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Por Redacción

Refuerzan la seguridad por las amenazas yihadistas a CFK



El juez Federal, Alberto Recondo, del juzgado Criminal y Correccional Nº4 de La Plata, solicitó ayuda a especialistas informáticos sobre las amenazas contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que llegaron al sistema de alerta 911 y que, según argumentó el Gobierno, provendrían del grupo fundamentalista Estado Islámico.


Días atrás, luego de un encuentro con el Papa en Roma, la Presidenta afirmó que recibió amenazas de los yihadistas. Durante una conferencia de prensa contó que dos policías denunciaron ante la Justicia los mensajes.


“La denuncia realizada por los dos comisarios fue a raíz de que habían aparecido amenazas del Estado Islámico contra mi persona, por la amistad con el Papa Francisco y por la posición de la existencia de los dos Estados: del Estado de Palestina y del Estado de Israel”, argumentó Cristina Kirchner. Una vez en Nueva York, la mandataria volvió a hablar sobre el tema. Primero, ante la Asamblea General de la Naciones Unidas y luego, en el Consejo de Seguridad, aunque no brindó nuevos detalles y se refirió a las mismas “como nota de color”.


Las amenazas llegaron al sistema de alerta del 911, que recibe llamados y correos electrónicos. en este sentido, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, reconoció la existencia de la amenaza, pero no quiso dar detalles, tras escudarse en el “secreto de sumario”, aunque subrayó que “nunca hay que minimizar una amenaza”. “Se está trabajando con el Servicio de Inteligencia del Estado y las fuerzas de seguridad”, explicó. Las hipótesis que el funcionario dejó trascender es que los mensajes podrían estar ligados a la posición de la Presidenta sobre conflictos en Medio Oriente y su cercanía al Papa. Nada fuera del libreto que trazó Fernández de Kirchner.


Discreción


El cerrojo informativo con que el Gobierno manejó el tema creó confusión hasta en los organismos de inteligencia y las fuerzas de seguridad. Los primeros en tomar conocimiento de las amenazas, como explicó Perfil, fueron dos jefes departamentales de la zona sur de la Policía Bonaerense. Por ese motivo, los investigadores primero creyeron que las intimidaciones partieron desde la provincia.


Las advertencias no sólo fueron dirigidas contra la Presidenta, dijo el jefe de la Policía Federal, comisario general Román Di Santo, quien curiosamente también sería un objetivo del presunto grupo terrorista.


La causa


El juez notificó a las embajadas y, en especial, a las autoridades de Estados Unidos y de Chile, ya que en uno de los mensajes del supuesto grupo terrorista se adjudicó el atentado del 8 de septiembre en una zona comercial conectada a un subterráneo de Santiago de Chile y que dejó 14 heridos.


Las amenazas llegaron a manos de la Justicia a través de tres correos electrónicos dirigidos a 911@gba.gob.ar (del sistema de alerta del 911) y partieron de la cuenta islamicar@mailtor.net.


La Policía Federal reforzó la seguridad en una serie de “objetivos sensibles”, que incluye algunos edificios de la colectividad judía. También limitó el acceso al edificio central de la fuerza y puso en alerta a la División Unidad de Investigación Antiterrorismo (DUIA) y a otras unidades especiales contra el crimen organizado.


Mientras tanto, el dispositivo de seguridad de la Presidenta sigue siendo el mismo, aunque se intensificó el “servicio adelantado”: el grupo de inteligencia y seguridad que llega con anterioridad a los lugares por donde pasará la comitiva presidencial. “La amenaza es real y toda la comunidad de información está en alerta”, reconocieron a PERFIL agentes de la un agente de la SI./ Fuente: Perfil.com


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Refuerzan la seguridad por las amenazas yihadistas a CFK

El juez Federal, Alberto Recondo, del juzgado Criminal y Correccional Nº4 de La Plata, solicitó ayuda a especialistas informáticos sobre las amenazas contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que llegaron al sistema de alerta 911 y que, según argumentó el Gobierno, provendrían del grupo fundamentalista Estado Islámico.

Días atrás, luego de un encuentro con el Papa en Roma, la Presidenta afirmó que recibió amenazas de los yihadistas. Durante una conferencia de prensa contó que dos policías denunciaron ante la Justicia los mensajes.

“La denuncia realizada por los dos comisarios fue a raíz de que habían aparecido amenazas del Estado Islámico contra mi persona, por la amistad con el Papa Francisco y por la posición de la existencia de los dos Estados: del Estado de Palestina y del Estado de Israel”, argumentó Cristina Kirchner. Una vez en Nueva York, la mandataria volvió a hablar sobre el tema. Primero, ante la Asamblea General de la Naciones Unidas y luego, en el Consejo de Seguridad, aunque no brindó nuevos detalles y se refirió a las mismas “como nota de color”.

Las amenazas llegaron al sistema de alerta del 911, que recibe llamados y correos electrónicos. en este sentido, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, reconoció la existencia de la amenaza, pero no quiso dar detalles, tras escudarse en el “secreto de sumario”, aunque subrayó que “nunca hay que minimizar una amenaza”. “Se está trabajando con el Servicio de Inteligencia del Estado y las fuerzas de seguridad”, explicó. Las hipótesis que el funcionario dejó trascender es que los mensajes podrían estar ligados a la posición de la Presidenta sobre conflictos en Medio Oriente y su cercanía al Papa. Nada fuera del libreto que trazó Fernández de Kirchner.

Discreción

El cerrojo informativo con que el Gobierno manejó el tema creó confusión hasta en los organismos de inteligencia y las fuerzas de seguridad. Los primeros en tomar conocimiento de las amenazas, como explicó Perfil, fueron dos jefes departamentales de la zona sur de la Policía Bonaerense. Por ese motivo, los investigadores primero creyeron que las intimidaciones partieron desde la provincia.

Las advertencias no sólo fueron dirigidas contra la Presidenta, dijo el jefe de la Policía Federal, comisario general Román Di Santo, quien curiosamente también sería un objetivo del presunto grupo terrorista.

La causa

El juez notificó a las embajadas y, en especial, a las autoridades de Estados Unidos y de Chile, ya que en uno de los mensajes del supuesto grupo terrorista se adjudicó el atentado del 8 de septiembre en una zona comercial conectada a un subterráneo de Santiago de Chile y que dejó 14 heridos.

Las amenazas llegaron a manos de la Justicia a través de tres correos electrónicos dirigidos a 911@gba.gob.ar (del sistema de alerta del 911) y partieron de la cuenta islamicar@mailtor.net.

La Policía Federal reforzó la seguridad en una serie de “objetivos sensibles”, que incluye algunos edificios de la colectividad judía. También limitó el acceso al edificio central de la fuerza y puso en alerta a la División Unidad de Investigación Antiterrorismo (DUIA) y a otras unidades especiales contra el crimen organizado.

Mientras tanto, el dispositivo de seguridad de la Presidenta sigue siendo el mismo, aunque se intensificó el “servicio adelantado”: el grupo de inteligencia y seguridad que llega con anterioridad a los lugares por donde pasará la comitiva presidencial. “La amenaza es real y toda la comunidad de información está en alerta”, reconocieron a PERFIL agentes de la un agente de la SI./ Fuente: Perfil.com

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