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Por Redacción

Precios descuidados



La inflación, una vez más, golpea fuerte en el bolsillo de los que menos tienen y el Gobierno ya no puede esconder la realidad de las góndolas. Ahora, hasta el programa oficial ‘Precios Cuidados’, autorizó aumentos por encima de las estadísticas que ayer difundió el INDEC. Paradójicamente, los índices de consultoras privadas sí condicen con los costos que hoy propone la política de precios de esta Administración, pensada para proteger a los más necesitados.


Yerba mate, carne molida, jabón en polvo, quesos, aceite de girasol y productos enlatados, ejemplos comprobables de una nueva contradicción K en materia económica. Una recorrida de precios realizada por este medio en supermercados y comercios minoristas del Gran Mendoza, refleja una realidad un tanto paradójica en materia de política económica: los precios cuidados aumentaron por encima de la inflación oficial, ayer difundida por el INDEC.


Según se pudo comprobar en centros comerciales y luego chequear con especialistas en microeconomía, durante el último año, se autorizaron subas de hasta un 55% en productos del programa ‘Precios Cuidados’ cuando, la inflación acumulada (ayer anunciada oficialmente) es de casi el 40%. “Como ya pasó en el 2014, los aumentos autorizados por el Ministerio de Economía para alimentos y bebidas del programa superaron de nuevo a las cuestionadas estadísticas del INDEC. Si tomamos en cuenta los costos de la canasta básica que reúne a productos con precios cuidados y otros que, al menos en teoría, no están sujetos a controles acumularon una suba aún mayor de 44,4%, o sea, casi 5 puntos por encima de lo que el Gobierno llama índice de inflación real”, comentó a El Ciudadano Ramiro Ferrero, especialista en economía familiar y ahorro.


Esta situación ya había sido advertida por el Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales sobre la base de precios que la organización Barrios de Pie releva en comercios barriales al tomar en cuenta precios de los artículos más baratos, pero no fue hasta ayer que el INDEC presentó la medición correspondiente al mes de septiembre cuando se pudo confirmar la contradicción y el sinsentido.


Así, entre la lista de productos con licencia para aumentar por encima de la inflación que marca el INDEC, se pueden encontrar: dos marcas de yerba mate, dos de azúcar, dos líneas de productos enlatados, dos firmas de jabón en polvo, una marca de aceite de girasol, dos marcas de arroz, entre muchos otros productos; aumentaron hasta un 21% de lo que deberían. Por ejemplo, la yerba Amanda, en su versión de 1 kilo con palo, (marca pionera en ‘Precios Cuidados’) en menos de dos años, su precio varió un 58%, de $25 a $43,52, según las planillas oficiales. Ahora, el rubro yerba lo componen otras doce marcas más, de las cuales seis incrementaron sus valores por encima de la lógica que marca la realidad económica medida en el índice de inflación oficial.


Otro de los productos que se autorizó a incrementar, en contradicción directa con los balances oficiales es el aceite de girasol. El costo final de este artículo, indispensable en la mesa de cualquier familia, creció por encima del 45% sólo durante el 2015. La marca Corazón, por ejemplo, pasó de $10,85 a $16,10 en su envase de un litro y medio. Pero el comestible que más evidencia esta paradoja nacida en el ocultamiento y manipulación de datos por parte del Gobierno es la carne molida. El corte más usado en la cocina argentina no fue la excepción y subió casi un 45%, o sea, seis puntos por sobre la inflación acumulada oficial. Sólo durante los últimos ocho meses, el kilo pasó de $26 a $38,25.


Otro ejemplo podría ser la botella de Coca Cola de 1,5 litros que pasó de 12,50 a 18,25, en menos de 15 meses, es decir, un 46% más. La lista sigue, es muy larga y está en falta en muchos ítems. Una de las explicaciones proporcionadas a este diario por un empresario local de supermercados fue que el programa, que “aparentemente protege los ingresos de los más pobres, para poder seguir funcionando, se tuvo que adecuar a los valores de inflación reales y no los que inventa el INDEC, a once días de las elecciones.


Vale recordar que cuando se inició el programa ‘Precios Cuidados’, las autoridades económicas se preocuparon en destacar que no era un plan de congelamiento de precios, sino con subas más reguladas, que le garantice al productor una rentabilidad. Esto, evidentemente, hoy no sucede.


Ajustan precios al relato


La diputada Patricia Giménez (UCR Mendoza), especialista estos temas e integrante de la mesa que coordina los datos del Índice de Precios del Congreso, le reconoció a El Ciudadano el fenómeno contradictorio y sostuvo además que la inflación real de septiembre (1,92%), medida por las consultoras privadas es alta, teniendo en cuenta que septiembre no es un mes crítico, en materia de precios. “La indumentaria, ropa y calzado, ha tenido un incremento del 5%, y esto se explica por el cambio de temporada”, sostuvo la legisladora en la conferencia de prensa, donde se dio a conocer el llamado IPC Congreso.


Por su parte, Giménez reivindicó nuevamente la decisión de los bloques opositores de dar a conocer  las mediciones elaboradas por las consultoras privadas. “Hace más de ocho años que en la Argentina tenemos estadísticas chatarras, que ocultan la inflación, la pobreza, el desempleo, el hambre y la desnutrición”, criticó Giménez.


Por Orlando Tirapu – Diario El Ciudadano on line


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Precios descuidados

La inflación, una vez más, golpea fuerte en el bolsillo de los que menos tienen y el Gobierno ya no puede esconder la realidad de las góndolas. Ahora, hasta el programa oficial ‘Precios Cuidados’, autorizó aumentos por encima de las estadísticas que ayer difundió el INDEC. Paradójicamente, los índices de consultoras privadas sí condicen con los costos que hoy propone la política de precios de esta Administración, pensada para proteger a los más necesitados.

Yerba mate, carne molida, jabón en polvo, quesos, aceite de girasol y productos enlatados, ejemplos comprobables de una nueva contradicción K en materia económica. Una recorrida de precios realizada por este medio en supermercados y comercios minoristas del Gran Mendoza, refleja una realidad un tanto paradójica en materia de política económica: los precios cuidados aumentaron por encima de la inflación oficial, ayer difundida por el INDEC.

Según se pudo comprobar en centros comerciales y luego chequear con especialistas en microeconomía, durante el último año, se autorizaron subas de hasta un 55% en productos del programa ‘Precios Cuidados’ cuando, la inflación acumulada (ayer anunciada oficialmente) es de casi el 40%. “Como ya pasó en el 2014, los aumentos autorizados por el Ministerio de Economía para alimentos y bebidas del programa superaron de nuevo a las cuestionadas estadísticas del INDEC. Si tomamos en cuenta los costos de la canasta básica que reúne a productos con precios cuidados y otros que, al menos en teoría, no están sujetos a controles acumularon una suba aún mayor de 44,4%, o sea, casi 5 puntos por encima de lo que el Gobierno llama índice de inflación real”, comentó a El Ciudadano Ramiro Ferrero, especialista en economía familiar y ahorro.

Esta situación ya había sido advertida por el Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales sobre la base de precios que la organización Barrios de Pie releva en comercios barriales al tomar en cuenta precios de los artículos más baratos, pero no fue hasta ayer que el INDEC presentó la medición correspondiente al mes de septiembre cuando se pudo confirmar la contradicción y el sinsentido.

Así, entre la lista de productos con licencia para aumentar por encima de la inflación que marca el INDEC, se pueden encontrar: dos marcas de yerba mate, dos de azúcar, dos líneas de productos enlatados, dos firmas de jabón en polvo, una marca de aceite de girasol, dos marcas de arroz, entre muchos otros productos; aumentaron hasta un 21% de lo que deberían. Por ejemplo, la yerba Amanda, en su versión de 1 kilo con palo, (marca pionera en ‘Precios Cuidados’) en menos de dos años, su precio varió un 58%, de $25 a $43,52, según las planillas oficiales. Ahora, el rubro yerba lo componen otras doce marcas más, de las cuales seis incrementaron sus valores por encima de la lógica que marca la realidad económica medida en el índice de inflación oficial.

Otro de los productos que se autorizó a incrementar, en contradicción directa con los balances oficiales es el aceite de girasol. El costo final de este artículo, indispensable en la mesa de cualquier familia, creció por encima del 45% sólo durante el 2015. La marca Corazón, por ejemplo, pasó de $10,85 a $16,10 en su envase de un litro y medio. Pero el comestible que más evidencia esta paradoja nacida en el ocultamiento y manipulación de datos por parte del Gobierno es la carne molida. El corte más usado en la cocina argentina no fue la excepción y subió casi un 45%, o sea, seis puntos por sobre la inflación acumulada oficial. Sólo durante los últimos ocho meses, el kilo pasó de $26 a $38,25.

Otro ejemplo podría ser la botella de Coca Cola de 1,5 litros que pasó de 12,50 a 18,25, en menos de 15 meses, es decir, un 46% más. La lista sigue, es muy larga y está en falta en muchos ítems. Una de las explicaciones proporcionadas a este diario por un empresario local de supermercados fue que el programa, que “aparentemente protege los ingresos de los más pobres, para poder seguir funcionando, se tuvo que adecuar a los valores de inflación reales y no los que inventa el INDEC, a once días de las elecciones.

Vale recordar que cuando se inició el programa ‘Precios Cuidados’, las autoridades económicas se preocuparon en destacar que no era un plan de congelamiento de precios, sino con subas más reguladas, que le garantice al productor una rentabilidad. Esto, evidentemente, hoy no sucede.

Ajustan precios al relato

La diputada Patricia Giménez (UCR Mendoza), especialista estos temas e integrante de la mesa que coordina los datos del Índice de Precios del Congreso, le reconoció a El Ciudadano el fenómeno contradictorio y sostuvo además que la inflación real de septiembre (1,92%), medida por las consultoras privadas es alta, teniendo en cuenta que septiembre no es un mes crítico, en materia de precios. “La indumentaria, ropa y calzado, ha tenido un incremento del 5%, y esto se explica por el cambio de temporada”, sostuvo la legisladora en la conferencia de prensa, donde se dio a conocer el llamado IPC Congreso.

Por su parte, Giménez reivindicó nuevamente la decisión de los bloques opositores de dar a conocer  las mediciones elaboradas por las consultoras privadas. “Hace más de ocho años que en la Argentina tenemos estadísticas chatarras, que ocultan la inflación, la pobreza, el desempleo, el hambre y la desnutrición”, criticó Giménez.

Por Orlando Tirapu – Diario El Ciudadano on line

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