|07/01/21 09:05 AM

Las razones del paro incompleto del campo

La Mesa de Enlace convocó a un cese de comercialización de granos para la semana próxima.

El martes la Mesa de Enlace de Argentina decidió llevar al sector del campo a un paro de 72 horas contra la determinación del gobierno de Alberto Fernández de impedir las exportaciones de maíz. La medida de fuerza será entre el lunes y el miércoles de la semana que viene.

Sin embargo de las cuatro entidades que la componen solo una decidió no adherir a la medida de fuerza por considerar que no es el momento de parar aunque “si de reclamar”. Se trata de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria, Coninagro, cuyo presidente, el mendocino Carlos Iannizzotto, consideró que “no adherir al paro es una medida a favor del país, no a favor del Gobierno”.

“En Coninagro consideramos que hay que agotar hasta la última instancia de diálogo, al tiempo que expresamos nuestro desencanto con medidas impositivas, financieras e intervencionistas aplicadas incisivamente por el Gobierno. Puesto que ello genera un profundo descontento e incertidumebre en el sector agroindustrial”, admitió Iannizzotto. Y agregó: “Pero no creemos, sin embargo, que un problema grave se solucione con otro conflicto, por eso Coninagro no adhiere al paro y apela al diálogo. 

 

 

En esa posición es que Iannizzotto le solicitó al presidente Alberto Fernández “y a su equipo económico nos conceda con prontitud una audiencia para que podamos escucharnos y diagramar acuerdos con el objeto de alcanzar una política productiva de crecimiento y un rumbo que fomente la generación de divisas, creación de empleo y fuentes de trabajo y dinamice la competitividad del sector”.

Las bases y productores cooperativistas nucleados en Coninagro, que representan a más de 800 cooperativas productivas, comerciales e industriales y a más de 120 mil productores rurales de esa manera expresaron su rechazo enfático “a la política intervencionista y de regulación de mercados que se expande y es aplicada por el Gobierno en sus estamentos”. 

Y solicitó “inmediatamente el levantamiento de la medida que impide la comercialización por el cese de exportación de maíz, puesto que desvirtúa el sentido y el fundamento de la política productiva de desarrollo que necesita el país para, entre otros ejes, trabajar con afán de garantizar una alimentación saludable y sustentable”.

 

 

Aunque Coninagro comparte el malestar y el diagnóstico que genera rechazo en el sector agropecuario argentino, el mendocino manifestó que “esta postura de no adherir al paro no sugiere, bajo ningún aspecto una ruptura ni falta de integración ni de representatividad en la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA)”.

El dirigente argumentó la reflexión: “Puesto que la pluralidad de opiniones y autonomía en la toma de decisiones, inclusive, refuerza los valores institucionales y democráticos. Y en el caso particular de esta decisión que se tomó contemplando y sopesando cuestiones propias de cada producción de las diversas economías regionales del territorio y características de cómo opera el sistema cooperativo”. 

A su vez, en consonancia con lo expuesto por el Consejo Agroindustrial Argentino, organismo que Coninagro también conforma, expresó que “coincidimos en la insistencia de abocarnos en poner foco en políticas públicas que fomenten la producción, la inversión, el empleo, el consumo y las exportaciones para motorizar una Argentina agroindustrial federal, inclusiva, tecnológica y exportadora”.

 

 

“Así como consideramos que el delicado escenario social no tolera un paro, creemos que tampoco soporta medidas que desalientan la producción de los que invierten todos los días como son los productores”, remarcó con énfasis. 

Aunque sopesó que todo conflicto “debe ser canalizado sin abandonar el diálogo. Por ello seguimos apostando al consenso. Finalmente, no adherir al paro es una medida a favor del país, y no a favor del Gobierno, por ello Coninagro reitera su pedido público y de carácter formal de una reunión con el Presidente de la Nación”, repitió.

El miércoles 30 de diciembre de 2020, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca decidió cerrar el registro de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) de maíz hasta que ingrese la nueva cosecha para asegurar el abastecimiento del mercado interno, explicaron.

 

 

El martes 5 de enero Confederaciones Rurales (CRA), Federación Agraria Argentina (FAA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) decidieron convocar a un cese de comercialización de granos.