Argentina
Mendoza, Argentina

|04/06/20 07:27 AM

Estiman que la recuperación económica será más lenta que la caída

En un estudio de la Escuela de Negocios de la Universidad Austral se indica que tras la cuarentena la reactivación estará atada al panorama financiero del país

El escenario económico del país se complejiza aún más en la continuidad de la cuarentena contra la pandemia. Este es un aspecto que hace que los indicadores estén más que seguros que la recuperación del motor económico del país no funcionará con la rapidez con la que operó la caída.

Esto se indica en el último relevamiento realizado por el IAE Business School, Escuela de Negocios de la Universidad Austral, en el que se considera que la recuperación de la Argentina estará atada al panorama económico y financiero del país, que de por sí está minado por los propios problemas de arrastre de la Nación.

El informe económico del Departamento de Economía de la universidad, al que tuvo acceso exclusivo El Ciudadano, afirma que de las 800.000 empresas que trabajan en el país, 50.000 están signadas a la quiebra, y que esto podría impactar en las fuentes de trabajo alcanzando una preocupante tasa de desempleo del 17%. 

Una recuperación lenta

Los economistas que trabajaron en el análisis aseguran que la recuperación tras la cuarentena no será al menos hasta finales del 2021 y que está condicionada a la inflación, a que el país no caiga en default y a contar con un plan económico sustentable. 

Al respecto, el economista Juan José Llach, que hizo sus aportes, sostuvo que “si se llega a un acuerdo con los acreedores, nuestro país se beneficiaría por una cierta recuperación de la inversión y de las exportaciones. Esta es una condición necesaria, pero no suficiente para empezar a encarrilar a nuestro país. Para ello sería necesario poner en marcha un plan más integral, que incluyera una estabilización drástica y una profunda reestructuración de la política tributaria y de gasto público”. 

Y agregó que “estas políticas se potenciarían significativamente si se orientaran con un enfoque de productividad inclusiva, o sea aumentando simultáneamente la inclusión y la productividad, idealmente acordados entre las principales fuerzas políticas y sociales”.

La tardanza de la ATP genera problemas en las empresas

Para analizar un poco más el extenso informe, nuestro diario entrevistó al director del Área Económica del IEA Business School, de la Universidad Austral, Eduardo Fracchia, a quien ante la pregunta de por qué será más lenta la recuperación que la caída de la actividad económica del país, respondió: “Estamos analizando que la recuperación y puede ser más lenta que en otros países debido a que básicamente tenemos una economía muy frágil en el frente fiscal y monetario. Se agrega que la reactivación de las exportaciones también será lenta, lo mismo que la inversión que está en valores muy reducidos en los últimos años”. 

“En ese marco la población asumirá una actitud de mayor cautela y de bajo consumo. Un todo que va a influir en el ritmo moderado recuperación, donde la inflación puede ser también perjudicial para esta recuperación por la importante emisión de pesos”, consideró.

—¿En qué tiempo será esa recuperación y de qué depende?

—Se estima que va a durar un año y medio, ya que este año el producto bruto podría caer entre 7% y 10%. Quizá mejore en el segundo semestre y eso va a generar una inercia de bajo nivel en la actividad para el año que viene. Le diría, entonces, que recién para finales del 2021 se podría apreciar una parte positiva de la recuperación

“Esto, siempre y cuando la economía empiece a tener un ritmo interesante, si hay un plan económico y si el país no cae en default. Es decir, una recuperación lenta, diferente a lo que ocurrió el 2002, que fue bastante pronunciada a partir del segundo semestre, cuando después Argentina en 2003 encaró un ritmo de expansión del 8% anual”, agregó Fracchia.

“Quebrarán miles de empresas y se acrecentará la desocupación”

En cuanto a qué sucederá con las empresas y sus fuentes de trabajo, el economista consideró que “la Asistencia de Emergencia al Trabajo y a la Producción (ATP) está funcionando con irregularidad, porque la gente no está recibiendo el dinero. Esto genera problemas de caja muy fuertes para las organizaciones, donde se nota, además, que algunas de ellas van a quebrar. Puntualmente, de 800.000 empresas, 50.000 van a ir a la quiebra, lo que impactará en las fuentes de trabajo”. 

Hoy el desempleo está cercano a los dos dígitos, en el orden del 11% al 12% y puede ser que pase al 16% y hasta el 17%. Una tasa muy elevada de desempleo, asociada a que las empresas están con problemas graves o en camino a quebrar. Por lo tanto, el mercado laboral está en una perspectiva sombría para el corto mediano plazo”, explicó.

—¿Es decir que tras la pandemia viene un gran desafío para el país?

—La pandemia nos ha llevado a la cuarentena y la cuarentena nos lleva a una crisis de oferta que se complementa con crisis de demanda, porque la gente no tiene ingresos como para gastar. Esto hace que tengamos un contexto muy difícil, que complementa una herencia complicadísima que venía de la gestión de Macri. A lo que sumo un gran interrogante sobre si se llegará o no a un potencial default, dependiendo esto de si hay acuerdo o no entre los acreedores y el Gobierno. 

“Esta es una circunstancia muy desafiante, donde es clave ser muy prudentes en la emisión monetaria. Además, es central idear un plan macroeconómico reconstrucción. Por otra parte, será importante mantener en calma a la sociedad para evitar estallidos o elementos de irrupción que sean desfavorables para el sistema”, finalizó Fracchia.