo que me hizo entrar en el PSG para laburar con los chicos de 17 años. Después, presenté mi proyecto para el futbol de mujeres y lo aceptaron. Me hicieron un contrato de dos años. Empecé a trabajar y nos consagramos durante dos temporadas.

- ¿Cómo es habitar en el mundo del París llenó de figuras mundiales?

Es un ambiente muy especial como en el Barcelona y en el Real Madrid, pero con la diferencia de que el PSG no tiene historia como los otros dos clubes. Es una institución que tiene mucha vida, con muchas personas trabajando en las sombras y especialmente, con un poderío económico. Hasta ahora, no tuvieron resultados futbolísticos a nivel europeo, sólo en el ámbito local. En la categoría mujeres pasa lo mismo, pero le lleva tiempo. Le falta ganar una Champions League para meterse entre los grandes equipos. Hay una unión entre jugadores e integrantes del cuerpo técnico que antes no existía. Existe un grupo unido que tiran todos para el mismo lado. Los argentinos (Paredes, Di María, Icardi) se dieron cuenta de que sí no se unían, no podían ganar nada. Gracias a esa alianza llegaron a una final de Champions. Tomaron conciencia los jugadores con la idea de estar juntos y no cada uno por su lado. Ese fue el acuerdo entre todos para sacar adelante al PSG.

- ¿Pudo entablar una relación de amistad con algún futbolista del PSG?

- Si, soy muy amigo de Edinson Cavani porque lo conocí en Mónaco y lo volví a encontrar en el PSG. Un chico muy humilde y trabajador. Es una lástima que ya no sea parte de este equipo. Lo trataron mal en el PSG, prefirió abrirse y buscar otro horizonte.

- ¿Qué fue lo que pasó con el uruguayo?

- Le dijeron que no le iban a renovar el contrato y al final, con esto del Coronavirus, le hicieron una propuesta por dos meses y a Edinson no le gustó. Él sentía que merecía más respeto y pegó el portazo; dejó de ir a entrenar. En cambio, a Thiago Silva le ofrecieron lo mismo y aceptó. El uruguayo no. Un poco por orgullo y otro poco, por el trato del club hacía él.

- ¿Cuánto tuvo que ver Neymar en la salida de Cavani?

No tuvo nada que ver. Esto viene porque los dirigentes tomaron una decisión de dejarlo libre y a Cavani no le gustó.

- ¿Cómo es Neymar?

- Es un chico tranquilo que vive como cualquiera a su edad (28) pero también es muy responsable como profesional. Le gusta salir, cantar y divertirse. Es un chico muy sonriente y le brindan todo en el club. Todos en el club lo quieren. Es su manera de ser. Vive así y le va bien…

- ¿Es verdad que usted hizo que Cavani conozca las ciudades de Mónaco y Niza?

- Si, lo llevé a pasear y a conocer los restaurantes y bares de ambas ciudades. En Mónaco son muy futboleros y lo reconocían por su pasó en Nápoles.

- ¿Cómo fue su trabajo en el Mónaco?

- Fui traductor español-francés para los jugadores latinoamericanos como Marcelo Gallardo, Lucas Bernardi, David Trezeguet y el mexicano Rafael Márquez, entre otros. Con el Muñeco tengo una linda amistad y muy buen filing. Es muy inteligente y reúne todas las cualidades para ser un exitoso entrenador. Siempre hablamos del juego, luego de los partidos. Cada vez que viajo a la Argentina voy a observar los entrenamientos. Hoy, Marcelo está en un gran nivel como entrenador y capacitado para dirigir un grande de Europa.

- ¿Cree que es el apuntado para ocupar el banco del Mónaco o el PSG?

- El Mónaco es un gran club, pero no hay pasión. Tiene siete mil espectadores. Es un club con historia, pero no creo que le interese a Marcelo. Él está para grandes cosas. Debería ser el entrenador del PSG, club que cuenta con más hinchas y mucha mas pasión. Con todo lo que logró en River y siendo el DT que es, lo veo más en el PSG que el Mónaco. Me acuerdo de una anécdota con el Muñeco cuando le traducí una nota que le hicieron del diario L´Equipe. Fue un poco duro con el técnico Didier Deschamps por la forma de jugar del equipo. Marcelo va al frente como loco.

Se hacia respetar y cuando algo no le gustaba lo decía. Cuando existían las injusticias en el plantel, era el primero en decírselo al entrenador de turno. Didier, por su parte, tenía mucha personalidad y es una figura en el futbol francés. Marcelo se le plantó y le dijo lo que pensaba. En ese momento, Deschamps no estaba preparado para tener figuras en el plantel de la talla de Gallardo. Después, con el tiempo aprendió. En esa época, le faltaba experiencia y con Gallardo fue al choque. Luego de ese altercado, quedo mal la relación. El Muñeco se fue al PSG y luego recaló en Nacional de Uruguay.

- Debe ser difícil para un entrenador manejar ciertas figuras con mucho ego…

- Pasa en todos lados. Pasó en el Mónaco y pasa ahora en el PSG, también. Es el problema de manejar ciertas figuras. A veces te va bien y otras, mal. Cuando logras resultados todo va bien, caso contrario, ahí está el problema. Cuando ganas poder hacer lo que quieras, en cambio sí pierdes, debes cuidarte…

- ¿En el Boca campeón del '81 pasó lo mismo con Diego Maradona y el Loco Gatti?

No, nada que ver, Diego era una persona adorable. En esa época había figuras como Oscar Ruggeri, Vicente Pernía, Diego Maradona y el Loco Gatti que iban al frente. No tenían problemas de ego. En Boca primero está el club y después los jugadores. Se respeta mucho eso.

- ¿Cómo fue jugar al lado de Maradona?

Lo mejor de mi vida. No se puede explicar. Es algo increíble. Vos le dabas la pelota y te olvidabas de todo. Fuera de la cancha, era muy humilde. Recuerdo que siempre me llevaba en su camioneta para San Miguel, donde yo vivía. Diego tenía una quinta en Moreno. Nos reíamos mucho porque mi abuelo era correntino y su papá (Don Diego) también. Entonces, imitábamos el acento y nos matábamos de risa. La verdad no hablábamos de futbol. Me invitaba a su quinta a tomar mates y se tiraba a dormir. Un día me llevó hasta mi casa y los fans le rodearon el auto para pedirle fotos y autógrafos. Desde ese día, no me llevó más. Me dijo: ´Nunca más te llevo a tu casa ja´.

- ¿Maradona tuvo oportunidades de jugar en Francia?

- Si, recibió una propuesta del Olympique de Marsella. Resulta que ambos estábamos en Nápoles en esa época, yo de vacaciones. Recuerdo que lo visité mientras él jugaba en el Napoli. Se comunicaron con su representante, Guillermo Coppola, para ofrecerle ir al Marsella. El presidente del club, Bernard Tappie, mandó un emisario para llevárselo al Olympique. Maradona ya había firmado con el club napolitano y al final, no pudo moverse de Italia. Ni lo recibió al emisario francés porque ya había renovado contrato. Para el futbol francés, la presencia de Maradona hubiera sido maravilloso.

- ¿Por qué motivo?

- Porque hubiese aportado y mucho al futbol francés. Imagínate, todo el periodismo del mundo se mudaba a Francia y revolucionaba el juego. Era el momento para que vaya a ese país a revolucionar el juego. El presidente Tappie lo quería traer a cualquier costó. Decía: ´Maradona tiene que jugar acá y se paga solo´. Diego me preguntó como era Marsella y le dije: ´Es como Boca´. Y nada más.

- ¿Por qué cómo Boca?

- Porque viven el fútbol con mucha pasión. El Olympique de Marsella es Boca en Francia por la gente y la pasión. Yo jugué un año en esa ciudad. Es una locura como se vive este deporte. El estadio de Velódromo con Diego hubiera explotado. Marsella es en el sur de Francia como Nápoles en Italia. No tengo dudas: Marsella es Boca.

- ¿Tiene buena relación con David Trezeguet, a quien conoció en Mónaco?

- Si, pasé la Copa del Mundo del '98 en Clairefontaine con él. Luego me llevó a Mónaco, donde fui traductor para Bernardi, Márquez y Gallardo. También trabajé con representantes. Viví con David durante el Mundial de Francia un mes. Es un buen pibe, humilde y lo conocí cuando tenía 20 años. Gracias a él, conocí a Zinedine Zidane, Viera, Deschamps y Thierry Henry. Ellos no tenían expectativas de ganar ese título. Fueron tomando confianza con el correr de los partidos. Yo vi la final en Roma haciendo escala antes de viajar hacia la Argentina. Estaba vestido con la camiseta que me regaló Trezeguet porque no pude estar en el estadio, creyendo que no iban a llegar al partido decisivo. En ese momento, los chicos eran muy tímidos, humildes, de hablar mucho y hacer chistes. En esa época, con Zidane nos fumamos varios cigarrillos después de tomar café durante la concentración. Los dos fumando y hablando de la Copa del Mundo. Me decía que: ´Brasil era el favorito´ pero Francia llegó al final y la ganó.

- ¿Trezeguet quiere dirigir?

- No, quiere ser director deportivo de un club. Está armando un buen proyecto para presentar. Tiene sus ideas y me dijo de trabajar con él. Estuvo hablando con Eric Abidal, el exdirector deportivo del Barcelona, para empaparse sobre el tema. Es un cargo con mucha responsabilidad. Debe nombrar a un nuevo director técnico y reforzar el plantel de jugadores.