|16/07/21 09:39 PM

Fuerte rechazo a la nueva ley de biocombustibles de Argentina

El sector del campo ahora tiene un nuevo y caro asunto que discutir con el Gobierno Nacional y que está relacionado a la matriz energética argentina.

La flamante ley de biocombustibles que durante la madrugada del viernes tuvo la aprobación de su nuevo marco regulatorio por medio del Senado de Argentina ya tuvo su primer gran rechazo por parte de una importante facción del campo.

La nueva norma establece nuevos porcentajes de cortes de los combustibles de origen vegetal con la nafta y el gasoil, con vigencia hasta 2030, con el que el Gobierno espera impulsar la transición energética y que es vista como una amenaza hacia la eliminación de los biocombustibles de la matriz energética de Argentina.

 

 

Así lo expresaron -el viernes por la noche- desde la Confederación Intercooperativa Agropecuaria, CONINAGRO, al opinar que la ley “demuestra claramente la intención de eliminar a los biocombustibles de la matriz energética del país”. 

También advirtieron que este nuevo marco regulatorio, sobre biocombustibles, que impulsó el Frente de Todos, “fulmina” toda posible inversión de ampliación y considerando que “raya la inconstitucionalidad” al otorgar “amplias y discrecionales facultades a la Autoridad de Aplicación”.

Entre los fundamentos esgrimidos por CONINAGRO para reclamar el rechazo de la ley, el presidente interino de la entidad, Elbio Laucirica (foto), alegó que el esquema propuesto implicará “el cierre de muchas empresas de biodiesel y anexas a la producción”.

 

 

“Deberían haber sido ser revisados los aspectos vinculados al agregado de valor al maíz, y por no propiciar energías limpias y combustibles renovables, que mitigan cambio climático”, aseveró Laucirica. Y agregó: “Además, en cuanto al tema inversiones, consideremos que en bioetanol de maíz hay inversiones de pequeñas cooperativas en beneficio de los pequeños productores”.

Laucirica representa a la entidad del campo argentino luego de que Carlos Iannizzotto (foto) anunciara su decisión de emprender su carrera política en la búsqueda de representar a los mendocinos “que no se sientan representados ni por el Frente de Todos ni por Cambia Mendoza”, según explicó la semana pasada. Aunque por el momento no definió si será precandidato a diputado o senador nacional.

 


La Ley sancionada propone llevar el corte del bioetanol del actual 12% al 9%. En tanto que para el biodiesel el corte se reduce considerablemente del 10% al 5% pero con la facultad de la autoridad de aplicación de llevarlo al 3%.

Frente a esto Laucirica expresó que “se discrimina de manera infundada a aquellos productores de biocombustibles que de forma directa o indirecta se vinculan con la comercialización y exportación de cereales, oleaginosas y otros insumos relacionados”.

El contundente rechazo de la iniciativa, además, puso de manifiesto la “abierta contradicción que existe con el principio de progresividad ambiental establecido en el Acuerdo de París”, ratificado por la República Argentina.

 

 

Manifestó que otorgar un tratamiento “perjudicial” al bioetanol de maíz en relación al de caña de azúcar solo encontró fundamentos en “prejuicios ideológicos o en el desconocimiento de las inversiones realizadas”, con impacto negativo en la región central del país. 

Asimismo sostuvo que la iniciativa tuvo una “alta discrecionalidad” para definir la escala y se sustentó en una “falsa” asociación entre cerealeras exportadoras y productoras de biocombustibles”.

“Esta temática es importante para CONINAGRO y para el campo ya que el uso de maíz, soja y caña de azúcar en biocombustibles es uno de los procesos de agregado de valor en origen, diversifica la demanda y los países destino de los productos, así como diversifica y vuelve, en parte, sustentable la matriz energética nacional. Respecto de la economía circular, la mayoría de los subproductos se utiliza localmente como alimentación animal”, sostuvo Laucirica.

 


Actualmente Argentina cuenta con 34 industrias destinadas a producir biodiesel a partir de soja, 90 extrusoras chicas, 12 plantas de bioetanol a partir de caña de azúcar y 5 de bioetanol de maíz, entre estas últimas se destaca ACABIO, que como cooperativa forma parte de CONINAGRO.

Tras la aprobación de la nueva ley, el secretario de Energía, Darío Martínez, apoyó la nueva norma y sostuvo que "gracias al trabajo realizado junto con los legisladores y los actores del sector, el país cuenta con un instrumento actualizado para asumir los desafíos de la transición energética y alentar el trabajo y la producción".

En un comunicado, Martínez expresó que con esta ley se reafirma "la voluntad del presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el camino de cuidar el trabajo de los argentinos y las argentinas, brindando al sector de los biocombustibles un horizonte de mediano y largo plazo para continuar su expansión, en la misma senda de la ley original".

En cambio y en coincidiendo con CONINAGRO, el director ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz, Patrick Adam (foto), sostuvo que "esta ley es una oportunidad perdida para desarrollar una matriz energética más limpia, diversificada y competitiva. Por la emergencia ambiental, el mundo avanza en un mayor consumo de biocombustibles y nosotros retrocedemos".