ciudadanodiario.com.ar
Un charco se tragó un coche en Godoy Cruz
Cargando...
Por Redacción

Un charco se tragó un coche en Godoy Cruz



Un vecino de Godoy Cruz sufrió un accidente de lo más insólito: un enorme hueco en el pavimento, lleno de agua, literalmente se tragó su coche. Ocurrió en la noche del jueves, en calle Alsina de ese departamento.


Lo curioso es que el agujero no se produjo por desgaste del asfalto, o por las numerosas crecientes que asolaron al Gran Mendoza en los últimos meses. Nada de eso. El enorme hueco, que puede apreciarse en la fotografía, es producto de un trabajo a medio hacer por parte de Aguas Mendocinas. Y por lo que se ve, no hay miras de que haya un pronto arreglo.


Según pudo comentar el damnificado, lo que aparentaba ser un charco resultó en un hueco lleno de agua, el cual está allí desde hace tiempo. Esto puede ser familiar para los vecinos, pero resulta un verdadero problema para quienes no están acostumbados a la geografía de las distintas calles destrozadas.


De nada sirvieron los constantes reclamos. Nada, absolutamente nada vuelve a ser normal una vez que los obreros realizan su labor. Todo queda a medio hacer, y aunque en este caso no hubo que lamentar víctimas, sí resultó en una verdadera complicación para el usuario de este VW Vento.


comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter

Un charco se tragó un coche en Godoy Cruz

Un vecino de Godoy Cruz sufrió un accidente de lo más insólito: un enorme hueco en el pavimento, lleno de agua, literalmente se tragó su coche. Ocurrió en la noche del jueves, en calle Alsina de ese departamento.

Lo curioso es que el agujero no se produjo por desgaste del asfalto, o por las numerosas crecientes que asolaron al Gran Mendoza en los últimos meses. Nada de eso. El enorme hueco, que puede apreciarse en la fotografía, es producto de un trabajo a medio hacer por parte de Aguas Mendocinas. Y por lo que se ve, no hay miras de que haya un pronto arreglo.

Según pudo comentar el damnificado, lo que aparentaba ser un charco resultó en un hueco lleno de agua, el cual está allí desde hace tiempo. Esto puede ser familiar para los vecinos, pero resulta un verdadero problema para quienes no están acostumbados a la geografía de las distintas calles destrozadas.

De nada sirvieron los constantes reclamos. Nada, absolutamente nada vuelve a ser normal una vez que los obreros realizan su labor. Todo queda a medio hacer, y aunque en este caso no hubo que lamentar víctimas, sí resultó en una verdadera complicación para el usuario de este VW Vento.

comentarios

Login