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Furiosa crítica de Milei al cepo para comprar viajes al exterior en cuotas

El economista y diputado electo cuestionó la nueva medida del Banco Central y advirtió que "es una devaluación sin tocar el tipo de cambio"

Por Redacción

El diputado electo por la ciudad de Buenos Aires Javier Milei advirtió que la decisión de prohibir la venta de pasajes y alojamientos en el exterior en cuotas, representa una "devaluación sin tocar el tipo de cambio". Para el economista, con esta medida "se va a destruir la inversión, se van a fugar capitales y se va a penalizar la actividad económica".

A través de una reglamentación publicada en el Boletín Oficial, el Banco Central prohibió la venta de pasajes, alojamientos o servicios en el exterior en cuotas con tarjeta de crédito. "Las reservas internacionales de libre disponibilidad, las netas, están en casi un terreno perforando lo negativo", señaló el economista, y agregó que "es una devaluación sin tocar el tipo de cambio".

"Si seguimos con este modelo de déficit fiscal financiado con emisión monetaria, lo que se hace es alimentar el exceso de demanda de divisas", aseguró el legislador electo, en declaraciones a un canal de noticias. A su vez, dijo que "cuando se meten más controles, ese mayor exceso de demanda que se va a generar en el mercado de divisas tiene más consecuencias en otras partes de la economía".

"En el mercado de bonos se va a tener un exceso de ofertas por todos lados pero en el mercado de bonos significa altas tasas de interés y, por eso, el riesgo país en promedio está arriba de 1700 puntos", puntualizó. Además, aseguró que "impacta en la generación de trabajo, en el salario real, más pobres, más indigentes".

Milei fustigó al Gobierno por la decisión del del BCRA sobre los viajes al exterior.

"Es una olla a presión porque no se lo puede aguantar socialmente. Las restricciones generan un malestar en el funcionamiento de la economía que la hacen invivible y por lo tanto explota", alertó. Por ese motivo, consideró que "la única salida es hacer un programa de ajuste y poner las cuentas en orden. El punto es que cuando se carece de reputación, el programa no es creíble y termina siendo recesivo".

Para que ese programa "sea lo menos doloroso posible, en un contexto de un presidente que no le cree nadie, porque a la mañana dice una cosa, a la tarde otra y a la noche otra, es haciendo que el ajuste recaiga sobre el sector público", disparó el economista.