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|06/07/20 06:18 PM

"No me arrepiento de nada, transito por todos lados con el pecho inflado"

A 11 años de aquel partido en Liniers entre Vélez y Huracán, el ex árbitro Gabriel Brazenas se defiende de las acusaciones por supuestas coimas. Además le respondió con dureza a Ángel Cappa y criticó a Néstor Pitana

“Este teléfono atiende a todo el mundo, maestro”, fue lo primero que remarcó Gabriel Brazenas a El Ciudadano desde su casa en un country de Ingeniero Maschwitz, donde pasa solo sus días de cuarentena.

El 5 de julio de 2009 el exárbitro quedó en el ojo del Huracán por supuestas decisiones que inclinaron la balanza hacia el equipo local que se coronó campeón en el estadio Amalfitani. Fue el último partido de su extensa carrera que abarcó cinco finales de campeonatos de primera división en 9 años consecutivos.

Brazenas hace más de una década que está alejado del ambiente del fútbol. Trabajó seis años como asesor del ex Gobernador bonaerense, Daniel Scioli. Se desempeño dentro de la Secretaría de Deportes con Carlos Chino Tapia. Hoy, se desenvuelve como administrativo en una inmobiliaria grande de Palermo, donde se cruza con hinchas del globo que le hacen reclamos por aquella actuación y hasta contó que fue amenazado de muerte producto de su polémico arbitraje: “Pusieron un artefacto explosivo en la puerta de mi departamento cuando vivía en Fray Justo de Oro y Demaria. Vino la Brigada de explosivos y se armó un lío bárbaro. Tengo una causa abierta por este hecho”, recordó el hombre que tiene 52 años, una hija en España que es médica y otro hijo que vive en Capital Federal...

- ¿Cómo estás pasando esta cuarentena?

-Estoy en mi casa. Conforme no estoy, pero hay que reformular. Me armé un mini gimnasio. Vamos a estar así hasta entrada la primavera. Y hay que reacondicionarse. Todos minimizaron la situación y así estamos. Es un panorama muy difícil. Me gusta mucho correr al aire libre, pero hay que apoyar la medida que dispuso el gobierno Nacional. Me preocupa los efectos colaterales, especialmente los psicológicos. Y la parte económica también empieza a apretar…

- ¿Cómo en el fútbol?

- Claro que sí, pero la realidad de los jugadores de primera difiere mucho de los del ascenso. Se sufre más en la B, C y D. Hay pobres muchachos que viven pura y exclusivamente del fútbol con un sueldo básico, pero deben laburar de otra cosa. Pienso en los empleados de Utedyc y en los trabajadores jornaleros. Es una situación muy complicada para todos. La excepción son los futbolistas de primera que se pueden mantener solos. Los gastos son distintos, pero pueden vivir bien tranquilamente sin trabajar durante mucho tiempo. El problema es cuando te aprietan los del ascenso…

- ¿Los árbitros actuales podrían acomodarse económicamente a la situación?

- No todos, el básico de los internacionales es de 100 mil pesos sin los descuentos. El árbitro internacional es el que hace la diferencia yendo al exterior y cobrando en dólares. Hoy no hay competencia, por ende, como hacen los muchachos para sobrevivir. El resto tiene otro laburo. Siempre fue igual. No les alcanza. El árbitro de élite se permite vivir bien mientras dirige. Cuando dejas de trabajar no cobras más nada…

- ¿Vos te jubilaste?

- No tengo jubilación, ni nada. Tengo 52 años. Me hice un colchón y trabajo de otras cosas, sino sos boleta. Me jubiló a los 65. Si te fuiste a los 50 es porque no podés dirigir más. Eso no significa que te paguen algo. No te pagan nada. Olvídate, murió a esa edad…

- ¿Porque dejaste de dirigir?

- Porque no aprobé las pruebas físicas en la FIFA. En el 2009, luego de la final de Vélez – Huracán, me tomaron los exámenes físicos y no los pasé. De esta manera, la madre del Fútbol Mundial automáticamente subió los parámetros y me liquidó. Venía de una operación de cervicales muy complicada. Con ese cambio, la FIFA me volteó. Estuve entrenando un año y medio para poder dar las pruebas físicas de nuevo. Julio Grondona (ex presidente de AFA) ese año me prorrogó el contrato hasta diciembre de 2010 pero en octubre le dije que no seguía más…

- ¿Qué te respondió?

- Me preguntó tres veces: ´¿Estás seguro?´. Le dije: ´Sí Julio, no va más´. Llamó a recursos humanos para que me cerraran los números. Y le agradecí: ´Un gustazo´. Le di la mano y me fui…

- ¿Lo volviste a ver?

- No lo vi más, hasta que cerraron el cajón en Ezeiza. Fui al velorio para agradecerle todo lo que había hecho por mí. Nada más. Terrible...

- ¿Qué hizo por vos?

- Todo. Me bancó los años que no dirigí pagándome lo que correspondía. De la AFA me fui por la puerta de adelante, como corresponde; sin ningún tipo de conflicto. No existe una carta documento contra la asociación, solamente un comprobante de despido indirecto de común acuerdo entre el empleador y el empleado para resolver la desvinculación. Es más, renuncié antes de que termine mi contrato porque me fui el 29 de noviembre, el día de mi cumpleaños...

- ¿Por qué Horacio Elizondo dijo que te fuiste del arbitraje sin motivos?

- Qué motivos le tengo que dar a Elizondo de mi renuncia. Ni a mi mujer le dio explicaciones. Por qué a él. Pregúntale a Elizondo si alguien le dijo algo cuando no veló por los intereses de los árbitros, cuando nos quitaron la relación de dependencia en el sindicato cuando fue el Secretario General. Él avaló ese cambio en desmedro de la relación de dependencia que es un derecho para los empleados. No veló por los intereses de los árbitros. ¿Sabes cuál es mi única tragedia?...

- ¿Cuál es?

- Recordar todo y no olvidarme de nada. Si vamos a empezar hablar, mira que tengo mucho para contar. Fíjate los juicios, los fallos del juez que llevó adelante la causa que en su momento ordenó investigar a Elizondo porque no veló por los intereses de los afiliados...

- ¿Por qué no lo hizo?

- Porque son todas carmelitas descalzas. Son gente “buena”. Tampoco Héctor Baldassi se iba a dedicar a la política y ahí lo tenes. Hoy es diputado jaja. Baldassi como árbitro fue muy bueno. Una cosa no quita la otra…

- Se cumplen 11 años de aquella final “polémica” entre Vélez y Huracán. Hay muchas críticas en base a tu arbitraje, entre esas, las que lanzó Ángel Cappa…

- Si Cappa tiene sospechas, que presente las pruebas. Yo no me pongo mal si un tipo no cree en mí. Yo también descreo de los demás. Es fácil tirar cosas por tirar. Todas las personas tenemos realidades distintas. Lo único que digo que es tengo cinco finales de primera división dirigidas. En el 2001, la de San Lorenzo ante Unión. El mismo año, me tocó Racing frente a Vélez. En el 2002, River versus Olimpo en Bahía Blanca. Después, Independiente ante San Lorenzo. Y la última, la de Vélez frente a Huracán. Me abran dado ésta última porque era “horrible”. No te llama la atención que haya dirigido cinco finales…

- ¿Crees que no te equivocaste en el partido decisivo en Liniers?

No. ¿Te pensás que si me hubiera equivocado mucho me designaban para esa final en Liniers? Nosotros tomamos decisiones en tiempo real más allá de que exista este VAR de porquería. Yo odio la tecnología porque vino a pudrir el fútbol. El deporte en sí debería tener aciertos y errores. En las finales dirigen los árbitros elegidos por los clubes. Esto es así. Si te ponen a arbitrar un partido decisivo, es porque están de acuerdo los dirigentes de ambos clubes…

- ¿Te pusieron a dedo?

- Había sorteo “calificado”. Iban determinados jueces. En una final se debería designar a dedo, no por sorteo. Hay partidos que existen jugadas grises que no se las deseo a nadie. Si ocurre a mitad de un campeonato, no se enteran. Ahora, si pasa en una final es una catástrofe…

- ¿Qué viste en la jugada de Joaquín Larrivey y el arquero de Huracán, Gastón Monzón?

- Nada, solo un choque. Dos tipos que van a disputar la pelota como la jugada de Manuel Neuer contra Gonzalo Higuain en la final del Mundial de Brasil 2014. ¿Como se frena un arquero o delantero lanzado en ataque? En una definición se juega fuerte. No podés pretender que un arquero vaya a poner la piernita así nomás. ¿Cuántos árbitros cobrarían penal en esa final? No fue foul en ninguno de los dos casos…

- ¿Seguís sosteniendo que no fue falta de Larrivey a Monzón?

- No fue falta. Es un choque, nada más. Estaban también los imponderables. Sacamos todos los granitos de la cancha producto del granizado. Fue una final de campeonato y pusieron fuertes de ambos lados…

- ¿Te arrepentís de algún fallo?

- No, no me arrepiento de nada. Hoy cobraría todo igual. En la jugada de Arano y Cubero aplique el mismo criterio: van los dos fuertes abajo. No fue foul. Es un choque producto del juego. El árbitro no se puede arrepentir de los fallos. Sanciona lo que ve en ese momento y listo…

- ¿Volviste a ver el gol de Eduardo Domínguez de cabeza?

- Si, fue fuera de juego. Lo que pasa es que los árbitros no tomamos la última decisión en posiciones lineales. En esos casos, tenes que morir en lo que observa tu asistente. Si él acierta o no, es su problema. Yo estoy atado de pies y manos. La última palabra es la del juez de línea que está en la misma posición, no te queda otra. Si te dijera que vi la jugada soy una caradura. La FIFA les indujo a los asistentes a participar más en el juego. Y a nosotros a hacer la diagonal de control. Entonces, cuando las faltas son cerca de los líneas tienen que compenetrarse en el juego…

- ¿Tenes la conciencia tranquila que dirigiste bien esa final?

- Si, obvio. No sólo por esa final, por mi vida tengo la conciencia tranquila. Siempre hice lo que tenía que hacer. Olvídate. Muchos me dicen: ´Gabriel te equivocaste en ese partido´. Yo le respondo: ´Revisé las jugadas y no me equivoqué´. Los árbitros trabajamos en vivo y tomamos decisiones rápidas. Fíjate que Néstor Pitana es el árbitro número 1 del mundo porque es el elegido para finales de copa, pero dirige con VAR. Sin la tecnología, en la Argentina le toca partidos de poca trascendencia.

- Entonces, ¿Por qué lo designan para dirigir los mundiales?

- Porque Pitana es arbitro de VAR. Tiene buen porte y está bien físicamente, pero para decisiones comprometidas, rápidas y efectivas no está capacitado. Sino debería estar en todos los Boca-River, San Lorenzo-Huracán o Independiente-Racing. Cobró un penal que no fue en la final entre Croacia y Francia en Rusia 2018. Lo terminó cobrando por el VAR. Se equivocó. Todos hablan de mis supuestas equivocaciones en la final porque cada uno lleva agua para su molino…

- ¿Te réferis a Cappa, que te criticó duramente?

- Que le puedo llegar a decir a Cappa si no ganó nada. A las pruebas me remito. Le gusta salir hablar porque tiene buena dicción. Es una persona que al mundo del futbol le gusta porque tiene muchos seguidores. Pero, lamentablemente, a los 30 minutos del primer tiempo como entrenador sacó al centro delantero Nieto y se rehusó a hacer goles. El DT resignó un delantero para poner un mediocampista. Y nadie dice nada. El encuentro estaba 0 a 0 y sacó al 9. Y la culpa fue mía por como dirigí. Nunca lo escuché hacer un mea culpa por ese cambio. Es feo escucharlo decir esas cosas…

- ¿Te sentís condenado socialmente por ese partido?

- No, para nada. Transito por todos lados con el pecho inflado. Camino la calle, estoy en el pueblo. Voy a Capital Federal, vuelvo a la provincia de Buenos Aires y la gente por debajo me dice: ´Bue, sabemos cómo es esto´. Conozco mucho jugadores y técnicos que te dicen que nada es claro en el fútbol argentino. A veces tenes suerte y otras no…

- A Diego Ceballos en la final de Boca contra Central por Copa Argentina le pasó algo idéntico a lo tuyo. Lo condenaron todos por esa falta que fue afuera del área…

- A Ceballos ese día se le cruzó un jugador adelante y le tapó la jugada. Cuando lo ve caer en el área cobró penal. Al término de la final, se apoyó en la tele y observó que había caído dos metros afuera. Estoy seguro de que un árbitro no quiere sancionar en un partido decisivo un penal dos metros afuera. No fue a propósito. Pasa que en el fútbol estamos como con la pandemia: todos en la misma tempestad, pero cada uno en su barco. A algunos les pegan un poquito más y a otros menos, dependiendo de lo fuerte que seas. Si te agarra débil, te liquida mentalmente. No apareces nunca más en ningún lado. No podés hablar ni defenderte de lo que te acusan. Y pierdes todo…

- ¿Como te agarró a vos esa final fuerte o débil de la cabeza?

- Siempre me agarró fuerte. La única manera de dirigir en nuestro país es con la cabeza madura. ¿Sabes cuantos quilombos tuve? Miles. Y en las calles tuve muchos problemas. Desde que salís de tu casa hasta que volvés te conocen todos. La gente siempre recuerda los polémicos arbitrajes…

- ¿Te siguen insultando los hinchas de Huracán?

- Tengo de todo. Hinchas que me aplauden. Otros que me insultan fuerte. Algunos que me paran para preguntarme por las jugadas, respetuosamente. Yo puedo hablar de diferentes maneras. El que me habla bien, le respondo bien. Ahora, el que lo hace mal, le contesto igual. No me cayo nunca. Face to face, no tengo ningún problema. Hubo uno que se quiso propasar en el Mundial de Rusia. Fue en la previa a un partido del seleccionado que me filmó tomando algo en un bar y me dijo de todo. Me insultaba a 500 metros. Si le daba un bife, íbamos todos presos en Moscú. No me voy a cagar un mundial por un boludo que viene a insultarme. Una vez en Mar del plata me organizaron un escrache. Fui con Daniel Scioli cuando trabajaba para él. Estaba todo organizado…

- ¿De qué te acusaban?

- Eran 10 hombres que me gritaron por la final de Huracán y Vélez. Llamé a la policía. Los detuvieron y uno de ellos les dijo a los efectivos: ´Déjame que lo quiero putear un rato´. Y me insultó de arriba abajo. Yo lo dejé. Se sacó las ganas. Y después se fueron.

- ¿Te ofrecieron alguna vez arreglar algún partido?

- Nah, que te van a ofrecer acá, sino no hubiese dirigido cinco finales. Grondona se enteraba de todo. Y no estaba de acuerdo con los arreglos de partidos. Ni se arrimaban. Si no, no estas 9 años dirigiendo en la alta competencia, entre ellas, mundiales, Libertadores. Te pegan una patada en el culo, antes.

- ¿Sergio Pezzotta es otro exárbitro que la pasó mal después del descenso de River?

- Si, lo amenazaron de muerte. Vivió amenazado por mucho tiempo con causas penales, con custodia en su casa y líos con su mujer. Ambos tuvieron problemas de salud. Y grandes inconvenientes judiciales. Fue amenazado de muerte por la gente de River por parte de la hinchada.

- ¿Vos sufriste algún tipo de amenaza?

- Si, fui amenazado de muerte por haber dirigido esa final. Pusieron un artefacto explosivo en la puerta de mi departamento cuando vivía en Palermo, en la calle Fray Oro y Demaría. Vino la Brigada de explosivos y se armó un lío bárbaro. Los vecinos mismos son los que hinchan las pelotas. Fue después de la final entre Vélez y Huracán…

- La pasaste mal vos también…

- Nunca me escondí de nadie ni de nada. Tengo una causa que lleva adelante el juez, Julián Ercolini. El encargado del edificio se asustó y llamó a la brigada. Entonces se abrió una causa. Tuve que ir a Comodoro Py a declarar. Es una cosa normal. A Ángel Sánchez también le pasó lo mismo en Parque Chacabuco. Nunca me escondí. La pase mal por mi familia. Por eso te jode, nada más. ¿Pasar mal en qué sentido? Me investigaron por todos lados. Si compraba o había recibido coimas. Estoy limpio. Gracias a dios cuando voy a la AFIP tengo muy bajo el riesgo fiscal. Y pago todos mis impuestos. Tengo todo declarado y está a nombre de mi mujer. A mí me investigaron y nunca me encontraron nada…

- ¿Coimas por qué motivo?

- Por recibir plata para dirigir esa final. La gente siempre habla, viste. Como Cappa, que dice lo que dice sin pruebas. Pero no sé por qué lo hace. No hay una denuncia de Ángel ni de nadie. Es un tiro al Pichón. Una denuncia ficticia. Pasaron 11 años y ninguno presentó una prueba de algo. Estoy esperando que alguien me denuncie. Jamás me encondí de nada. No será que hay otros que están escondidos…