|03/12/20 10:41 PM

Las buenas noticias del vino podrían terminar

El buen momento que vive la industria vinaria podría finalizar salvo que encuentre un nuevo punto de equilibrio.

El lapso que ocupó la pandemia por el coronavirus en la Argentina curiosamente tendrá un correlato positivo cuando finalice diciembre y se alcen las copas para brindar.

Y no será un festejo con medias tintas. Todo lo contrario, el vino argentino festejará el próspero 2020 que tuvo en un año complicado donde la mayoría de las actividades económicas perdieron salud. 

Sin embargo la industria no deberá dejarse obnubilar corriendo el riesgo de perder el delicado equilibrio logrado con productos a precios bajos.

Tras el telón que se bajará en pocos días el festejo no será pleno y los productores, principalmente pequeños y medianos, seguirán preocupados por sobrevivir, ahora con la mente puesta en levantar la cosecha.

De todas maneras las recientes son buenas noticias aunque no hay que dejar de analizar que la vitivinicultura argentina debe seguir buscando un nuevo punto de equilibrio.

Por la pandemia, aquí y en el resto del mundo, se comenzó a buscar nuevos canales de compras y eso se notó en el crecimiento de un 6% de los fraccionados mientras que en los graneles también fue importante: 84,7% en el mercado exterior.

Un dato a tener en cuenta es que los precios a los que se están vendiendo los productos no son sostenibles en el tiempo, sobre todo para el productor primario. Y bajo el halo de felicidad, si suben demasiado la celebración podría durar poco. 

Cuando arrancó la pandemia en el país la industria observaba unos ocho meses de stock y hoy la cifra está casi a la mitad.

Esa reducción importante seguramente tendrá una recuperación en el precio y es ahí cuando se deberá buscar el nuevo punto. Porque cuando la gente ve al vino a precio razonable lo prefiere. Pero si se pasan determinados niveles optará por otros productos.

Más allá de los crecimientos que siempre son bienvenidos, la industria no deberá distraerse y tendrá que comenzar a estudiar la nueva armonía en una ecuación de rentabilidad perdurable, para que el consumidor siga bebiendo vino sin que vea afectado su bolsillo. 

La realidad le advierte al industrial que en un ambiente festivo deberá cuidarse y no creerse la historia completa.

En cuanto a los vinos a granel habrá que esperar lo que suceda con los caldos del Hemisferio Norte y cómo influirán en la competitividad de los precios.

Porque a la larga las cosechas siguen cayendo en cuanto a volumen, producto del quebranto, el abandono del minifundio, la falta de rentabilidad de algunos sectores o la falta de eficiencia. Hace unos pocos años atrás el volumen alcanzaba casi los 26 millones de quintales y hoy estamos en cerca de 23 millones.

Con esa mirada el desafío estará también centrado en la recuperación del viñedo nacional, más eficiente, más productivo, con financiamiento disponible acorde y con condiciones de competitividad.

Pero el sector vinario que posee mercado, tanto en el interior como exterior, recibirá un premio por haber logrado consolidar su lugar en los consumidores que eligieron más al vino argentino como parte de sus dietas. 

Exportaciones

Uno de las principales componentes del buen 2020 del vino argentino fue el comportamiento que tuvieron las exportaciones que en noviembre registraron un crecimiento de 2,1%, según datos oficiales y contrastados por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV).

De acuerdo al informe elaborado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), de enero a noviembre las exportaciones de vino argentino acumularon un aumento del 34,1% comparado con el mismo periodo de 2019 y los vinos fraccionados contribuyeron con un crecimiento del 6,1% y los graneles con un 84,7% para lograr este resultado.

La vitivinicultura argentina totalizó, en los once meses analizados, ventas en el mercado externo por un volumen de 369.282.300 litros, superando en más de 93 millones de litros a igual periodo de 2019.

Este desempeño en el comercio internacional le permitió a la Argentina escalar posiciones en el ranking mundial de países exportadores, pasando del puesto 11 al 8 a nivel global. 

En cuanto al tipo de vinos, los sin mención varietal o genéricos representaron el 61,5% y los varietales el 23,4%. Por su parte, los vinos fraccionados tuvieron una participación del 51% y los a granel del 49% de las exportaciones.

Las botellas fueron el envase en que se exportó el 93% del vino argentino fraccionado.

Los vinos de color siguieron liderando los envíos, aunque los blancos mostraron un crecimiento cercano al 20% durante el periodo enero - noviembre de 2020.
Este año solo puede compararse con el 2008, en el que se produjo el récord de exportaciones de vinos.

Argentina es el país que mas creció en volumen exportado, seguido por Nueva Zelanda, Portugal e Italia. 

El comercio mundial de vinos ha sufrido pérdidas importantes de valor FOB US$ exportados y de volumen, sin embargo, nuestro país ha podido mantener el liderazgo en crecimiento de volumen resignando solo el 1% del valor FOB en US$ respecto de 2019, muy lejos del promedio mundial que ha perdido más del 5,8% del valor.

 

Mercado interno

Durante el mes de octubre de 2020, el INV registró un incremento en los despachos de vino al mercado interno que superaron en 1,3% a igual mes de 2019. El acumulado de los diez meses creció el 7,7%. Por eso el vino continuó mostrando números positivos durante 2020.

Las cifras del INV evidenciaron que durante el mes de octubre los despachos al mercado interno superaron los 83 millones de litros, con un crecimiento del 1,3% en igual mes de 2019. 

Los vinos sin mención varietal representaron el 65,9% del total, los varietales el 29,7%, los espumosos el 3,9% y otros vinos el 0,5% .

De este modo es que el acumulado de los primeros diez meses de este año totalizó 791.247.100 litros y colocó en el 7,7% el aumento de 2020. Con estas cifras ya se superó en más de 56 millones de litros a igual periodo de 2019.

Los tintos siguen dominando los despachos al mercado interno y, de acuerdo al informe del INV, las botellas continúan aumentado su participación en el mix y ya tienen un 59,2%. También crecieron la damajuana y el bag in box.

En este punto aún faltan analizar los números de lo que ocurrió en noviembre y lo que se verá de diciembre.