|18/06/21 07:35 AM

La emisión monetaria es una de las causas del imparable aumento de precios

Análisis de un economista mendocino sobre el resultado pernicioso de la sobreoferta de dinero y la baja demanda del peso frente a la necesidad de consumo

Ya no sorprende a nadie el indicador mensual de la inflación y el crecimiento exponencial de ésta con su acumulado del 21%. Es como esperar una muerte anunciada, dicen los economistas más pesimistas de la economía regional de Cuyo en coincidencia con sus pares del país.

Lo grave es que Mendoza, la región y la Nación estén incorporando la grave situación económica como un ítem normal. Cuando no es normal y mucho menos debe ser incorporado a las normativas de un golpeado sistema económico, es en realidad la materia pendiente a solucionar primero y erradicar, después.

Los indicadores de la región no solo son lapidarios, sino alarmantes. Constituimos el país con los precios más altos de Latinoamérica y por lejos de esta parte del Continente sudamericano. Todo ligado a un largo proceso de desaciertos económicos y financieros, mezclados por especulación de grupos empresarios, impresionante presión impositiva, el factor dólar que debilita la moneda nacional y la falta de políticas de Estado por parte de los gobiernos que pasaron y el que hoy administra la Nación.

Para el economista y consultor internacional Daniel Garro: “Es preocupante y se torna desesperante porque no se muestra sesgo alguno de variaciones que revierta esa tendencia contra realidades claramente opuestas como se ven en Chile, Brasil o Uruguay”.
 

La emisión monetaria no se detiene y es la base del crecimiento de los precios

El Ciudadano tomó contacto con el también docente de la Universidad Champagnat, para saber sobre esta visión de lo que sucede con los precios y que coloca a la Argentina en el tope regional. Sobre eso, respondió en primera instancia Garro: “El crecimiento de los precios en la Argentina tiene que ver específicamente con una cuestión doméstica, la tremenda emisión monetaria que viene haciendo el Banco Central desde hace más de un año”.

 

—Algo que no es nuevo.

—No, en realidad desde hace mucho tiempo, es decir, que esto no tiene nada que ver con la pandemia, por lo que la tasa de crecimiento de los precios de los alimentos se ha dado tan fuerte en la Argentina en relación al resto de la región. Pero, en nuestro país se combina otra situación, que en el resto de la región prácticamente no se da, que la demanda de dinero cae.

 

—¿Cómo es eso?

—Que los argentinos no quieren los pesos que el Banco Central emite, entonces se produce una especie de doble Nelson monetaria, que es el aumento de la oferta de dinero a través de la emisión monetaria del Central y caída de la demanda de dinero porque los argentinos no quieren los pesos. Ahí usted nota lo que observo con mi análisis, ya que en el resto de los países de la región hay demanda de los pesos que emiten los bancos centrales tanto en Chile con los pesos chilenos, incluso del real en Brasil. En cambio, en Argentina no, entonces se produce un cóctel explosivo para que los precios aumenten muy por encima del resto de la región.

 

Explosión de consumo en la segunda ola de la pandemia acrecienta la emisión monetaria y el aumento de precios

—Informes internacionales indican que Argentina con precios tan altos, supera abismalmente a otros países exportadores de alimentos de Sudamérica

—No me sorprende que los informes muestren que los precios en la Argentina están muy por encima de otros países exportadores también de alimentos de la región. No es sorpresivo, porque la emisión monetaria que está realizando la Argentina es muy alta, mucho más alta que en el resto de los países que estaban mejor preparados ante la pandemia o con déficit fiscales mucho más bajos o directamente con superávit fiscales.

 

—¿Tiene en cuenta otro elemento?

—Sí, por supuesto, la caída de la demanda de dinero, es decir, en la Argentina, la única manera que la demanda de dinero suba es que la gente esté encerrada en las casas y no gaste, una demanda de dinero ficticia. Por eso, al principio no hubo tanto impacto el año pasado cuando recién arranco la pandemia, porque estábamos todos encerrados, entonces ese dinero emitido no circulaba.

 

—La segunda ola de la pandemia nos coloca en otro escenario.

—Esta segunda fase coloca a la Argentina en otro tipo de situación, donde tamaña emisión monetaria y ante tamaña caída de la demanda de dinero produce que los precios están muy por encima que en el resto de la región.
 

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