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Velas solares, el futuro de los viajes espaciales
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Por Redacción

Velas solares, el futuro de los viajes espaciales



Un nuevo método para los viajes espaciales está a punto de conseguir su momento de gloria. Algunas de las próximas misiones espaciales tienen como objetivo aprovechar el sutil empuje de la luz solar, usando “velas solares” para navegar a través de los cielos como barcos en la mar. Este método de propulsión sin combustible podría resultar ser muy barato y eficiente. Se podrían llevar las naves espaciales a una variedad de destinos, desde el espacio cercano a la Tierra hasta el borde del Sistema Solar, o incluso más allá. Por ejemplo, una nave espacial equipada con una de estas velas de 400 metros de ancho podría viajar 2.100 millones de kilómetros al año, lo que le permite escapar de la esfera de influencia del Sol en tan sólo una década, más o menos.


El ingeniero aeroespacial, Bruce Campbell, dijo durante una presentación del equipo de Futuro de la agencia en Operaciones Espaciales (FISO) de la NASA: “No conocemos hasta ahora ningún otro medio de propulsión química que pueda alcanzar tales velocidades”.


La presión de la radiación solar proporciona un pequeño empuje a la nave espacial. Este empuje es constante y por lo tanto es capaz de acelerar la sonda a una velocidad tremenda con el tiempo. El aprovechamiento de la luz solar de esta manera no es una idea nueva. Jules Verne mencionaba esta posibilidad en su libro (1865) “De la Tierra a la Luna”, y Arthur C. Clarke escribió un siglo después acerca de una carrera de naves espaciales equipadas con velas solares, en su corta historia titulada “Sunjammer”.


Pero tuvieron que pasar muchos años para que el concepto de velas solares pasara de la ficción a la realidad. La primera demostración con éxito de este nuevo sistema de propulsión no llegó hasta el año 2010, cuando la sonda japonesa Ikaros desplegó su vela de 14 metros de ancho. La sonda Ikaros se convirtió en la primera nave en utilizar fotones para viajar por el espacio.



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Velas solares, el futuro de los viajes espaciales

Un nuevo método para los viajes espaciales está a punto de conseguir su momento de gloria. Algunas de las próximas misiones espaciales tienen como objetivo aprovechar el sutil empuje de la luz solar, usando “velas solares” para navegar a través de los cielos como barcos en la mar. Este método de propulsión sin combustible podría resultar ser muy barato y eficiente. Se podrían llevar las naves espaciales a una variedad de destinos, desde el espacio cercano a la Tierra hasta el borde del Sistema Solar, o incluso más allá. Por ejemplo, una nave espacial equipada con una de estas velas de 400 metros de ancho podría viajar 2.100 millones de kilómetros al año, lo que le permite escapar de la esfera de influencia del Sol en tan sólo una década, más o menos.

El ingeniero aeroespacial, Bruce Campbell, dijo durante una presentación del equipo de Futuro de la agencia en Operaciones Espaciales (FISO) de la NASA: “No conocemos hasta ahora ningún otro medio de propulsión química que pueda alcanzar tales velocidades”.

La presión de la radiación solar proporciona un pequeño empuje a la nave espacial. Este empuje es constante y por lo tanto es capaz de acelerar la sonda a una velocidad tremenda con el tiempo. El aprovechamiento de la luz solar de esta manera no es una idea nueva. Jules Verne mencionaba esta posibilidad en su libro (1865) “De la Tierra a la Luna”, y Arthur C. Clarke escribió un siglo después acerca de una carrera de naves espaciales equipadas con velas solares, en su corta historia titulada “Sunjammer”.

Pero tuvieron que pasar muchos años para que el concepto de velas solares pasara de la ficción a la realidad. La primera demostración con éxito de este nuevo sistema de propulsión no llegó hasta el año 2010, cuando la sonda japonesa Ikaros desplegó su vela de 14 metros de ancho. La sonda Ikaros se convirtió en la primera nave en utilizar fotones para viajar por el espacio.

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