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Rompió el silencio
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Por Redacción

Rompió el silencio



“En ningún momento sentí presiones para que se siguiera jugando el partido. Los mismos jugadores de Boca querían esperar a que se recuperen. En todo momento hubo buena predisposición, no me pidieron que pitara y empezara a jugar”, aclaró de entrada Herrera en la entrevista brindada a Radio La Red. Y agregó: “Si los jugadores de River se recuperaban, la idea era continuar el partido, pero lo primero es siempre la integridad física de los jugadores”.


Al mismo tiempo, el juez aseguró que no hubo simulación por parte de los hombres ‘millonarios’ para no continuar jugando: “No había ningún acting, estaban afectados, con los ojos muy irritados,como si estuvieran quemados. Eso se veía en el momento. Camisetas manchadas con un polvo naranja. Todos lo vimos”.


En cuanto a lo que fue el papelón del final con la demora de los equipos para abandonar el campo de juego, el árbitro explicó: “No podía pedirles que salieran de la cancha si no había seguridad. Nos dijeron que estaban despejando la zona. No sé si fue mucho o poco el tiempo de espera, pero lo más importante es que los jugadores llegaron bien al vestuario”.


“Con mi equipo arbitral pensamos que realizamos de buena manera los 45 minutos. Fue un buen desempeño. Nos sentimos privilegiados por estar ahí, era algo muy lindo ser parte de esto. Con la gran responsabilidad de hacer las cosas de la mejor manera. La concentración era algo clave durante los 95 minutos”, agregó Herrera.


Y contó cómo vieron ellos el inicio de los desmanes: “Estábamos en el medio campo cuando vemos que sucedía algo en la manga del equipo visitante y Ceballos (cuarto árbitro) se acercó. Empezamos a comunicarnos por intercomunicadores, nos informaron que les habían tirado un gas. Había que bajar los decibeles y esperar a ver cómo estaban los jugadores. Lo más importantes era que se pudieran recuperar. Y después ver si se podía continuar. No sabíamos qué les habían tirado”.


“Estábamos en contacto, evaluando la situación conjuntamente con la Conmebol. Esperamos un tiempo prudencial. No sé con quién se comunicó el veedor. Analizábamos la situación con él hasta que decidimos la suspensión. Él estaba de acuerdo”, aclaró. Y concluyó: “Todos somos un poco responsables. Era un gran espectáculo y hubo que terminarlo así, estas cosas le hacen mal al país. Esperemos que no se repita”.

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“En ningún momento sentí presiones para que se siguiera jugando el partido. Los mismos jugadores de Boca querían esperar a que se recuperen. En todo momento hubo buena predisposición, no me pidieron que pitara y empezara a jugar”, aclaró de entrada Herrera en la entrevista brindada a Radio La Red. Y agregó: “Si los jugadores de River se recuperaban, la idea era continuar el partido, pero lo primero es siempre la integridad física de los jugadores”.
Al mismo tiempo, el juez aseguró que no hubo simulación por parte de los hombres ‘millonarios’ para no continuar jugando: “No había ningún acting, estaban afectados, con los ojos muy irritados,como si estuvieran quemados. Eso se veía en el momento. Camisetas manchadas con un polvo naranja. Todos lo vimos”.
En cuanto a lo que fue el papelón del final con la demora de los equipos para abandonar el campo de juego, el árbitro explicó: “No podía pedirles que salieran de la cancha si no había seguridad. Nos dijeron que estaban despejando la zona. No sé si fue mucho o poco el tiempo de espera, pero lo más importante es que los jugadores llegaron bien al vestuario”.
“Con mi equipo arbitral pensamos que realizamos de buena manera los 45 minutos. Fue un buen desempeño. Nos sentimos privilegiados por estar ahí, era algo muy lindo ser parte de esto. Con la gran responsabilidad de hacer las cosas de la mejor manera. La concentración era algo clave durante los 95 minutos”, agregó Herrera.
Y contó cómo vieron ellos el inicio de los desmanes: “Estábamos en el medio campo cuando vemos que sucedía algo en la manga del equipo visitante y Ceballos (cuarto árbitro) se acercó. Empezamos a comunicarnos por intercomunicadores, nos informaron que les habían tirado un gas. Había que bajar los decibeles y esperar a ver cómo estaban los jugadores. Lo más importantes era que se pudieran recuperar. Y después ver si se podía continuar. No sabíamos qué les habían tirado”.
“Estábamos en contacto, evaluando la situación conjuntamente con la Conmebol. Esperamos un tiempo prudencial. No sé con quién se comunicó el veedor. Analizábamos la situación con él hasta que decidimos la suspensión. Él estaba de acuerdo”, aclaró. Y concluyó: “Todos somos un poco responsables. Era un gran espectáculo y hubo que terminarlo así, estas cosas le hacen mal al país. Esperemos que no se repita”.

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