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Barzola, el enamorado que unirá Uruguay y Mendoza con vino

El enólogo proyecta construir un puente para que los consumidores no solamente puedan conocer Malbec y Bonarda sino también Tanat, la variedad emblemática uruguaya.

El amor suele ser el motor de diversas creaciones que alrededor del mundo sorprenden no solo por lo que produce a favor de los sentidos sino también por la historia que se fue tramando en torno a una pasión que encontró finalmente un objetivo de vida.

Más o menos así es la experiencia del joven enólogo Leonardo Barzola (34), quien le encontró la vuelta no solamente a la ley motivo de su vida sino que además no le erró cuando confió en la intuición que desde temprana edad lo sedujo en recorrer el camino de la cultura más vieja del mundo: el vino.

 

 

Con solo dos años de hacedor, en 2015, obtuvo el privilegio de estar, con un vino mendocino, entre los 10 mejores del varietal Bonarda, nada más y nada menos, que con la consideración del experto Patricio Tapia, un adelantado en su tiempo que ayudó a posicionar a Chile internacionalmente con su industria del jugo fermentado de la uva madura.

Hoy, Barzola, con su emprendimiento con cabeza de playa en el distrito de San José, en Guaymallén, Mendoza, precisamente en la histórica Calle Aristóbulo del Valle, pero que recibe a los invitados en la coqueta Posada Cavieres Wine Lodge, en Maipú, planea el nuevo rumbo que tomará su inspiración: echar pie a tierra en Uruguay, en Maldonado, con el fin de ampliar los horizontes tanto de los vinos mendocinos como de los uruguayos, bajo su incansable batuta, claro.

"Enamoradísimo", sella cuando es preguntado sobre la variedad de vinos Bonarda. Y completa: "Amor platónico". Representa la primera generación de hacedores de vinos de la familia Barzola. 

 

 

"Comenzamos haciendo vinos en pequeñas proporciones desde 2007. Vamos a cumplir 15 años con este proyecto, elaborando diferentes varietales pero muy enfocados en el Bonarda. Porque fue le primero que elaboré y también es uno de los primeros del que cual me enamoré también", refuerza.

Contento "por la virtudes que demuestra este varietal", admite que al mismo tiempo que inició la tecnicatura en enología "inicié la práctica junto con la teoría, porque no quería perder tiempo hasta poder ver en carne propia porqué pasan las cosas y cómo suceden durante la fermentación de la uva. Me equivoqué mucho pero aprendí mucho también. El tiempo y la práctica me ayudaron a transitar el camino".

Barzola recuerda cuando en 2016 logró llegar hasta Patricio Tapia "a quien le hice probar algunos vinos, entre ellos Malbec y Bonarda y quedé entre los 10 primeros cuando le gustó uno de los Bonarda que le había hecho conocer. Y quedó como uno de los mejores vinos del año elaborado en 2015 y presentado en 2016".

 

 

A su corta edad enológica sigue estudiando y espera en breve poder obtener su título de licenciado por el que retomó los estudios en tiempo de pandemia y por el cual ya está preparando su tesis sobre el Tanat, la variedad emblemática de Uruguay.

"Actualmente estoy muy interesado en lograr conocer los gustos y el paladar de los consumidores de distintos lugares. Por eso es que estoy entusiasmado con un proyecto en Uruguay. Con el objetivo de seguir aprendiendo y observando en qué podré innovar en Uruguay, obviamente, con la variedad Tanat", confiesa.

Anualmente está elaborando cerca de unas 3.900 botellas de vino aunque en el pasado llegó a rozar las 11.000 botellas, "producto de la crisis económica que nos hace conocer los efectos de la inflación en forma permanente y por el hecho de no tener espalda. Por ahí es un poco difícil poder ganarle a la inflación pero no me arrepiento. Siempre estamos con la mente en positivo, creando y pensando".

 

 

Los vinos de Barzola Wines pueden ser encontrados en Buenos Aires, en Córdoba, Rosario, en Mendoza, "en algunas vinotecas que me conocen y me hacen promoción para que el consumidor pueda conocer mis vinos. Saben que arranqué muy de abajo y eso me ayuda a que la gente nos conozca junto a quienes nos representa".

"Pero a pesar de que me aleje un poco de Mendoza la elaboración de aquí no se abandona. Seguirá adelante y con la posibilidad de poder abrir nuevos mercados. Tenemos 15 años de carrera y queremos que los consumidores conozcan nuestra forma responsable de trabajar a través de nuestros vinos y hablar con su autor cuando quieran, a cualquier hora, para eso estoy en lo que pueda ayudarlos. Y los vinos personalizados están a entera disposición".