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Vacunación contra la hepatitis
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Por Redacción

Vacunación contra la hepatitis



Cada 28 de julio la Organización Mundial de la Salud  (OMS) conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis con el objetivo de acrecentar la sensibilización y la comprensión de la hepatitis viral, las enfermedades que provoca e incitar a los gobiernos de los distintos países a tomar un rol activo en la prevención y el tratamiento de esta afección. Este día corresponde al nacimiento del profesor Baruch Samuel Blumberg, galardonado con el Premio Nobel por descubrir el virus de la hepatitis B.


El Ministerio de Salud de Mendoza, en concordancia con la OMS, busca concientizar a la población para promover la vacunación y facilitar las pruebas diagnósticas. En este sentido realiza diversas actividades de prevención como tomar muestras gratuitas para detección de Hepatitis B y C; y un operativo de vacunación universal, también gratuito, contra la Hepatitis B. Ambas acciones se ejecutan en distintos centros de salud de la provincia.


Se las denomina “enfermedades silenciosas” porque muchas de las personas infectadas lo desconoce, esto se traduce en nuestro país con más de un millón de infectados que no sabe que lo está. Por ellas mueren al año 1.5 millones de personas en el mundo.  Las hepatitis virales se consideran una epidemia por lo que es fundamental tomar conciencia de la importancia de realizarse un test de diagnóstico y vacunarse a tiempo para evitar daños irreparables en el hígado y en muchos casos, la muerte.


Conocer sobre ellas es fundamental para prevenirlas o diagnosticarlas a tiempo y por supuesto, evitar su contagio.


Hepatitis B


Esta hepatitis es producto del virus VHB que inflama el hígado;  la OMS calcula que en el mundo 240 millones de personas desarrollan a largo plazo infecciones crónicas en ese órgano y que más de 780 mil mueren cada año por su causa. En Argentina es la principal causa de hepatitis fulminante en adultos y una de cada 100 personas que la padece, fallece por su causa.


Puede contraerse cuando la piel, los ojos o la boca de una persona sana toma contacto con sangre o fluidos corporales como semen, flujos vaginales y saliva, de una persona que tiene el virus. La exposición puede ocurrir por mantener relaciones sexuales sin protección, por contacto con sangre de diversas formas (pinchazos, objetos cortopunzantes), por diálisis renal, tatuajes o acupuntura con agujas contaminadas, por compartir agujas durante el consumo de drogas y/o artículos personales como cepillo de dientes, máquina de afeitar o cortaúñas con una persona infectada; o por nacer de una madre que posee el virus. Es válido agregar que el virus VHB puede sobrevivir una semana fuera de un organismo sin perder su poder de contagio.


Respecto a los síntomas, una vez infectada con hepatitis B la persona puede que no tenga ninguno, que se sienta enferma durante un período de días o semanas; o que resulte muy enferma con gran rapidez (llamada hepatitis fulminante). Es posible que aparezcan seis meses después del momento de la infección y los más representativos son: inapetencia, fatiga, febrícula, dolores musculares y articulares, náuseas y vómitos, piel /ojos amarillos y orina turbia.


Los síntomas desaparecerán en unas cuantas semanas o en algunos meses si el cuerpo es capaz de combatir la infección. Algunas personas nunca se libran del virus y padecen una enfermedad hepática crónica, la que puede generar cirrosis y cáncer de hígado. La probabilidad de que la infección por el virus de la hepatitis B se vuelva crónica depende de la edad a la que se produzca. Los niños infectados antes de cumplir los seis años son los más expuestos a este riesgo y de ellos muere, por esta causa, entre un 15 al 25 % al llegar a la adultez.


Prevención


-La vacunación es el método más efectivo para su prevención. Es muy importante tanto la vacuna precoz como completar el esquema del calendario nacional: se aplica una dosis al recién nacido dentro de las 12 horas de vida y luego como parte de la vacuna quíntuple celular o prevalente a los dos, cuatro y seis meses. También se incorporó al calendario para los adultos. Son gratuitas en los centros de vacunación y en hospitales públicos.


-No compartir objetos personales con otras personas: cepillos de dientes, cortauñas, agujas, entre otros.


-Utilizar agujas y jeringas descartables siempre, incluso al realizar tatuajes, piercing y acupuntura.


-Evitar el contacto de sangre, fluidos y saliva con ojos, piel o boca.


-Aplicar medidas de bioseguridad para el personal de salud.


-Usar preservativo en todas las relaciones sexuales, ya que además de evitar el contagio de la hepatitis B protege de otras infecciones de transmisión sexual.


A partir de la introducción de esta vacuna al calendario obligatorio para los recién nacidos,  los niños y niñas de 11 años, el personal de salud y los grupos de riesgo, disminuyeron las infecciones. Sin embargo, continúan notificándose casos en adolescentes y adultos no vacunados o con esquemas incompletos. Por ello y con el objetivo de eliminar la hepatitis B del país. la cartera sanitaria dispuso la vacunación de toda la población mayor de 20 años no vacunada, desde ese momento a la actualidad, 33.213 mendocinos recibieron su dosis.


Hepatitis C


Esta hepatitis, que es la principal causa de trasplante hepático en el país, es una infección viral ocasionada por el virus VHC y se transmite de persona a persona a través de sangre contaminada. Esta infección puede ser tanto aguda como crónica y su gravedad varía entre una dolencia leve que dura algunas semanas y una enfermedad grave de por vida.


Su contagio puede devenir de transfusiones de sangre, derivados sanguíneos u órganos contaminados; agujas, jeringas y otros procedimientos que perforan la piel y del traspaso de la infección de la madre a su hijo durante la gestación. No obstante, no se produce contagio a través de la leche materna, los alimentos ni el agua, tampoco por besar o compartir alimentos o bebidas con una persona infectada. Y aunque ella puede contagiar mediante relaciones sexuales o al compartir artículos contaminados, es poco común que ocurra de estas formas.


En referencia a su prevención, es igual a la de la hepatitis B pero con una gran salvedad, no existe vacuna para prevenirla. No obstante, a diferencia de esa infección, la hepatitis C no se contagia por contacto casual como tomarse de las manos, besarse, toser o estornudar, amamantar, compartir utensilios de cocina o beber del mismo vaso.


Sin embargo, es importante reconocer su incidencia, en el mundo hay entre 130 y 150 millones de personas infectadas con el virus de la hepatitis C, un número considerable de ellas con infección crónica desarrollarán cirrosis o cáncer de hígado y entre 300 y 500 mil mueren por año a raíz de enfermedades hepáticas relacionadas con esta infección.


Por ello, la detección precoz puede prevenir esas enfermedades derivadas de la hepatitis C y la transmisión del virus. En este sentido se recomienda hacer los exámenes correspondientes a: quienes tengan tatuajes o perforaciones ornamentales, consumidores de drogas inyectables,  niños nacidos de madres infectadas, personas cuya pareja sexual tenga el virus, personas infectadas con VIH y trabajadores de la salud, entre otros.


Muchas de nuestras prácticas cotidianas y de las modas urbanas nos exponen a contraer estas enfermedades silenciosas. Si ante ellas se recuerda que la hepatitis B se transmite igual que el sida pero mucho más rápido y con mucha más mortalidad, tal vez se comprenda su gravedad y lo imperioso que es vacunarse. ¿Si existiese una vacuna contra el VIH te la pondrías? Si la respuesta es afirmativa entonces no desaproveches la oportunidad de vacunarte contra una enfermedad aún más letal.


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Vacunación contra la hepatitis

Cada 28 de julio la Organización Mundial de la Salud  (OMS) conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis con el objetivo de acrecentar la sensibilización y la comprensión de la hepatitis viral, las enfermedades que provoca e incitar a los gobiernos de los distintos países a tomar un rol activo en la prevención y el tratamiento de esta afección. Este día corresponde al nacimiento del profesor Baruch Samuel Blumberg, galardonado con el Premio Nobel por descubrir el virus de la hepatitis B.

El Ministerio de Salud de Mendoza, en concordancia con la OMS, busca concientizar a la población para promover la vacunación y facilitar las pruebas diagnósticas. En este sentido realiza diversas actividades de prevención como tomar muestras gratuitas para detección de Hepatitis B y C; y un operativo de vacunación universal, también gratuito, contra la Hepatitis B. Ambas acciones se ejecutan en distintos centros de salud de la provincia.

Se las denomina “enfermedades silenciosas” porque muchas de las personas infectadas lo desconoce, esto se traduce en nuestro país con más de un millón de infectados que no sabe que lo está. Por ellas mueren al año 1.5 millones de personas en el mundo.  Las hepatitis virales se consideran una epidemia por lo que es fundamental tomar conciencia de la importancia de realizarse un test de diagnóstico y vacunarse a tiempo para evitar daños irreparables en el hígado y en muchos casos, la muerte.

Conocer sobre ellas es fundamental para prevenirlas o diagnosticarlas a tiempo y por supuesto, evitar su contagio.

Hepatitis B

Esta hepatitis es producto del virus VHB que inflama el hígado;  la OMS calcula que en el mundo 240 millones de personas desarrollan a largo plazo infecciones crónicas en ese órgano y que más de 780 mil mueren cada año por su causa. En Argentina es la principal causa de hepatitis fulminante en adultos y una de cada 100 personas que la padece, fallece por su causa.

Puede contraerse cuando la piel, los ojos o la boca de una persona sana toma contacto con sangre o fluidos corporales como semen, flujos vaginales y saliva, de una persona que tiene el virus. La exposición puede ocurrir por mantener relaciones sexuales sin protección, por contacto con sangre de diversas formas (pinchazos, objetos cortopunzantes), por diálisis renal, tatuajes o acupuntura con agujas contaminadas, por compartir agujas durante el consumo de drogas y/o artículos personales como cepillo de dientes, máquina de afeitar o cortaúñas con una persona infectada; o por nacer de una madre que posee el virus. Es válido agregar que el virus VHB puede sobrevivir una semana fuera de un organismo sin perder su poder de contagio.

Respecto a los síntomas, una vez infectada con hepatitis B la persona puede que no tenga ninguno, que se sienta enferma durante un período de días o semanas; o que resulte muy enferma con gran rapidez (llamada hepatitis fulminante). Es posible que aparezcan seis meses después del momento de la infección y los más representativos son: inapetencia, fatiga, febrícula, dolores musculares y articulares, náuseas y vómitos, piel /ojos amarillos y orina turbia.

Los síntomas desaparecerán en unas cuantas semanas o en algunos meses si el cuerpo es capaz de combatir la infección. Algunas personas nunca se libran del virus y padecen una enfermedad hepática crónica, la que puede generar cirrosis y cáncer de hígado. La probabilidad de que la infección por el virus de la hepatitis B se vuelva crónica depende de la edad a la que se produzca. Los niños infectados antes de cumplir los seis años son los más expuestos a este riesgo y de ellos muere, por esta causa, entre un 15 al 25 % al llegar a la adultez.

Prevención

-La vacunación es el método más efectivo para su prevención. Es muy importante tanto la vacuna precoz como completar el esquema del calendario nacional: se aplica una dosis al recién nacido dentro de las 12 horas de vida y luego como parte de la vacuna quíntuple celular o prevalente a los dos, cuatro y seis meses. También se incorporó al calendario para los adultos. Son gratuitas en los centros de vacunación y en hospitales públicos.

-No compartir objetos personales con otras personas: cepillos de dientes, cortauñas, agujas, entre otros.

-Utilizar agujas y jeringas descartables siempre, incluso al realizar tatuajes, piercing y acupuntura.

-Evitar el contacto de sangre, fluidos y saliva con ojos, piel o boca.

-Aplicar medidas de bioseguridad para el personal de salud.

-Usar preservativo en todas las relaciones sexuales, ya que además de evitar el contagio de la hepatitis B protege de otras infecciones de transmisión sexual.

A partir de la introducción de esta vacuna al calendario obligatorio para los recién nacidos,  los niños y niñas de 11 años, el personal de salud y los grupos de riesgo, disminuyeron las infecciones. Sin embargo, continúan notificándose casos en adolescentes y adultos no vacunados o con esquemas incompletos. Por ello y con el objetivo de eliminar la hepatitis B del país. la cartera sanitaria dispuso la vacunación de toda la población mayor de 20 años no vacunada, desde ese momento a la actualidad, 33.213 mendocinos recibieron su dosis.

Hepatitis C

Esta hepatitis, que es la principal causa de trasplante hepático en el país, es una infección viral ocasionada por el virus VHC y se transmite de persona a persona a través de sangre contaminada. Esta infección puede ser tanto aguda como crónica y su gravedad varía entre una dolencia leve que dura algunas semanas y una enfermedad grave de por vida.

Su contagio puede devenir de transfusiones de sangre, derivados sanguíneos u órganos contaminados; agujas, jeringas y otros procedimientos que perforan la piel y del traspaso de la infección de la madre a su hijo durante la gestación. No obstante, no se produce contagio a través de la leche materna, los alimentos ni el agua, tampoco por besar o compartir alimentos o bebidas con una persona infectada. Y aunque ella puede contagiar mediante relaciones sexuales o al compartir artículos contaminados, es poco común que ocurra de estas formas.

En referencia a su prevención, es igual a la de la hepatitis B pero con una gran salvedad, no existe vacuna para prevenirla. No obstante, a diferencia de esa infección, la hepatitis C no se contagia por contacto casual como tomarse de las manos, besarse, toser o estornudar, amamantar, compartir utensilios de cocina o beber del mismo vaso.

Sin embargo, es importante reconocer su incidencia, en el mundo hay entre 130 y 150 millones de personas infectadas con el virus de la hepatitis C, un número considerable de ellas con infección crónica desarrollarán cirrosis o cáncer de hígado y entre 300 y 500 mil mueren por año a raíz de enfermedades hepáticas relacionadas con esta infección.

Por ello, la detección precoz puede prevenir esas enfermedades derivadas de la hepatitis C y la transmisión del virus. En este sentido se recomienda hacer los exámenes correspondientes a: quienes tengan tatuajes o perforaciones ornamentales, consumidores de drogas inyectables,  niños nacidos de madres infectadas, personas cuya pareja sexual tenga el virus, personas infectadas con VIH y trabajadores de la salud, entre otros.

Muchas de nuestras prácticas cotidianas y de las modas urbanas nos exponen a contraer estas enfermedades silenciosas. Si ante ellas se recuerda que la hepatitis B se transmite igual que el sida pero mucho más rápido y con mucha más mortalidad, tal vez se comprenda su gravedad y lo imperioso que es vacunarse. ¿Si existiese una vacuna contra el VIH te la pondrías? Si la respuesta es afirmativa entonces no desaproveches la oportunidad de vacunarte contra una enfermedad aún más letal.

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