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Sin competitividad y sin moneda, los dilemas de la economía argentina

Pese a los esfuerzos por marcar un crecimiento económico y dar buenas noticias en clave electoral, los números marcan problemas que no solo delatan el presente sombrío, sino que condiciona el futuro por la cantidad de problemas pendientes que se patean para adelante

Los problemas económicos de la Argentina, lejos de atemperarse, parecen estar en camino de acentuarse, a la luz de decisiones que con un horizonte muy corto –la próxima elección– van acumulando problemas como la literal desaparición de la confianza en la moneda, y la falta de competitividad de la economía, vital a la hora de crear la riqueza que tanto se promete, pero cuesta cada vez más producir.

 

Pesos que queman

Una de las situaciones preocupantes tiene que ver con la desconfianza en la moneda, sobre todo como vía de ahorro, frente a la inflación y el resquemor ante futuras devaluaciones. Muchos economistas insinúan la necesidad de volver a algún tipo de convertibilidad, o bimonetarismo.

Fernando Galante es economista, y lo explicó en diálogo con la 91.7: “Lo primero que tenemos que pensar es que siempre acá le ponemos el título dólar, pero en realidad el problema grave que tenemos nosotros es el peso. El dólar termina siendo un refugio que busca la gente, ha sido como una gimnasia que tenemos los argentinos, pero el gran problema es que tenemos mucha oferta de pesos, y emitiendo muy fuerte para cubrir el déficit fiscal, cubrir el gasto público – que encima se vio acelerado después de las PASO– y muy poca demanda”, es decir, “la gente no quiere tener pesos, huye del peso, entonces tenés el combo perfecto para que sea una moneda que te pierda valor todo el tiempo”.

Pero, con respecto a las soluciones al problema, agregó: “La respuesta típica que siempre ha tenido el Gobierno es restringir, e intentar obligarnos a punta de pistola a tener pesos en el bolsillo, cuando el argentino entiende que el peor negocio que pueda hacer hoy es tener pesos porque se desvaloriza por minutos por el nivel de emisión”, lo que calificó como que “termina siendo una guerra entre un gobierno que nos quiere obligar a tener en los bolsillos una moneda que pierde valor, y la gente que busca refugiarse de cualquier forma y no tener esa moneda en el bolsillo”.

Fernando Galante

 

Competitividad

Otro de los problemas graves, y absolutamente conspirativo contra el crecimiento, es la falta de competitividad de la economía. Para Galante, “el Gobierno está en otra cosa, me parece que hoy ni siquiera se plantean mejorar la competitividad. Lo cual es gravísimo, porque en una economía que necesita dólares, como pasa en la Argentina, lo que menos hacemos es pensar cómo hacer para generar esos dólares”.

“Es vital, es lo que está discutiendo el mundo, en todos lados y uno lo ve con lo que están haciendo inclusive los países vecinos, y en la Argentina esa discusión no existe”, explicó, y sentenció: “Muchas veces creemos solamente que hay una sola variable que determina la competitividad, que es el tipo de cambio. Claramente no es así, uno no puede vivir devaluando la moneda para intentar con eso generar competitividad, la competitividad es generar con productividad, se genera con beneficios impositivos que acá no tenemos, somos uno de los países más carga tributaria del mundo, tenemos un costo laboral altísimo”.

Pero, además, puntualiza que “no es un costo laboral salarial, sino que viene de la misma carga tributaria que tenemos, y todo eso genera un combo que hace que la Argentina claramente no sea competitiva al momento de salir al mundo, lo que es muy grave y yo creo que no está ni siquiera en la en la agenda de los políticos”.

Con respecto a un bimonetarismo o una convertibilidad, el economista aseveró: “Muchas economías terminan llegando a una dolarización, de alguna forma es reconocer que no somos capaces de tener un banco central y de emitir monedas, y hacerlo de una forma”, a lo que sumó: “El principal problema que tenemos acá, y que es lo que menos se discute y eso es lo curioso, es el problema fiscal: claramente tenemos un Estado muy grande, que no se puede financiar, para mantener el estado el nivel de endeudamiento es altísimo, y no alcanza para mantenerlo”.

Entonces, “la vía de financiamiento que tienen que es la emisión monetaria, que nos lleva esta situación. en todos los problemas que planteamos en la Argentina lo que hay de fondo es un Estado, que ya no se puede sostener, pero nadie discute achicar el Estado, nadie discute en ir a un superávit fiscal, sino todo lo contrario. Todo el tiempo estamos agrandando más el Estado, generando un monstruo que es cada vez más difícil de mantener, y los que tienen que solucionar este problema son los que menos ganas tienen, porque son los que se benefician con ello”.

Por último, recalcó la necesidad de “empezar a entender que el sector público no genera riqueza. Lo que hace es toma recursos del sector privado y los puede retribuir, pero no generar riqueza, entonces nos tenemos sacar esa película de la cabeza”, y cerró diciendo: “Creo que, indefectiblemente, la Argentina va a camino a terminar en un sistema de convertibilidad o una dolarización, la gente ya no confía y va a ser muy difícil volver a confiar en el peso”.