|11/05/21 07:27 AM

Rechazo a las medidas que pretenden impedir aumentos en los alimentos

Desde el sector ganadero y agrícola reiteran que las políticas de control y presión tributaria terminan, a la larga, en un efecto contrario a la baja de precios por falta de oferta e inversión

El Gobierno nacional continúa cinchando su relación con el campo. Las últimas determinaciones, en cuanto a las exportaciones de carnes, y seguros límites que muestran las medidas, son el ejemplo de cómo se lleva el PEN con la producción agropecuaria.

Para los observadores de la realidad del país, la administración de Alberto Fernández se ensaña con el campo, como no lo hace con otros sectores de la cadena comercial de la alimentación. Es como acusar públicamente, dicen, que el único responsable de los elevados precios en góndolas y, por consiguiente, quien alimenta el proceso inflacionario, es el campo.

Ante la dimensión que está tomando este tema, en el inicio de la semana, las cuatro entidades que integran la denominada Mesa de Enlace del campo argentino, se reunieron para determinar las medidas de fuerza que llevarán adelante, punto en el que no se descartó nada y sí se dejó en claro que serán hasta las últimas consecuencias.

Informaciones de los últimos días también señalan que, a los elevados precios de la carne vacuna, se agregan altos valores de productos agropecuarios esenciales para la alimentación del país. Sobre estos últimos, desde asociaciones del campo en la economía regional de Cuyo, salieron a negar que no sería esa la realidad que afecta a los estados provinciales de esta parte de la Argentina, esencialmente, Mendoza.

 

Vuelven a cometer los mismos errores de los 12 años de la administración K

Ante las medidas restrictivas que asumió el Poder Ejecutivo sobre las exportaciones de los productos cárnicos de bajar los precios, El Ciudadano entrevistó al exministro de Agricultura de la Nación Ricardo Buryaile, quien, al preguntarle sobre las acciones gubernamentales, respondió: “El Gobierno comete el mismo error que ya cometió durante los 12 años de kirchnerismo, es decir, que entiende que, manipulando e interviniendo el mercado de carnes, se van a bajar los precios.

Ricardo Buryaile.

 

—¿No es así?

—No, claro que no, lo que ha sucedido es todo lo contrario, se puede tener una baja circunstancial, pero después termina en una explosión de precios. Por eso, creo que vuelve a cometer los mismos errores con la prohibición a los compradores de actuar en el mercado de Liniers. Ahora aparecen con registros nuevos que tienen la única finalidad de poner más burocracia y trabar el mercado, desconociendo que, hoy, más del 70% de las exportaciones de carne están con destino a China, con una categoría de vacas que no se consume en el país, permitiendo lisa y llanamente el ingreso de divisas y la previsibilidad en el mercado de carnes.

 

—¿Por qué cree usted que se aplica esta política?

—El Gobierno lo hace porque cree que, de esta manera, baja los precios, y está probado que no. Puede que por un corto tiempo le dé resultados, pero, definitivamente, cuando baja la inversión, baja el estímulo a tener ganadería en las zonas que pueden competir con la agricultura. Esto hace que termine repercutiendo es un menor nivel de stock, caída de las exportaciones y suba del precio interno. Estoy convencido de que todo esto el Gobierno lo hace por una cuestión demagógica con desconocimientos y la reiteración a cometer los mismos errores por torpeza.

 

—Por lo que dice, ¿lesiona al sector?

—Sí, esto perjudica, sin dudas, la producción de carnes en el país, y hoy perjudica principalmente a los productores o a los crianceros, porque el destino de la vaca china es de manufactura, un animal que no se consume en los centros urbanos como Mendoza, Buenos Aires, Rosario, Córdoba, o Santa Fe. Definitivamente, es una mercadería que no se consume, porque el argentino consume novillito o vaquillona, pero no consume vaca descarte en general.

 

—Pero, el perjuicio es más complejo.

—Por supuesto, porque además de perjudicar al criador, como ya lo expresé, hace que haya menos oferta de terneros y, si hay menos oferta de terneros, termina repercutiendo en un menor nivel de exportación y en una liquidación de stock. El Gobierno vuelve a tropezar con la misma piedra por preconceptos, por ideología y porque tiene entre ceja y ceja al campo.

 

Los altos precios de productos agropecuarios tienen diferencias en Cuyo

Para la Cámara Argentina de la Mediana Empresa, los principales productos agropecuarios que constituyen la base de la alimentación tuvieron importantes subas que dejaron entrever problemas para los consumidores y desigualdades para los productores.

Nuestro diario tomó contacto con el titular de la Unión Frutihortícola Argentina, Omar Carrasco, quien dijo: “Nosotros, entendemos que hay entidades que proporcionan ciertos porcentajes de aumento y de baja de ciertos artículos, tomando como base la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, pero no hablan de regiones, solo a nivel general y, lamentablemente, en Mendoza tenemos otra situación diferente a la que ellos manifiestan”.

Al referirse a lo que sucede en Mendoza, expresó: “Acá en la provincia si tomamos como ejemplo los artículos que marcan en suba, la mayoría ha bajado. Contrariamente, los que dicen que han bajado, han subido, por eso es importante tener el porcentaje que marcan las entidades de la región, para poder mandar un mensaje claro al consumidor, también al que comercializa porque los hipermercados marcan con una diferencia muy grande, en comparación con una verdulería de barrio.