|05/12/20 10:00 PM

Las grandes debilidades de la vacuna COVID

El Mundo asiste al lanzamiento de distintas versiones de laboratorio que aún no son del todo fiables.

La vacuna contra el coronavirus propuso una carrera inusitada alrededor del mundo. Impávidos asistimos a lo que ya comenzó, según nos informan, tanto en el Reino Unido como en Rusia: la vacunación masiva. Y aún seguimos con muchas preguntas que no tienen respuestas únicas y que se mezclan entre lo político, lo económico y lo estrictamente científico.

Lo cierto es que al menos la vacuna COVID, resumida aquí así por las distintas versiones que se disputan el mercado y al menos dos de ellas esperan llegar a la Argentina, muestra básicamente tres enormes debilidades.

 

Consejo médico

“La primera de ellas y principal para los médicos es que sensatamente no estamos en condiciones de aconsejar la vacunación o no. Para recomendar se precisa medicina basada en la evidencia. Especialmente para no abrumar a la gente con información que no entenderá y que se maneja hoy livianamente”, introdujo en su análisis Fabián Ferro (46), especialista en medicina clínica, actualmente a cargo de la Unidad COVID en el Hospital Perrupato.

El facultativo mendocino indicó que “en realidad no hay evidencia que la sustente a la vacuna. Las pruebas por el momento tienen un valor relativo porque el tiempo que han utilizado ha sido muy corto. Así se puede ver en cualquier aspecto de la medicina y no estrictamente ante una pandemia como la que estamos atravesando”, dijo.

“Cuando la evidencia científica así la respalde entonces sí se podrá recomendar. Yo no puedo recomendarla personalmente. Hoy habrá que tomar la decisión de vacunarse a base de una reflexión personal antes que ante una recomendación científica o médica que no existe”, admitió. 

Añadió también que “hoy, por ejemplo, es altamente recomendable la vacuna contra la gripe o el neumococo. Vacunas que este año no se suministraron en su totalidad debido a que mucha gente se mantuvo buena parte del tiempo fuera de las calles”, informó.

Apuntando a la mentada vacunación masiva que algunos gobierno recomiendan Ferro lanzó: “Creo que la decisión responde más a una cuestión política ante una falta efectiva de respuestas de los efectores de la salud. Desde la Organización Mundial de la Salud hasta de un hospital local”, admitió.

“Porque este es un viejo virus conocido con modalidad nueva como lo es el SAARS que ha evidenciado la incapacidad que tienen los Estados frente a la enfermedad que produce. Eso los ha obligado a aconsejar la vacunación sin sustento científico sólido”, reforzó.

Respecto a la inmunidad marcó que “nadie puede asegurar cuál es el grado, de ninguna de las vacunas de las que habla el Mundo. Nadie te puede decir si te dará inmunidad un año o tres meses. Porque todavía no llevamos ni un año de pandemia. Tampoco nadie puede asegurar si haber tenido la enfermedad te da inmunidad por algún lapso. Y mucho menos porqué la vacuna brindaría más inmunidad que el hecho de haber transitado la enfermedad”.

Sobre la elección de algunas de ellas, el también síndico de la Caja de la Salud Mendoza, opinó: “Después, sin una vacuna o la otra, es un tema más político y económico que médico. Todo esto es la primera gran debilidad que presenta la vacuna, sea cual sea”.

 

Mantener a la vacuna

Según Ferro la segunda gran debilidad “es la logística”. Suponiendo que la vacuna fuera excelente, “que fuera la panacea universal, la logística hoy en el Globo es ineficiente. Si tuviéramos actualmente la vacuna para toda la población de riesgo no tenemos la forma de trasladarla y mantenerla en forma segura. Hoy la gran pregunta es quién se va a hacer cargo de la logística. ¿La Nación? ¿La Provincia? ¿Los municipios?”.

Aclaró que “hay vacunas que necesitan entre 20 y 70 grados bajo cero. Si hoy llegaran 500 mil dosis para Mendoza no se realmente si hay algún lugar para tenerlas y luego distribuirlas. Todos hablan de distintos tipos de vacunas. Pero nadie habla de cuál va a ser la logística y quién se hará cargo de eso”.

En ese tono planteó otra gran pregunta: “¿Quién garantizará y se hará responsable de todo el proceso sin que se pierda toda la cadena de frío. No hay experiencia actual con este tipo de modalidad en un contexto de masividad. No es lo mismo para 10 personas que para miles”, refirió.

 

Responsabilidad legal

La tercera gran debilidad que observó Ferro es “esta cuestión legal, obscura y rara de eliminar la responsabilidad ante los posibles efectos adversos. Eso es una cuestión aberrante, muy preocupante. Eso sí entra en un terreno político que llama mucho la atención. Y que además abona la primera debilidad. ¿Por qué yo como médico tengo que recomendar la vacuna cuando nadie la garantiza?”.

“Yo no puedo decir que sí o que no. Pero sí puedo asegurar que hay muchas preguntas que nadie puede responder con tranquilidad sabiendo que lo que dice puede no ser la estricta verdad. Más aún cuando se trata de la salud de la gente y de sus vidas”, concluyó.