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Récord maldito: Trece mendocinas murieron por el sólo hecho de ser mujer
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Por Redacción

Récord maldito: Trece mendocinas murieron por el sólo hecho de ser mujer



En el transcurso de la última semana, tres mendocinas murieron producto de un femicidio, la cúspide de la violencia contra las mujeres.


Julieta González, Janet Zapata y Ayelén Arroyo perdieron sus jóvenes vidas por el simple hecho de no haber nacido varón. Ayelén sufrió un profundo corte en el cuello producido por su padre, Janet fue baleada por su novio y Julieta apareció golpeada en un baldío de Cacheuta, probablemente ultimada por su pareja.


Tomando en cuenta estos tristes acontecimientos, la lista de femicidios ocurridos en Mendoza alcanza las once víctimas, a las que habría que agregar a María José Coni y Marina Menegazzo, las jóvenes que murieron asesinadas durante un viaje por Ecuador, sumando entonces trece mendocinas muertas en esa situación durante este año.


Un año para el olvido


En materia de femicidios, el 2016 arrancó el 7 de febrero, cuando Norma Ríos, de 36 años, murió por una puñalada asestada por su marido frente a la hija de ambos, en Guaymallén.


Ese mismo día, Natasha Prieto, de 13, fue abusada sexualmente y luego asesinada por un sujeto de 20 que fue detenido tras unos días prófugo.


Siete días más tarde apareció sin vida en el canal Cacique Guaymallén el cuerpo de Daniela Núñez, de 25 años. Su ex pareja fue detenida, auque todavía no tiene sentencia firme por falta de pruebas.


Un día después, Rosa Pérez, de 33, fue ultimada por su marido de un disparo en el pecho en Lavalle.


El 11 de marzo, Trinidad Rodríguez, de tan solo 8 años, fue violada y quemada por tres vecinos en Maipú. Los victimarios, todos hermanos, la secuestraron cuando iba camino a la escuela.


Meses más tarde, el 4 de junio, Patricia Fernández, de 34, fue asesinada a balazos por su esposo en una humilde casa de Lavalle. Minutos más tarde, y luego de entender lo que había hecho, el agresor se suicidó con la misma arma.


Ya en septiembre, el día 9 la enfermera Norma Pereyra, de 65 años, fue encontrada sin vida en su casa de Maipú.


Había sido asfixiada e investigan a su novio. Tres días después, Florencia Peralta, de 26, fue golpeada y asfixiada por su ex novio en San Rafael. La chica era policía.


El Día de la Primavera, Janet Zapata, de 29 años, desapareció y fue hallada muerta y enterrada el 26 en El Borbollón, Las Heras. Por el hecho están detenidos su esposo, un presunto sicario y un empresario.


Julieta González también salió de su casa, en Maipú, el 21 y su cuerpo fue hallado este martes. La Justicia investiga su círculo íntimo, aunque todo indicaría que su ex pareja fue el responsable de su salvaje muerte a los 21 años.


Finalmente, el miércoles, Ayelén Arroyo apareció asesinada con un profundo corte en el cuello. Su padre está detenido y ahora deberá dar explicaciones, ya que todas las pistas apuntan hacia su inmunda humanidad. Inclusive, una de las hermanas de Ayelén viajó desde Salta a Mendoza para denunciarlo por abuso sexual con acceso carnal, lo que también habría ocurrido con la chica muerta, por lo que tenía una orden de restricción.


Estos once casos tuvieron lugar en nuestra provincia, pero la lista real de mendocinas ultimadas este año se compone de 13 víctimas, ya que se completa con Majo Coni y Marina Menegazzo, quienes aparecieron sin vida en Montañitas, Ecuador. Las chicas estaban mutiladas y envueltas en plástico, y antes de morir habían sido violadas.


Consejos para hacer la denuncia


Existen organismos de Gobierno y organizaciones civiles que pueden prestar asistencia a la mujer y a sus hijos en casos de violencia.


Sin embargo, vale la pena tener en cuenta algunos detalles a la hora de tomar la decisión de denunciar, lo que puede salvar vidas.


Antes de hacer la denuncia es importante guardar los documentos de los hijos/as y algo de dinero para usar en el caso de necesitarlos.


Luego, aunque la mayoría de estas conductas violentas suceden a puertas cerradas, es importante presentar testigos en la denuncia, como vecinos, familiares u otras personas que hayan podido escuchar o ver, a quienes se les puede pedir su número de DNI, el domicilio y un teléfono para que puedan declarar.


Después, en el momento de hacer la denuncia, es importante aclarar que te retirás del domicilio conyugal para “resguardar tu integridad psicofísica y la de tus hijos/as”. También es muy necesario relatar los hechos de violencia tal cual se dieron lugar y ofrecer testigos –familiares, vecinos o personas que hayan podido escuchar o ver los maltratos– y acompañá con todo tipo de pruebas que facilite la investigación.


Luego es importante tener en cuenta que podés solicitar medidas cautelares de protección, como exclusión del hogar del agresor (prohibición de su acceso a tu domicilio, tu lugar de trabajo o lugar de estudio de tus hijos), prohibición de acercamiento (medida perimetral) o fijación de alimentos provisorios u otra medida urgente que se considere oportuna para la protección de la víctima.


Finalmente hay que leer la denuncia y, si no escribieron algo de lo que relataste, hay que pedir que lo hagan. Es un derecho innegable la revisión del documento.


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Récord maldito: Trece mendocinas murieron por el sólo hecho de ser mujer

En el transcurso de la última semana, tres mendocinas murieron producto de un femicidio, la cúspide de la violencia contra las mujeres.

Julieta González, Janet Zapata y Ayelén Arroyo perdieron sus jóvenes vidas por el simple hecho de no haber nacido varón. Ayelén sufrió un profundo corte en el cuello producido por su padre, Janet fue baleada por su novio y Julieta apareció golpeada en un baldío de Cacheuta, probablemente ultimada por su pareja.

Tomando en cuenta estos tristes acontecimientos, la lista de femicidios ocurridos en Mendoza alcanza las once víctimas, a las que habría que agregar a María José Coni y Marina Menegazzo, las jóvenes que murieron asesinadas durante un viaje por Ecuador, sumando entonces trece mendocinas muertas en esa situación durante este año.

Un año para el olvido

En materia de femicidios, el 2016 arrancó el 7 de febrero, cuando Norma Ríos, de 36 años, murió por una puñalada asestada por su marido frente a la hija de ambos, en Guaymallén.

Ese mismo día, Natasha Prieto, de 13, fue abusada sexualmente y luego asesinada por un sujeto de 20 que fue detenido tras unos días prófugo.

Siete días más tarde apareció sin vida en el canal Cacique Guaymallén el cuerpo de Daniela Núñez, de 25 años. Su ex pareja fue detenida, auque todavía no tiene sentencia firme por falta de pruebas.

Un día después, Rosa Pérez, de 33, fue ultimada por su marido de un disparo en el pecho en Lavalle.

El 11 de marzo, Trinidad Rodríguez, de tan solo 8 años, fue violada y quemada por tres vecinos en Maipú. Los victimarios, todos hermanos, la secuestraron cuando iba camino a la escuela.

Meses más tarde, el 4 de junio, Patricia Fernández, de 34, fue asesinada a balazos por su esposo en una humilde casa de Lavalle. Minutos más tarde, y luego de entender lo que había hecho, el agresor se suicidó con la misma arma.

Ya en septiembre, el día 9 la enfermera Norma Pereyra, de 65 años, fue encontrada sin vida en su casa de Maipú.

Había sido asfixiada e investigan a su novio. Tres días después, Florencia Peralta, de 26, fue golpeada y asfixiada por su ex novio en San Rafael. La chica era policía.

El Día de la Primavera, Janet Zapata, de 29 años, desapareció y fue hallada muerta y enterrada el 26 en El Borbollón, Las Heras. Por el hecho están detenidos su esposo, un presunto sicario y un empresario.

Julieta González también salió de su casa, en Maipú, el 21 y su cuerpo fue hallado este martes. La Justicia investiga su círculo íntimo, aunque todo indicaría que su ex pareja fue el responsable de su salvaje muerte a los 21 años.

Finalmente, el miércoles, Ayelén Arroyo apareció asesinada con un profundo corte en el cuello. Su padre está detenido y ahora deberá dar explicaciones, ya que todas las pistas apuntan hacia su inmunda humanidad. Inclusive, una de las hermanas de Ayelén viajó desde Salta a Mendoza para denunciarlo por abuso sexual con acceso carnal, lo que también habría ocurrido con la chica muerta, por lo que tenía una orden de restricción.

Estos once casos tuvieron lugar en nuestra provincia, pero la lista real de mendocinas ultimadas este año se compone de 13 víctimas, ya que se completa con Majo Coni y Marina Menegazzo, quienes aparecieron sin vida en Montañitas, Ecuador. Las chicas estaban mutiladas y envueltas en plástico, y antes de morir habían sido violadas.

Consejos para hacer la denuncia

Existen organismos de Gobierno y organizaciones civiles que pueden prestar asistencia a la mujer y a sus hijos en casos de violencia.

Sin embargo, vale la pena tener en cuenta algunos detalles a la hora de tomar la decisión de denunciar, lo que puede salvar vidas.

Antes de hacer la denuncia es importante guardar los documentos de los hijos/as y algo de dinero para usar en el caso de necesitarlos.

Luego, aunque la mayoría de estas conductas violentas suceden a puertas cerradas, es importante presentar testigos en la denuncia, como vecinos, familiares u otras personas que hayan podido escuchar o ver, a quienes se les puede pedir su número de DNI, el domicilio y un teléfono para que puedan declarar.

Después, en el momento de hacer la denuncia, es importante aclarar que te retirás del domicilio conyugal para “resguardar tu integridad psicofísica y la de tus hijos/as”. También es muy necesario relatar los hechos de violencia tal cual se dieron lugar y ofrecer testigos –familiares, vecinos o personas que hayan podido escuchar o ver los maltratos– y acompañá con todo tipo de pruebas que facilite la investigación.

Luego es importante tener en cuenta que podés solicitar medidas cautelares de protección, como exclusión del hogar del agresor (prohibición de su acceso a tu domicilio, tu lugar de trabajo o lugar de estudio de tus hijos), prohibición de acercamiento (medida perimetral) o fijación de alimentos provisorios u otra medida urgente que se considere oportuna para la protección de la víctima.

Finalmente hay que leer la denuncia y, si no escribieron algo de lo que relataste, hay que pedir que lo hagan. Es un derecho innegable la revisión del documento.

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