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Por Redacción

Todos contra el cáncer de cuello uterino



El Ministerio de Salud se une a organizaciones sociales para lograr la detección precoz del cáncer de cuello uterino, facilitar los métodos de prevención y disminuir su mortalidad. Además, con la articulación entre ambas esferas se pretende analizar la situación local de la enfermedad y su tratamiento. Este cáncer es el segundo más común, después del de mama, entre las mujeres de 35 a 65 años;  por su causa fallecen 2 mil mujeres al año en nuestro país y en Mendoza, tiene una tasa de mortalidad de 6,6 por cada 100 mil.


Si bien la provincia trabaja en prevenirlo con programas especiales desde hace más de un año, ahora se une a 20 organizaciones sociales, por un lado, para que participen en forma activa en el diseño de políticas públicas; y por otro, para tener un mayor y más efectivo alcance tanto en la prevención como en tratamiento del cáncer de cuello de útero. Incluir a estas organizaciones implica acercarse a la mujer en forma directa y en su territorio, lo que facilita la obtención de información acerca de su salud y su rápida derivación a profesionales que diagnostiquen y traten cualquier problema relacionado a esta enfermedad. Entre las organizaciones involucradas se encuentran Warmis Pushcadora, la Asociación Martina Chapanay y otras de diversidad sexual. Así, las mujeres que trabajan en ellas llegan a su barrio, convocan a otras, verifican si tienen su cartilla de salud al día y si se realizaron el Papanicolau (PAP), a partir de allí organizan charlas con profesionales para concientizar sobre este cáncer y ponen a su disposición métodos de prevención y tratamiento.


Mejorar la calidad de vida de toda mujer y alejarla de la posibilidad de desarrollar cáncer uterino es el gran objetivo en tanto se la considera pilar del hogar. Para ello, es preciso conocer de qué se trata la enfermedad, qué factores favorecen su desarrollo y cómo evitarla.


El cáncer de cuello de útero se produce por un crecimiento anormal de las células en la zona. Lo causa el Virus del Papiloma Humano (VPH), que es muy común y se transmite, por lo general, a través de las relaciones sexuales. En la mayoría de los casos desaparece solo pero si la infección persiste produce lesiones que, en un promedio de 10 años, pueden convertirse en cáncer.  Así, la infección por VPH es el factor de riesgo más importante. El VPH es un grupo de más de 150 virus relacionados, algunos de los cuales causa un tipo de crecimiento al que denomina Papiloma o verrugas. Puede infectar las células de la superficie de la piel, los genitales, el ano, la boca y la garganta pero no a la sangre o los órganos internos como el corazón o los pulmones. Se transmite de una persona a otra durante el contacto con la piel, en especial, durante las relaciones sexuales, lo que incluye coito vaginal, penetración anal e incluso durante el sexo oral. Existen de bajo y de alto riesgo, entre los últimos están los que se vinculan con el cáncer de cuello uterino, vulva, vagina, pene, ano y cáncer anal, que son: VPH 16, VPH 18, VPH 31, 33 y 35, entre otros. Cabe aclarar que es no necesario al acto sexual para propagar el virus ya que sólo requiere para ello el contacto piel a piel, e incluso puede ir de una parte a otra  del mismo cuerpo; por ejemplo, iniciar en el cuello uterino y llegar hasta la vagina.


No obstante, existen otros factores que se relacionan con la incidencia de este cáncer y vale decir que las mujeres que no se vinculan a ellos es raro que padezcan la enfermedad:



  • Tabaquismo: las fumadoras tienen el doble de probabilidades de padecer cáncer de cuello uterino porque fumar expone al cuerpo a numerosas sustancias químicas cancerígenas que afectan a otros órganos, además de los pulmones. Los investigadores creen que ellas dañan el ADN de las células del cuello uterino y contribuyen al origen del cáncer en la zona. Por otro lado, fumar hace que el sistema inmunológico sea menos eficaz a la hora de combatir las infecciones con VPH.

  • Inmunodepresión: las mujeres con el virus del SIDA, las que reciben medicamentos para suprimir sus respuestas inmunes o para combatir una enfermedad autoinmune tanto como aquellas que recibieron un trasplante, corren mayor riesgo de contraer una infección con VPH, desarrollar cáncer y que este se extienda rápido por el organismo.

  • Infección con clamidia: la clamidia es una bacteria común que puede afectar el sistema reproductor y se contrae por contacto sexual. Ella provoca una inflamación de la pelvis que puede conducir a la infertilidad y a menudo no tiene síntomas, por lo que muchas mujeres desconocen que la tienen.

  • Alimentación: las mujeres que tienen sobrepeso como aquellas que no consumen suficientes frutas y verduras tienen mayores posibilidades de padecerlo.

  • Píldoras anticonceptivas: el consumo prolongado aumenta el riesgo  pero se reduce si se suspende el consumo. Un estudio da cuenta que el riego de cáncer uterino se duplicó en mujeres que las tomaron por más de cinco años pero el riesgo regresó a lo normal después de diez años de suspender la ingesta.

  • Muchos embarazos a término: quienes tuvieron tres o más embarazos a término aumentan el riesgo de padecer este cáncer. Sería porque no se usa protección en la relación sexual para lograr el embarazo y porque los cambios hormonales que provoca harían a la mujer más susceptible a la infección con VPH o a un crecimiento tumoral.

  • Edad temprana del primer embarazo a término: las mujeres que dieron a luz a los 17 años o menos, son casi dos veces más propensas a padecer cáncer de cuello de útero que aquellas que lo hicieron a los 25 o más años.

  • Pobreza: las mujeres con bajos ingresos no tienen fácil acceso a servicios adecuados de atención de salud por lo que es factible que no se hagan las pruebas de detección ni reciban tratamiento. En este sentido es que resultan de vital importancia las acciones que lleva a cabo el sistema público de salud, ahora con la colaboración de las organizaciones sociales: captar en este grupo de mujeres a aquellas que puedan desarrollar este cáncer y ofrecerle el conocimiento y las herramientas para para prevenirlo, es el objetivo primordial.

  • Antecedentes familiares de cáncer de cuello uterino: puede darse con mayor frecuencia en algunas familias, si la madre o la hermana de una mujer tuvieron este cáncer, sus probabilidades de padecerlo aumentan de dos a tres veces.


Además de estos,  la promiscuidad sexual, un número elevado de hijos, la menopausia después de los 52 años y la diabetes también son factores que incrementan el riesgo de desarrollar cáncer uterino. Por ello, se recomienda realizar el test de Papanicolaou cuando la mujer comienza a mantener relaciones sexuales, en primera instancia una vez al año y luego de lograr tres revisiones normales, una vez cada tres años.


No obstante, la realización del PAP, que permite diagnosticar el cáncer de cuello de útero en mujeres asintomáticas, es preciso prestar atención a los síntomas, entre ellos el sangrado post coito o entre dos menstruaciones, secreciones vaginales malolientes y /o dolor al mantener relaciones sexuales. Este cáncer suele no presentar síntomas porque comienza con cambios lentos y progresivos en las células normales y tarda varios años en desarrollarse; estos cambios se pueden observar en las células que se extraen mediante el PAP, de ahí que sea tan imperiosa su realización anual.


En Argentina, el Calendario de Vacunación incluye la vacuna que lo previene para niñas de 11 años, la que se aplica en forma gratuita y obligatoria. No obstante, se vende en farmacias para aquellas mujeres que deseen su colocación previa consulta a su ginecólogo de confianza.  En Mendoza hay acceso gratuito a los profesionales, a las pruebas correspondientes y a los tratamientos. Cada mujer debe tomar la decisión de cuidarse y asistir a los controles regulares pero antes, también debe ser consciente a la hora de mantener relaciones sexuales para que de ellas no derive la posibilidad de desarrollar un cáncer.


Para obtener más información, ingrese a: http://www.pap.mendoza.gov.ar/index.php y a http://www.ciudadanodiario.com.ar/papanicolau-gratuito-para-prevenir-el-cancer/ .


 


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Todos contra el cáncer de cuello uterino

El Ministerio de Salud se une a organizaciones sociales para lograr la detección precoz del cáncer de cuello uterino, facilitar los métodos de prevención y disminuir su mortalidad. Además, con la articulación entre ambas esferas se pretende analizar la situación local de la enfermedad y su tratamiento. Este cáncer es el segundo más común, después del de mama, entre las mujeres de 35 a 65 años;  por su causa fallecen 2 mil mujeres al año en nuestro país y en Mendoza, tiene una tasa de mortalidad de 6,6 por cada 100 mil.

Si bien la provincia trabaja en prevenirlo con programas especiales desde hace más de un año, ahora se une a 20 organizaciones sociales, por un lado, para que participen en forma activa en el diseño de políticas públicas; y por otro, para tener un mayor y más efectivo alcance tanto en la prevención como en tratamiento del cáncer de cuello de útero. Incluir a estas organizaciones implica acercarse a la mujer en forma directa y en su territorio, lo que facilita la obtención de información acerca de su salud y su rápida derivación a profesionales que diagnostiquen y traten cualquier problema relacionado a esta enfermedad. Entre las organizaciones involucradas se encuentran Warmis Pushcadora, la Asociación Martina Chapanay y otras de diversidad sexual. Así, las mujeres que trabajan en ellas llegan a su barrio, convocan a otras, verifican si tienen su cartilla de salud al día y si se realizaron el Papanicolau (PAP), a partir de allí organizan charlas con profesionales para concientizar sobre este cáncer y ponen a su disposición métodos de prevención y tratamiento.

Mejorar la calidad de vida de toda mujer y alejarla de la posibilidad de desarrollar cáncer uterino es el gran objetivo en tanto se la considera pilar del hogar. Para ello, es preciso conocer de qué se trata la enfermedad, qué factores favorecen su desarrollo y cómo evitarla.

El cáncer de cuello de útero se produce por un crecimiento anormal de las células en la zona. Lo causa el Virus del Papiloma Humano (VPH), que es muy común y se transmite, por lo general, a través de las relaciones sexuales. En la mayoría de los casos desaparece solo pero si la infección persiste produce lesiones que, en un promedio de 10 años, pueden convertirse en cáncer.  Así, la infección por VPH es el factor de riesgo más importante. El VPH es un grupo de más de 150 virus relacionados, algunos de los cuales causa un tipo de crecimiento al que denomina Papiloma o verrugas. Puede infectar las células de la superficie de la piel, los genitales, el ano, la boca y la garganta pero no a la sangre o los órganos internos como el corazón o los pulmones. Se transmite de una persona a otra durante el contacto con la piel, en especial, durante las relaciones sexuales, lo que incluye coito vaginal, penetración anal e incluso durante el sexo oral. Existen de bajo y de alto riesgo, entre los últimos están los que se vinculan con el cáncer de cuello uterino, vulva, vagina, pene, ano y cáncer anal, que son: VPH 16, VPH 18, VPH 31, 33 y 35, entre otros. Cabe aclarar que es no necesario al acto sexual para propagar el virus ya que sólo requiere para ello el contacto piel a piel, e incluso puede ir de una parte a otra  del mismo cuerpo; por ejemplo, iniciar en el cuello uterino y llegar hasta la vagina.

No obstante, existen otros factores que se relacionan con la incidencia de este cáncer y vale decir que las mujeres que no se vinculan a ellos es raro que padezcan la enfermedad:

  • Tabaquismo: las fumadoras tienen el doble de probabilidades de padecer cáncer de cuello uterino porque fumar expone al cuerpo a numerosas sustancias químicas cancerígenas que afectan a otros órganos, además de los pulmones. Los investigadores creen que ellas dañan el ADN de las células del cuello uterino y contribuyen al origen del cáncer en la zona. Por otro lado, fumar hace que el sistema inmunológico sea menos eficaz a la hora de combatir las infecciones con VPH.
  • Inmunodepresión: las mujeres con el virus del SIDA, las que reciben medicamentos para suprimir sus respuestas inmunes o para combatir una enfermedad autoinmune tanto como aquellas que recibieron un trasplante, corren mayor riesgo de contraer una infección con VPH, desarrollar cáncer y que este se extienda rápido por el organismo.
  • Infección con clamidia: la clamidia es una bacteria común que puede afectar el sistema reproductor y se contrae por contacto sexual. Ella provoca una inflamación de la pelvis que puede conducir a la infertilidad y a menudo no tiene síntomas, por lo que muchas mujeres desconocen que la tienen.
  • Alimentación: las mujeres que tienen sobrepeso como aquellas que no consumen suficientes frutas y verduras tienen mayores posibilidades de padecerlo.
  • Píldoras anticonceptivas: el consumo prolongado aumenta el riesgo  pero se reduce si se suspende el consumo. Un estudio da cuenta que el riego de cáncer uterino se duplicó en mujeres que las tomaron por más de cinco años pero el riesgo regresó a lo normal después de diez años de suspender la ingesta.
  • Muchos embarazos a término: quienes tuvieron tres o más embarazos a término aumentan el riesgo de padecer este cáncer. Sería porque no se usa protección en la relación sexual para lograr el embarazo y porque los cambios hormonales que provoca harían a la mujer más susceptible a la infección con VPH o a un crecimiento tumoral.
  • Edad temprana del primer embarazo a término: las mujeres que dieron a luz a los 17 años o menos, son casi dos veces más propensas a padecer cáncer de cuello de útero que aquellas que lo hicieron a los 25 o más años.
  • Pobreza: las mujeres con bajos ingresos no tienen fácil acceso a servicios adecuados de atención de salud por lo que es factible que no se hagan las pruebas de detección ni reciban tratamiento. En este sentido es que resultan de vital importancia las acciones que lleva a cabo el sistema público de salud, ahora con la colaboración de las organizaciones sociales: captar en este grupo de mujeres a aquellas que puedan desarrollar este cáncer y ofrecerle el conocimiento y las herramientas para para prevenirlo, es el objetivo primordial.
  • Antecedentes familiares de cáncer de cuello uterino: puede darse con mayor frecuencia en algunas familias, si la madre o la hermana de una mujer tuvieron este cáncer, sus probabilidades de padecerlo aumentan de dos a tres veces.

Además de estos,  la promiscuidad sexual, un número elevado de hijos, la menopausia después de los 52 años y la diabetes también son factores que incrementan el riesgo de desarrollar cáncer uterino. Por ello, se recomienda realizar el test de Papanicolaou cuando la mujer comienza a mantener relaciones sexuales, en primera instancia una vez al año y luego de lograr tres revisiones normales, una vez cada tres años.

No obstante, la realización del PAP, que permite diagnosticar el cáncer de cuello de útero en mujeres asintomáticas, es preciso prestar atención a los síntomas, entre ellos el sangrado post coito o entre dos menstruaciones, secreciones vaginales malolientes y /o dolor al mantener relaciones sexuales. Este cáncer suele no presentar síntomas porque comienza con cambios lentos y progresivos en las células normales y tarda varios años en desarrollarse; estos cambios se pueden observar en las células que se extraen mediante el PAP, de ahí que sea tan imperiosa su realización anual.

En Argentina, el Calendario de Vacunación incluye la vacuna que lo previene para niñas de 11 años, la que se aplica en forma gratuita y obligatoria. No obstante, se vende en farmacias para aquellas mujeres que deseen su colocación previa consulta a su ginecólogo de confianza.  En Mendoza hay acceso gratuito a los profesionales, a las pruebas correspondientes y a los tratamientos. Cada mujer debe tomar la decisión de cuidarse y asistir a los controles regulares pero antes, también debe ser consciente a la hora de mantener relaciones sexuales para que de ellas no derive la posibilidad de desarrollar un cáncer.

Para obtener más información, ingrese a: http://www.pap.mendoza.gov.ar/index.php y a http://www.ciudadanodiario.com.ar/papanicolau-gratuito-para-prevenir-el-cancer/ .

 

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