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Dos futbolistas argentinos y sus maneras de evitar el coronavirus en Europa

Se desarrollan en diferentes ligas europeas y llevan a cabo medidas de prevención que imponen sus clubes que afectan, de cierta manera, su comportamiento social y personal en esos países

La propagación del coronavirus tiene un impacto cada vez mayor en el mundo deportivo. En los últimos días se produjo cancelaciones, postergaciones y disputas de encuentros a puertas cerradas. Hubo suspensiones de torneos en países muy afectados donde la preocupación es mayor, mientras que otros han planteado opciones preventivas para evitar contagios entre la población.

Es el caso de Bélgica, cuya liga de fútbol implementó medidas de prevención, aunque la pelota sigue corriendo y la presencia de hinchas en los estadios se mantiene.

Santiago Colombatto juega en el Sint-Truidense de la primera división de la Jupiler Pro League de Bélgica. A pesar de que el torneo de Primera división continúa la marcha, su club tomó recaudos para evitar el contagio hacia sus jugadores. “Entrenamos en doble turno, con normalidad. Por ahora la situación la están manejando bien. No se suspenden los partidos y se juega con público”, sostuvo el joven de 23 años, nacido en Ucacha, localidad de la provincia de Córdoba.

Más allá de la que situación está controlada, los dirigentes han adoptado una serie de medidas para evitar la propagación del coronavirus que modificará el normal comportamiento de sus futbolistas. El club donde juega lo liberó por cuatro días, aunque le puso condiciones: no puede salir del país.

El torneo se toma un descanso y podría irse unos días de vacaciones junto a su familia, pero, en estas condiciones, no lo dejan irse de Bélgica para evitar contactos con otras personas.

Más allá de eso, hubo otra bajada de línea desde el club. No deben entrar en contacto con sus hinchas. “Nos prohibieron sacar selfies y firmar autógrafos con los simpatizantes. Podemos dar entrevistas con normalidad, pero no recibir apretones de mano,besos y abrazos de los periodistas y menos del público en general”, remarcó el cordobés a El Ciudadano.

Para llevar calma a sus familiares y amigos que viven en la Argentina sostuvo: “En Bélgica esta todo tranquilo, por ahora. Solo suspendieron los vuelos a China, Italia y España”. Aunque agregó: “Hay dos infectados en el pueblo donde vivo, en Sint Truden. Es un pueblo chico, pero no salgo. Tomó las medidas necesarias para evitar salir de mi casa”.

Uno de los países más afectados por el coronavirus es Italia, donde se suspendió la actividad deportiva hasta el 3 de abril. Ya cuenta con más 17.660 mil infectados y alrededor de 1266 muertos. Las zonas más perjudicadas son las del Norte, la parte de Lombardía que incluye las ciudades de Milán y Venecia, entre otras.

La epidemia obligó al Comité Olímpico Italiano (CONI) a tomar la decisión de suspender todas las actividades deportivas, a excepción del fútbol profesional. Pero el gobierno finalmente fue el que decretó que la Serie A también se cancele.

A la liga local le restan 22 fechas para el final, mientras que la Copa Italia se cortó en semifinales, ya que habían sido suspendidas.

Entre los argentinos que padecen la situación de incertidumbre en Italia está Tiago Casasola, ex jugador de Boca. Su actual pase pertenece a la Lazio, pero está a préstamo en el Cosenza Calcio que milita en la Segunda división.

El argentino vive sólo en Calabria, al sur del país, donde no es la zona más afectada por los contagios, pero igualmente toman recaudos como sí lo fuera.“Nos dimos cuenta de que es algo muy serio y hay que estar muy atento para tomar las precauciones necesarias”.

Tiago es casado y su mujer vive en Parma. Trabaja allá. La distancia entre ambos es de 850 kilómetros. Tomaron la decisión de no verse por un tiempo. “Por este problema estamos distanciados, para evitar algún inconveniente. Cuando pase este momento complicado, ella vendrá a vivir conmigo”, le contó a El Ciudadano desde su lugar de residencia.

“No nos vemos por dos motivos. Primero por precaución, para cuidarnos y queremos ayudar a la causa. Y segundo, por directivas del club Cosenza, ya que me pidieron que este aislado”, explicó el defensor.

El gobierno local decidió que los residentes del país tienen que pasar la mayor cantidad de tiempo posible en sus casas. Dispuso que solamente puedan moverse por asuntos laborales. Él tiene domicilio legal en Parma, pero prefiere quedarse en Calabria por la determinación que le impuso el club de permanecer cerca por cualquier novedad que surja.

Por ahora, Casasola se entrena solo. Tuvo la semana libre y su vuelta a las prácticas junto a sus compañeros está programada para el próximo lunes. “Entreno en mi casa. Nos mandaron una rutina de trabajo que tengo que cumplir todos los días. Nos pidieron no entrenar en grupo, sí de manera privada”, recalcó el exBoca.

“No tengo miedo sí mucho respeto. Son muchos los contagiados y muchas personas fallecieron por esta enfermedad. Hay que respetarla como sociedad y de manera particular, también”, subraya. “Desde el club nos pidieron estar a un metro de distancia de todas las personas. Evitar contactos. Y no ir a lugares cerrados, con mucha gente. No tengo contacto social”, describió las medidas impuestas por el club y que deben llevar a cabo los integrantes del plantel.

Por disposición del gobierno, recién se reanudará la actividad deportiva el 3 de abril.