ciudadanodiario.com.ar
Se lavó las manos
Cargando...
Por Redacción

Se lavó las manos



Marcelo Aumente es uno de los jueces de línea que formó parte del cuarteto arbitral que dirigió la polémica final de la Copa Argentina entre Boca y Rosario Central. Junto a Diego Ceballos, el árbitro del encuentro, fueron protagonistas de una noche que los tuvo en el centro de la escena por cometer errores que cambiaron el desarrollo del partido.


Una semana después de la final en la que el equipo de Rodolfo Arruabarrena terminó levantando el trofeo, salió a la luz un audio en el que se lo escucha al juez de línea hablando con un hincha de Central que lo llamó para insultarlo y pedirle explicaciones por los errores que favorecieron a Boca. La conversación fue publicada por el portal de noticias Rosario Plus.


Aumente atendió el teléfono y negó ser él cuando comenzó a escuchar insultos del otro lado. Luego de algunos lapsos de silencio y de improvisar una respuesta, decidió explicarle a Pablo, como se identificó el hincha, las decisiones que tomó en el duelo que se disputó el último miércoles en Córdoba.


“El penal está dos metros afuera del área, no entiendo como no lo ves”, le reclamó, muy enojado, el hincha. Aumente respondió rápido y apuntó contra el árbitro del partido. “Ceballos tenía mejor perspectiva que yo para ver si estaba adentro o afuera. Si yo hubiese visto que era afuera, ¿vos te pensas que no lo hago volver atrás? Hoy sería el campeón del mundo”, le aseguró.


La charla se extendió durante unos ocho minutos en los que el hincha le espeta que favorecían a Boca, y el juez de línea defiende cada una de las decisiones que tomó en ese momento.”Desgraciadamente nos equivocamos para Boca”, le explicó Aumente resignado ante los errores cometidos.


Entre tantas explicaciones y acusaciones, el hincha de Central puso en duda la transparencia y credibilidad del fútbol argentino. Aumente contestó: “Con toda la mugre que hay en el fútbol, el chivo expiatorio siempre somos nosotros. Se lavan las manos”.


El juez de línea también contó que lo escracharon en su casa de Mar del Plata, que su familia sufre la situación y que media ciudad de Rosario lo llama para insultarlo. “Me estoy comiendo un garrón que no me pertenece”, dijo haciendo referencia a que el error que generó la polémica fue el penal que cobró Diego Ceballos luego de marcar una infracción que fue afuera del área.


Antes de despedirse, el hincha le dejó una advertencia. “Si vuelven a dirigir, lo único que les pido es que no vuelvan a Rosario porque me parece que no van a salir. En la otra cancha (Newell’s) los van a aplaudir pero de la cancha de Central no van a salir”, le dijo. Aumente solo atinó a decir que no saben si volverán a dirigir.


comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter

Se lavó las manos

Marcelo Aumente es uno de los jueces de línea que formó parte del cuarteto arbitral que dirigió la polémica final de la Copa Argentina entre Boca y Rosario Central. Junto a Diego Ceballos, el árbitro del encuentro, fueron protagonistas de una noche que los tuvo en el centro de la escena por cometer errores que cambiaron el desarrollo del partido.

Una semana después de la final en la que el equipo de Rodolfo Arruabarrena terminó levantando el trofeo, salió a la luz un audio en el que se lo escucha al juez de línea hablando con un hincha de Central que lo llamó para insultarlo y pedirle explicaciones por los errores que favorecieron a Boca. La conversación fue publicada por el portal de noticias Rosario Plus.

Aumente atendió el teléfono y negó ser él cuando comenzó a escuchar insultos del otro lado. Luego de algunos lapsos de silencio y de improvisar una respuesta, decidió explicarle a Pablo, como se identificó el hincha, las decisiones que tomó en el duelo que se disputó el último miércoles en Córdoba.

“El penal está dos metros afuera del área, no entiendo como no lo ves”, le reclamó, muy enojado, el hincha. Aumente respondió rápido y apuntó contra el árbitro del partido. “Ceballos tenía mejor perspectiva que yo para ver si estaba adentro o afuera. Si yo hubiese visto que era afuera, ¿vos te pensas que no lo hago volver atrás? Hoy sería el campeón del mundo”, le aseguró.

La charla se extendió durante unos ocho minutos en los que el hincha le espeta que favorecían a Boca, y el juez de línea defiende cada una de las decisiones que tomó en ese momento.”Desgraciadamente nos equivocamos para Boca”, le explicó Aumente resignado ante los errores cometidos.

Entre tantas explicaciones y acusaciones, el hincha de Central puso en duda la transparencia y credibilidad del fútbol argentino. Aumente contestó: “Con toda la mugre que hay en el fútbol, el chivo expiatorio siempre somos nosotros. Se lavan las manos”.

El juez de línea también contó que lo escracharon en su casa de Mar del Plata, que su familia sufre la situación y que media ciudad de Rosario lo llama para insultarlo. “Me estoy comiendo un garrón que no me pertenece”, dijo haciendo referencia a que el error que generó la polémica fue el penal que cobró Diego Ceballos luego de marcar una infracción que fue afuera del área.

Antes de despedirse, el hincha le dejó una advertencia. “Si vuelven a dirigir, lo único que les pido es que no vuelvan a Rosario porque me parece que no van a salir. En la otra cancha (Newell’s) los van a aplaudir pero de la cancha de Central no van a salir”, le dijo. Aumente solo atinó a decir que no saben si volverán a dirigir.

comentarios

Login