|03/09/19 08:36 AM

El sector del comercio exterior está preocupado por la situación de incertidumbre

El gerente de la cámara que agrupa a los exportadores describió de qué manera incide la política en la economía

Todo el aparato productivo agroindustrial de la provincia está preocupado por lo que se denomina terreno resbaladizo, en el que hoy pisa con dificultades el país. Si bien no se ven complicaciones para la exportación de productos mendocinos, como todo sector de la economía tiene sus inquietantes interrogantes.

Hay gran coincidencia dentro del sector de que las absolutas responsabilidades de lo que está sucediendo, caen en el terreno de la política. Por consiguiente, es a ella a la que se le solicita respuestas y precisiones.

Es complicado el panorama que exhibe la producción mendocina, con campos cerrados, chacras abandonadas, bodegas que dejaron de producir y una lamentable baja en fuentes de trabajo

Los que sobreviven a esto tratan de vender su producción al exterior, punto que también tiene sus dificultades. “El mundo –dicen en ese sector– nos ve poco serios con las medidas que se toman en el país y el tratamiento cambiario que se le da al dólar. No somos creíbles”.

El Ciudadano entrevistó al gerente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, Mario Bustos Carra, a quien le preguntó cómo se inició esta semana clave tras las medidas dispuestas por el Poder Ejecutivo nacional.

Estamos muy preocupados. Porque el peor elemento que puede existir en los negocios es la incertidumbre. Hoy (lunes), por ser el primer día de la semana, tras los anuncios de nuevas medidas, existe incertidumbre. Pero, desde nuestro punto de vista, es una incertidumbre por medidas que escapan a la economía. Medidas que están más generadas por la política o la política está generando medidas para tratar de controlar la economía”, respondió el ejecutivo.

¿Por qué dice que esto lo genera la política?

Este desequilibrio en la economía se ha producido porque en 15 días se modificaron innumerables cantidades de veces los valores del dólar. Y todo por decisiones políticas. Al respecto, nosotros sostenemos que lo político contiene lo económico, por eso esta situación de incertidumbre. Por lo tanto este estado de incertidumbre afecta al desarrollo del comercio exterior. 

En los últimos días, los llamados y consultas son intensos. Nos hemos limitado a informar puntualmente sobre cada punto de las medidas que tomó el Gobierno nacional.

¿Las medidas tomadas por la Nación perjudican a las exportaciones locales?

En principio, no. Estas medidas no tienen que perjudicar, porque en el caso de Mendoza, se reciben las divisas de las exportaciones y las importaciones tampoco se resentirían. Debemos recordar que lo dispuesto por el Gobierno nacional no permite giros y dividendos en moneda norteamericana. En definitiva, nada de esto tendría repercusión en las operaciones de la producción mendocina en el comercio exterior.

“El mundo quiere certezas”

Al notarse nerviosismo y con muchos temores, El Ciudadano le preguntó el porqué de tantos miedos. “Lamentablemente, la prolongación de esta situación produciría inconvenientes o perjuicios a quienes exporten, ya que se debe entender que para competir en los mercados internacionales se necesita certeza de lo que está ofreciendo. Certeza que se da con un programa económico que sea sustentable y perdurable en el largo plazo. No se puede cotizar un producto a US $10 o a US $15 mañana y a US $8 pasado, de acuerdo al movimiento de la cotización al tipo de cambio, porque en realidad lo que hay que hacer es mantener la cotización”, respondió el entrevistado.

¿Notan una política económica volátil y desacertada?

Todos estos vaivenes, retenciones a las exportaciones, reintegro de exportaciones, donde suben las retenciones, bajan las retenciones, salen los reintegros... Todo esto está mal, porque se mantiene una política que a corto plazo repercute negativamente. Estábamos logrando la confianza internacional, pero con todo este gran inconveniente estamos perdiendo nuevamente confiabilidad en el mundo. Un lugar en el que no podremos insertarnos si no somos confiables y serios.

¿Usted cree que definitivamente se ha dolarizado la economía argentina?

Nuestra moneda en sí no es una reserva de valor. Como medio de pago funciona pero como medida de valor, no. Es decir que de las principales tres funciones que tiene una moneda, la nuestra ha perdido dos. Solo le queda una, que es ser medio de pago, y esto con ciertas limitantes. Por eso hay que repensar, no sé si en una dolarización, pero sí en una economía en serio donde se siente la política.

¿Considera entonces que las respuestas indefectiblemente son políticas?

Sí, por supuesto. Ahí, buscando consensos y donde todos nos demos cuenta que tenemos un Estado que gasta más de lo que puede generar. En definitiva, un Estado que se adapte a las necesidades de la gente. Dándose cuenta que en estas circunstancias, es el sector privado el que está pagando el costo social, con innumerables despidos. Creo que hay que actuar inmediatamente, para que nadie más pierda su puesto de trabajo. Creo, en ese sentido, que a la economía hay que planificarla y ordenarla de manera tal que el trabajo sea el máximo horizonte. Que todo plan social emitido por el Gobierno sea reconvertido para que las fuentes de trabajo se multipliquen y sean productivas.