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Qué produce el aumento de peso
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Por Redacción

Qué produce el aumento de peso



Si se consume más calorías de las que se gasta, el exceso se transforma en grasa que se guarda en forma de reservas y el resultado es sobrepeso u obesidad. Si bien es cierto que algunas personas pueden comer cuanto quieren sin engordar, hay otras que aun sin consumir alimentos elevan su peso con facilidad. Hay diversos factores que influyen en esa realidad y que explican el origen de esta enfermedad.


* Herencia: más allá de los hábitos de alimentación, la obesidad aparece en familias con antecedentes de sobrepeso, por eso no es extraño que padres con la enfermedad tengan hijos que también la padezcan. El metabolismo basal o el gasto de calorías al estar en total reposo suele ser hereditario. Es decir, una persona que quema muchas calorías en reposo, por lo general, es delgada; mientras que aquella que no las quema en esta situación, tiende a engordar.


* Hormonas: quienes tienen peso elevado suelen culpar de ello a la tiroides y aunque esto puede ser cierto, en la mayoría de los casos de obesidad tiene un correcto funcionamiento. No obstante, en algunas ocasiones el desempeño glandular es incorrecto, como el aumento de la secreción de la insulina; ella hace que aumenten los depósitos de grasa al tiempo que acrecienta el apetito. Esto explica por qué una persona que segrega insulina en exceso tiende a engordar.


* Sedentarismo: su consecuencia directa es el sobrepeso y además, alimenta un círculo vicioso, mientras más se engorda más se dificulta el movimiento. Es fundamental apostar por actividades que permitan revertir esta situación, por ejemplo, la práctica de natación.


* Drogas: muchas de ellas promueven la obesidad, entre las causantes se encuentran el litio, la cortisona, la insulina y las drogas terapéuticas.


* Metabolismo: ante el exceso de calorías una persona no responde igual que una que no las tiene. El organismo de la primera entiende que tiene que guardar la grasa que no va a utilizar, mientras que el de la segunda la expulsa de manera natural mediante el calor, la sudoración y el movimiento, entre otras formas. Hay varias hipótesis para explicar el funcionamiento del metabolismo:


1- Bomba de sodio y potasio: refiere a un sistema que existe en las células y que interviene en múltiples actividades metabólicas. Se estima que en una persona con sobrepeso esta bomba trabaja con un menor gasto de energía.


2- Grasa normal y parda: esta última es un tipo particular de tejido graso mucho más activo que el de la normal. Se encuentra en mayores cantidades en los animales que hibernan y en los bebés, a su vez, tiene la característica de disminuir con el paso de los años. Muchos sostienen que la grasa parda en alguien con obesidad tiene un metabolismo menor que en aquellos que no sufren la enfermedad.


3- Células grasas o adipositos: no se sabe cuál es el mecanismo que determina su cantidad pero se conoce que una persona con obesidad tiene un anormal crecimiento de ellos durante la infancia, cuestión que es irreversible durante la adultez, por lo que la predisposición a la obesidad se conserva durante toda la vida.


4- Sistema Nervioso: se estima que también determina la cantidad de grasa en un cuerpo. Si este centro de control se altera en quien tiene exceso de peso, considera a la grasa acumulada como normal y da lugar a la gordura. Las anfetaminas rompen ese punto de normalidad, por eso cuando se disminuyen o suspenden sus dosis generan el famoso efecto rebote y la persona engorda mucho más que al momento de iniciar su ingesta.

* Hábitos de alimentación: el sobrepeso responde en gran medida a la dieta. Si, por ejemplo, alguien come pocas verduras pero mucha grasa animal, harinas refinadas y comida chatarra, subirá de peso de manera indefectible. Sin embargo, es bueno recordar que hasta la herencia puede modificarse con buenos hábitos alimenticios y la lucha contra el problema genético. Se aconseja consumir productos saludables con aportes de vitaminas y proteínas vegetales que promueven una buena nutrición.


* Tabaco: quienes abandonan el cigarrillo pueden experimentar un aumento de peso en tanto se busque calmar la ansiedad con la comida. Otra causa que se relaciona a esta posibilidad es que la nicotina contiene ciertas propiedades que aceleran la velocidad del metabolismo. Por otra parte, al dejar de fumar se recupera el sentido del gusto y del olfato, por ende los alimentos se degustan con mayor placer y al disfrutar del sabor se suele aumentar la cantidad de consumo.


* Embarazo: es inevitable el incremento de peso durante este periodo. Luego del nacimiento muchas mujeres recuperan su peso habitual e incluso lo mejoran pero otras tienen mayor problema para lograrlo. Si no se controlan los kilos que se generan durante y post el embarazo, se puede terminar en obesidad.


* Enfermedades: algunas pueden influir en la aparición de la obesidad, tales como la disminución de la hormona tiroidea o hipotiroidismo, la alteración en la producción de hormonas suprarrenales como la enfermedad de Cushing, el síndrome poliquístico y ciertas actividades que impiden la actividad física como la artritis, entre otras.


Por lo tanto, hay que recordar que el equilibrio nutricional, la actividad física y el aprender a comer en forma correcta, es la base para evitar la obesidad; la que además de producir otras enfermedades, aisla de ámbitos sociales y somete a la persona a la exclusión y el aislamiento.


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Qué produce el aumento de peso

Si se consume más calorías de las que se gasta, el exceso se transforma en grasa que se guarda en forma de reservas y el resultado es sobrepeso u obesidad. Si bien es cierto que algunas personas pueden comer cuanto quieren sin engordar, hay otras que aun sin consumir alimentos elevan su peso con facilidad. Hay diversos factores que influyen en esa realidad y que explican el origen de esta enfermedad.

* Herencia: más allá de los hábitos de alimentación, la obesidad aparece en familias con antecedentes de sobrepeso, por eso no es extraño que padres con la enfermedad tengan hijos que también la padezcan. El metabolismo basal o el gasto de calorías al estar en total reposo suele ser hereditario. Es decir, una persona que quema muchas calorías en reposo, por lo general, es delgada; mientras que aquella que no las quema en esta situación, tiende a engordar.

* Hormonas: quienes tienen peso elevado suelen culpar de ello a la tiroides y aunque esto puede ser cierto, en la mayoría de los casos de obesidad tiene un correcto funcionamiento. No obstante, en algunas ocasiones el desempeño glandular es incorrecto, como el aumento de la secreción de la insulina; ella hace que aumenten los depósitos de grasa al tiempo que acrecienta el apetito. Esto explica por qué una persona que segrega insulina en exceso tiende a engordar.

* Sedentarismo: su consecuencia directa es el sobrepeso y además, alimenta un círculo vicioso, mientras más se engorda más se dificulta el movimiento. Es fundamental apostar por actividades que permitan revertir esta situación, por ejemplo, la práctica de natación.

* Drogas: muchas de ellas promueven la obesidad, entre las causantes se encuentran el litio, la cortisona, la insulina y las drogas terapéuticas.

* Metabolismo: ante el exceso de calorías una persona no responde igual que una que no las tiene. El organismo de la primera entiende que tiene que guardar la grasa que no va a utilizar, mientras que el de la segunda la expulsa de manera natural mediante el calor, la sudoración y el movimiento, entre otras formas. Hay varias hipótesis para explicar el funcionamiento del metabolismo:

1- Bomba de sodio y potasio: refiere a un sistema que existe en las células y que interviene en múltiples actividades metabólicas. Se estima que en una persona con sobrepeso esta bomba trabaja con un menor gasto de energía.

2- Grasa normal y parda: esta última es un tipo particular de tejido graso mucho más activo que el de la normal. Se encuentra en mayores cantidades en los animales que hibernan y en los bebés, a su vez, tiene la característica de disminuir con el paso de los años. Muchos sostienen que la grasa parda en alguien con obesidad tiene un metabolismo menor que en aquellos que no sufren la enfermedad.

3- Células grasas o adipositos: no se sabe cuál es el mecanismo que determina su cantidad pero se conoce que una persona con obesidad tiene un anormal crecimiento de ellos durante la infancia, cuestión que es irreversible durante la adultez, por lo que la predisposición a la obesidad se conserva durante toda la vida.

4- Sistema Nervioso: se estima que también determina la cantidad de grasa en un cuerpo. Si este centro de control se altera en quien tiene exceso de peso, considera a la grasa acumulada como normal y da lugar a la gordura. Las anfetaminas rompen ese punto de normalidad, por eso cuando se disminuyen o suspenden sus dosis generan el famoso efecto rebote y la persona engorda mucho más que al momento de iniciar su ingesta.
* Hábitos de alimentación: el sobrepeso responde en gran medida a la dieta. Si, por ejemplo, alguien come pocas verduras pero mucha grasa animal, harinas refinadas y comida chatarra, subirá de peso de manera indefectible. Sin embargo, es bueno recordar que hasta la herencia puede modificarse con buenos hábitos alimenticios y la lucha contra el problema genético. Se aconseja consumir productos saludables con aportes de vitaminas y proteínas vegetales que promueven una buena nutrición.

* Tabaco: quienes abandonan el cigarrillo pueden experimentar un aumento de peso en tanto se busque calmar la ansiedad con la comida. Otra causa que se relaciona a esta posibilidad es que la nicotina contiene ciertas propiedades que aceleran la velocidad del metabolismo. Por otra parte, al dejar de fumar se recupera el sentido del gusto y del olfato, por ende los alimentos se degustan con mayor placer y al disfrutar del sabor se suele aumentar la cantidad de consumo.

* Embarazo: es inevitable el incremento de peso durante este periodo. Luego del nacimiento muchas mujeres recuperan su peso habitual e incluso lo mejoran pero otras tienen mayor problema para lograrlo. Si no se controlan los kilos que se generan durante y post el embarazo, se puede terminar en obesidad.

* Enfermedades: algunas pueden influir en la aparición de la obesidad, tales como la disminución de la hormona tiroidea o hipotiroidismo, la alteración en la producción de hormonas suprarrenales como la enfermedad de Cushing, el síndrome poliquístico y ciertas actividades que impiden la actividad física como la artritis, entre otras.

Por lo tanto, hay que recordar que el equilibrio nutricional, la actividad física y el aprender a comer en forma correcta, es la base para evitar la obesidad; la que además de producir otras enfermedades, aisla de ámbitos sociales y somete a la persona a la exclusión y el aislamiento.

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