|13/04/20 08:34 AM

Se extiende la cuarentena mientras la economía de Mendoza está al rojo vivo

Sin poder trabajar y sin fondos, las empresas pasan por una situación compleja que ya muestra secuelas graves de cara al futuro

Empresarios, industriales, comerciantes y productores de la provincia pisan una semana con expectativas que rayan la desesperación. 

Motivos sobran para ello: en un 75% de las empresas ya no hay fondos. Muchas se han tenido que desprender de sus capitales de trabajo, a punto tal que la cifra arrojada hace un mes de la pérdida de 4.000 fuentes de trabajo, hoy ya fue superada. Con el agravante de que las mismas fuentes de inversión cierran sus puertas.

Para los observadores económicos, esto indica que la cuarentena por la pandemia de coronavirus trae consigo un fuerte quebranto para la economía argentina, en especial para las economías regionales, como es el caso de la de Cuyo. 

Este aspecto sobresalió en un análisis realizado mediante una inusual teleconferencia organizada por la Unión Industrial de Mendoza (UIM), sus cámaras asociadas y otras cámaras empresarias de toda la provincia. 

El encuentro virtual fue con periodistas de todos los medios de Mendoza, entre los que se encontraban CNN Radio y diario El Ciudadano, ambos del Grupo Cooperativa

Allí quedó al descubierto el grave estado en el que se encuentra el aparato productivo, algo sin precedentes en la vida mendocina. También se expuso el fuerte reclamo al Estado nacional, sobre todo al sistema financiero, para agilizar lo comprometido en medio de la cuarentena por la Casa Rosada.

Tras el encuentro, el titular de la UIM, Mauricio Badaloni, ante la consulta de cómo se podría recuperar el sector, le expresó a nuestro diario que “antes de acondicionar los indicadores para la recuperación de la industria, observamos lo que se está haciendo en Europa, para con un estudio más pormenorizado se vea cómo recuperan las principales industrias, sobre todo las más afectadas, como el turismo, con dos meses de parálisis y los mismos costos”. 

Mauricio Badaloni, de la UIM.

Dicen que serán de seis a ocho meses de recuperación, y de ninguna manera en menos de ese tiempo para ningún sector. En nuestro caso ese tiempo será similar en todos los sectores, donde la recuperación será paulatina, como también los haberes y el empleo. Este último, en el plano formal ya había caído en alrededor de 4.000 fuentes de trabajo antes de la cuarentena”, explicó el empresario.

Al preguntarle qué sucederá entonces, dijo: “Industriales, empresarios, ejecutivos y productores de toda la provincia somos conscientes de que esta crisis traerá muchos cambios. Entendemos que todos los trabajos que hoy se pueden hacer, como el teletrabajo, muestran el paradigma de cómo se activará el empleo después de la cuarentena. Con muchos más monotributistas y cuentapropistas trabajando desde su casa, a lo que todas las industrias se irán adaptando. En esto no vemos una recuperación del empleo como se desarrollaba antes de la pandemia. Ni si quiera en la construcción, que es la más golpeada con unas 4.000 bajas laborales”.

A la hora de opinar sobre las respuestas que están recibiendo del Gobierno, Badaloni detalló con preocupación: “Tenemos que entender que la problemática es el Fondo de Garantías del Banco Central de la República Argentina, para activar ese engranaje dentro del sistema financiero que nos permita, ya sea por el motivo del pago de haberes, que incurra en el préstamo de una nómina. O por el caso de capital de trabajo, teniendo en cuenta la facturación del mes anterior”. 

“En los dos casos las respuestas bancarias no han sido de las mejores. Por eso, solo el Estado provincial tiene el único sistema más activo y trabajando dinámicamente, que es el de $100.000 por microempresa de hasta cinco empleados. El resto de las empresas han tenido que cubrir parte de los sueldos en un 50% o un 60% con fondos propios” 

La metalmecánica, entre morigerar despidos y afrontar sueldos

Un sector muy importante de la economía local es el metalúrgico, que intenta recuperarse como puede. Parte de los puntos que brevemente abordó para El Ciudadano el vicepresidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (ASINMET), Julio Totero

El empresario expresó: “Nuestro desvelo es salir de la cuarentena y que las empresas empiecen a producir y obtener recursos genuinos. De todas maneras en ASINMET decimos que no se puede salir de la cuarentena a cualquier precio, porque esto hay que trabajarlo con un protocolo de sanidad organizado, que permita que las empresas retomen el trabajo garantizando la salud del trabajador. En ese sentido, nuestra organización ha conformado un protocolo que estamos entregando a nuestros asociados para salir de la cuarentena con toda responsabilidad”.

Julio Totero, de ASINMET.

Al mostrar el delicado problema laboral, detalló que “solo 500 trabajadores de un sector que cuenta con 15.000 fuentes de trabajo, muestran el nivel muy bajo de actividad de la metalmecánica local. Con algunos sectores que están exceptuados por leyes nacionales de la cuarentena, como los que proveen servicios para la agroindustria, o en la destilería de Luján. Ahora comenzarán a incorporarse los relacionados a maquinaria agrícola y vial. Se han registrado despidos en porcentajes menores. Por supuesto, como el resto de las empresas e industrias de Mendoza, nuestro gran problema es cómo afrontar los sueldos”.

El transporte de cargas, con fondos en punto crítico

Finalmente, el termómetro del duro momento del aparato económico local lo da el de las empresas del transporte de cargas. Por eso estas opiniones que dio a nuestro diario el titular de la Asociación de Propietarios de Transporte de Cargas de Mendoza (APROCAM), Daniel Gallart. “Difícil es cuantificar las pérdidas del sector porque cada empresa, y son muchas, tiene en menor o mayor medida lo suyo, lamentablemente. En términos generales somos un segmento de la economía que está trabajando en un 30% de su capacidad. Se tiene que tener en cuenta que hemos sido declarados esenciales en el marco de un abastecimiento que en mucho sentido es crítico”.

Daniel Gallart, de APROCAM.

Sobre la urgente necesidad de respuestas crediticias, el empresario fue lapidario al mostrar el estado de situación de las empresas cuando dijo que “se ha consumido abruptamente el stock de créditos comerciales y nuestro efectivo.  Agudizan el panorama nuestros descubiertos que se encuentran en cero ingresos. Por eso todo esto tiene un límite y debe entenderse que no podemos seguir funcionando de esta manera, porque en realidad dejaremos de funcionar al no tener más recursos. Si alguien en nuestro sector factura algo, no es con utilidad, sino con pérdida”.