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Por Redacción

Prevención para festejos de fin de año



El Ministerio de Salud recomendó aplicar acciones de prevención para tener en cuenta durante las Fiestas, con el objetivo de evitar malos ratos o consecuencias inesperadas de conductas que son habituales durante los festejos, entre ellas el uso de pirotecnia, el consumo de alcohol y de alimentos, la exposición a altas temperaturas y la conducción de vehículos de todo tipo.


Uno de los puntos críticos durante las Fiestas es el uso indebido de pirotecnia. Sin bien en los últimos años bajó en forma significativa la demanda en las guardias por este motivo, es  cierto que su manipulación tanto por pequeños como por adultos siempre resulta un riesgo. En la provincia rige una ley que deja fuera del mercado a 14 artículos pero el resto de los productos supervisados tiene venta libre en negocios que deben estar autorizados por los municipios.  Lo óptimo es no utilizar pirotecnia, no sólo para salvaguardar la propia salud y la de quienes nos rodean, sino también para evitar que las mascotas sufran alteraciones que hasta pueden causarles la muerte.


El uso de fuegos artificiales puede resultar trágico para personas de cualquier edad, las que lejos de pasar un buen momento es probable que terminen con quemaduras en manos, cara y otras partes del cuerpo o con problemas auditivos y/o lesiones oculares, entre otras consecuencias. Cabe destacar que un 75 % de las lesiones responden a la mala utilización de este tipo de productos. Si bien la recomendación es evitar su uso, aquellos adultos que decidan hacerlo deben tener un manejo responsable, para ello se aconseja no permitir la manipulación a los niños, no usar material clandestino ni colocar los elementos de pirotecnia en los bolsillos y no exponerlos al sol o al calor.


También se recomienda encender un elemento por vez, luego de encendido el artefacto retirarse a distancia prudencial y nunca acercarse si el producto no funcionó como se esperaba, puede parecer apagado cuando en realidad su mecha continúa encendida y lo hace estallar a destiempo. En el caso de los fuegos de artificio que se propulsan como cañitas voladoras y cohetes, no dirigirlos o apuntarlos hacia otra persona, construcciones, elementos combustibles y /o árboles frondosos. Hay que tener muy en cuenta que de ninguna manera debe utilizarse pirotecnia dentro de la vivienda, siempre en espacios al aire libre que permitan apoyarla en el piso y encenderla desde allí, jamás dentro de botellas, en latas y mucho menos en las manos.


Ahora bien, es importante recordar las acciones a seguir en caso de que ocurra un accidente:


–  Si a la persona se le prende fuego la ropa no hay que dejarla correr, lo óptimo es envolverla en una manta –si es húmeda mejor aún- o hacerla rodar por el piso.


–  Si se produjo una quemadura hay que lavar la zona lesionada con agua fría o helada para que disminuya el edema y calme el dolor.


–  Nunca colocar cremas, pomadas, ni ungüentos caseros ni medicinales.


–  Cubrir la zona con paños limpios, toallas o sábanas.


Otro punto significativo en las festividades es el consumo de alcohol. Lo óptimo es evitar la ingesta desmedida, no obstante, es bueno saber que es propicio comer algo antes de beber y que el alcohol deshidrata, por lo que al mismo tiempo hay que ingerir agua y en lo posible, lo último que se beba también debe ser agua o jugo. Esto, además ayuda a tener menos resaca. Por otro lado, las personas con diabetes, asma, hepatitis, cardiopatías o que toman algún medicamento, no deben ingerirlo o bien hacerlo en mínima cantidad. Tampoco deben consumir este tipo de bebidas las mujeres embarazadas o las personas que tengan niños a su cargo. En el caso de que alguien tome de más no hay que permitirle manejar, hay que llevarlo a un lugar tranquilo y ventilado; y si se descompone o desmaya es necesario colocarlo de costado para que no se ahogue si vomita. También es beneficioso aflojar su ropa, abrigarlo y no dejarlo solo. Darle mucha agua podría aliviar su situación y si nada lo logra, es preciso llamar a emergencias.


En otro orden, es común durante estos momentos festivos abusar de la comida y de la exposición al calor, en lo usual, las dos cosas se dan al mismo tiempo en tanto que muchos aprovechan las altas temperaturas para llevar a piletas o balnearios naturales lo que sobró de la cena. Este tipo de excesos resulta peligroso tanto para las personas sanas como para quienes padecen ciertos problemas de salud, como diabetes e hipertensión, entre otros. Por ello se recomienda aumentar la ingesta de líquidos, evitar las comidas pesadas, las muy dulces y las infusiones calientes; y reemplazarlas por comidas livianas con preferencia de frutas y verduras. Por otra parte,  es saludable no exponerse a rayos solares, usar ropa suelta de materiales delgados y colores claros; y reducir la realización de ejercicios físicos.


En este sentido, es muy importante prestar especial atención a los pequeños: darles el pecho con más frecuencia a los lactantes, otorgar a los niños abundante agua fresca y segura, trasladarlos a lugares frescos y ventilados; y ducharlos o mojarles el cuerpo para evitar un golpe de calor. Tanto para niños como para adultos, si se manifiesta fiebre alta, somnolencia, desvanecimiento o aceleración del pulso hay que acudir a consulta médica de inmediato. Otros síntomas de alerta son dolor de cabeza, sensación de fatiga y sed intensa, náuseas y vómitos, calambres musculares, convulsiones y sudoración importante que cesa de forma repentina para dar lugar a una piel seca, roja y caliente.


En síntesis, para evitar que los festejos de fin de año se conviertan en malos momentos es primordial prevenir todo inconveniente que puede derivar de los excesos, la negligencia o el desconocimiento. No usar pirotecnia, consumir alcohol de manera moderada, ser responsable al momento de conducir, evitar la exposición a altas temperaturas y comer liviano son los consejos que debemos recordar durante las próximas celebraciones.



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Prevención para festejos de fin de año

El Ministerio de Salud recomendó aplicar acciones de prevención para tener en cuenta durante las Fiestas, con el objetivo de evitar malos ratos o consecuencias inesperadas de conductas que son habituales durante los festejos, entre ellas el uso de pirotecnia, el consumo de alcohol y de alimentos, la exposición a altas temperaturas y la conducción de vehículos de todo tipo.

Uno de los puntos críticos durante las Fiestas es el uso indebido de pirotecnia. Sin bien en los últimos años bajó en forma significativa la demanda en las guardias por este motivo, es  cierto que su manipulación tanto por pequeños como por adultos siempre resulta un riesgo. En la provincia rige una ley que deja fuera del mercado a 14 artículos pero el resto de los productos supervisados tiene venta libre en negocios que deben estar autorizados por los municipios.  Lo óptimo es no utilizar pirotecnia, no sólo para salvaguardar la propia salud y la de quienes nos rodean, sino también para evitar que las mascotas sufran alteraciones que hasta pueden causarles la muerte.

El uso de fuegos artificiales puede resultar trágico para personas de cualquier edad, las que lejos de pasar un buen momento es probable que terminen con quemaduras en manos, cara y otras partes del cuerpo o con problemas auditivos y/o lesiones oculares, entre otras consecuencias. Cabe destacar que un 75 % de las lesiones responden a la mala utilización de este tipo de productos. Si bien la recomendación es evitar su uso, aquellos adultos que decidan hacerlo deben tener un manejo responsable, para ello se aconseja no permitir la manipulación a los niños, no usar material clandestino ni colocar los elementos de pirotecnia en los bolsillos y no exponerlos al sol o al calor.

También se recomienda encender un elemento por vez, luego de encendido el artefacto retirarse a distancia prudencial y nunca acercarse si el producto no funcionó como se esperaba, puede parecer apagado cuando en realidad su mecha continúa encendida y lo hace estallar a destiempo. En el caso de los fuegos de artificio que se propulsan como cañitas voladoras y cohetes, no dirigirlos o apuntarlos hacia otra persona, construcciones, elementos combustibles y /o árboles frondosos. Hay que tener muy en cuenta que de ninguna manera debe utilizarse pirotecnia dentro de la vivienda, siempre en espacios al aire libre que permitan apoyarla en el piso y encenderla desde allí, jamás dentro de botellas, en latas y mucho menos en las manos.

Ahora bien, es importante recordar las acciones a seguir en caso de que ocurra un accidente:

–  Si a la persona se le prende fuego la ropa no hay que dejarla correr, lo óptimo es envolverla en una manta –si es húmeda mejor aún- o hacerla rodar por el piso.

–  Si se produjo una quemadura hay que lavar la zona lesionada con agua fría o helada para que disminuya el edema y calme el dolor.

–  Nunca colocar cremas, pomadas, ni ungüentos caseros ni medicinales.

–  Cubrir la zona con paños limpios, toallas o sábanas.

Otro punto significativo en las festividades es el consumo de alcohol. Lo óptimo es evitar la ingesta desmedida, no obstante, es bueno saber que es propicio comer algo antes de beber y que el alcohol deshidrata, por lo que al mismo tiempo hay que ingerir agua y en lo posible, lo último que se beba también debe ser agua o jugo. Esto, además ayuda a tener menos resaca. Por otro lado, las personas con diabetes, asma, hepatitis, cardiopatías o que toman algún medicamento, no deben ingerirlo o bien hacerlo en mínima cantidad. Tampoco deben consumir este tipo de bebidas las mujeres embarazadas o las personas que tengan niños a su cargo. En el caso de que alguien tome de más no hay que permitirle manejar, hay que llevarlo a un lugar tranquilo y ventilado; y si se descompone o desmaya es necesario colocarlo de costado para que no se ahogue si vomita. También es beneficioso aflojar su ropa, abrigarlo y no dejarlo solo. Darle mucha agua podría aliviar su situación y si nada lo logra, es preciso llamar a emergencias.

En otro orden, es común durante estos momentos festivos abusar de la comida y de la exposición al calor, en lo usual, las dos cosas se dan al mismo tiempo en tanto que muchos aprovechan las altas temperaturas para llevar a piletas o balnearios naturales lo que sobró de la cena. Este tipo de excesos resulta peligroso tanto para las personas sanas como para quienes padecen ciertos problemas de salud, como diabetes e hipertensión, entre otros. Por ello se recomienda aumentar la ingesta de líquidos, evitar las comidas pesadas, las muy dulces y las infusiones calientes; y reemplazarlas por comidas livianas con preferencia de frutas y verduras. Por otra parte,  es saludable no exponerse a rayos solares, usar ropa suelta de materiales delgados y colores claros; y reducir la realización de ejercicios físicos.

En este sentido, es muy importante prestar especial atención a los pequeños: darles el pecho con más frecuencia a los lactantes, otorgar a los niños abundante agua fresca y segura, trasladarlos a lugares frescos y ventilados; y ducharlos o mojarles el cuerpo para evitar un golpe de calor. Tanto para niños como para adultos, si se manifiesta fiebre alta, somnolencia, desvanecimiento o aceleración del pulso hay que acudir a consulta médica de inmediato. Otros síntomas de alerta son dolor de cabeza, sensación de fatiga y sed intensa, náuseas y vómitos, calambres musculares, convulsiones y sudoración importante que cesa de forma repentina para dar lugar a una piel seca, roja y caliente.

En síntesis, para evitar que los festejos de fin de año se conviertan en malos momentos es primordial prevenir todo inconveniente que puede derivar de los excesos, la negligencia o el desconocimiento. No usar pirotecnia, consumir alcohol de manera moderada, ser responsable al momento de conducir, evitar la exposición a altas temperaturas y comer liviano son los consejos que debemos recordar durante las próximas celebraciones.

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