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Piden leyes más fuertes para alcoholizados al volante
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Por Redacción

Piden leyes más fuertes para alcoholizados al volante



El jefe de la Policía Vial de la Provincia, Gustavo Becerra, opinó ayer acerca de la problemática referida a conductores que circulan alcoholizados por rutas y calles mendocinas. El funcionario dijo en un canal de televisión que “a lo mejor la ley tendría que ser un poco más dura con el conductor en estado de ebriedad. Es de gravedad todo lo que pueda suceder con una persona en este estado. Por ejemplo, esta mañana (por ayer) hemos tenido dos conductores a contramano circulando por el Acceso Este, lo que podría haber sido una tragedia”.


Por otra parte, el diputado radical Néstor Majul propuso la modificación de la Ley de Tránsito de Mendoza, contemplando la prohibición de conducir con un grado de impregnación alcohólica en sangre igual o superior a 0,50 gramos. En caso que se detecte que se supera este parámetro, el conductor quedará detenido y se podrá proceder al retiro del vehículo.


“Si bien la Ley de Tránsito ya preveía como infracción el circular en estado de intoxicación alcohólica, no se aclaraba en el texto legal cuánto era lo necesario para aplicar la sanción, y en su caso la aprehensión del infractor”, detalló el creador de la iniciativa que aún no tiene discusión en los recintos legislativos de la provincia.


Campañas sin resultados

Durante la actual gestión de gobierno, se realizaron cuatro campañas (‘Vida y vuelta’, ‘Conductor designado’, ‘Colectivo para alcoholizados’ y ‘Si tomás no manejás’) apuntadas a reducir la cantidad de muertos en accidentes causados por el alcohol. Sin embargo, un estudio realizado por la Asociación Civil Luchemos por la vida, asegura que los accidentes de tránsito ocurridos en estos casos aumentaron un 11% durante el primer trimestre de este año. Esto, sin dudas, habla de un rotundo fracaso en materia de políticas preventivas en aras de disminuir la cantidad de muertos en calles y autopistas mendocinas.


Por otra parte es cierto también que no toda la culpa le cabe a las autoridades, ya que la sociedad en general no parece tomar conciencia de los riesgos que representa el hecho de tomar y luego manejar. Según una encuesta realizada por la asociación mencionada, tres de cada diez adolescentes y adultos menores (de 18 a 35 años) reconocen que alguna vez manejaron bajo los efectos del alcohol.


Pero no son solo los chicos el problema en este punto. Es que hay mucha gente que se alcoholiza a raíz de una adicción y luego se sube al auto totalmente borracho como parte de lo cotidiano. El caso más resonante fue un camión conducido varios kilómetros en contramano por la Ruta 7 y la altura de San Martín impactó con un colectivo dejando un saldo de 17 muertos.


Cárcel para los imprudentes

De acuerdo a las palabras de Becerra, la cantidad de multas aplicadas a personas alcoholizadas (fortuitamente detenidas en un control policial), aumentaron entre un 30% y un 40%. “Más allá de las campañas que dirigidas a la población, lamentablemente tenemos que decir que tenemos personas que siguen sin tomar conciencia en la conducción”, señaló el jefe de la Policía Vial.


En tanto, Antonio Cáceres, subcomisario de ese organismo, explicó qué sanciones se aplican en estos casos: “La sanción es a una falta gravísima que va de los 4 mil a los 6 mil pesos. El procedimiento que se realiza en un primer momento es interceptar al conductor para hacerle el control de alcoholemia, y en caso positivo automáticamente es llevado en una movilidad policial a la dependencia policial que corresponda por jurisdicción. El vehículo que conduce esta persona es trasladado en calidad de retención a la playa de San Agustín”.


Pero el infractor no va a la cárcel, lo que algunos especialistas consultados consideran un error, ya que de acuerdo al artículo 111 de la Ley Provincial de Tránsito, “se debe proceder a la aprehensión preventiva de todo conductor que sea sorprendido en estado de intoxicación alcohólica”. Inclusive, el artículo 103 de la Ley 6082 (de Tránsito de la Provincia de Mendoza), dice que “se procederá al arresto de quien conduzca en estado de intoxicación alcohólica o por estupefacientes”.


Pero la ley sigue siendo blanda, ya que no se tipifican agravantes y tampoco se habla de una pena con reclusión en cárcel común. La ley actual, se limita a aplicar penas económicas para liberar al vehículo previamente secuestrado./ Orlando Tirapu


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Piden leyes más fuertes para alcoholizados al volante

El jefe de la Policía Vial de la Provincia, Gustavo Becerra, opinó ayer acerca de la problemática referida a conductores que circulan alcoholizados por rutas y calles mendocinas. El funcionario dijo en un canal de televisión que “a lo mejor la ley tendría que ser un poco más dura con el conductor en estado de ebriedad. Es de gravedad todo lo que pueda suceder con una persona en este estado. Por ejemplo, esta mañana (por ayer) hemos tenido dos conductores a contramano circulando por el Acceso Este, lo que podría haber sido una tragedia”.

Por otra parte, el diputado radical Néstor Majul propuso la modificación de la Ley de Tránsito de Mendoza, contemplando la prohibición de conducir con un grado de impregnación alcohólica en sangre igual o superior a 0,50 gramos. En caso que se detecte que se supera este parámetro, el conductor quedará detenido y se podrá proceder al retiro del vehículo.

“Si bien la Ley de Tránsito ya preveía como infracción el circular en estado de intoxicación alcohólica, no se aclaraba en el texto legal cuánto era lo necesario para aplicar la sanción, y en su caso la aprehensión del infractor”, detalló el creador de la iniciativa que aún no tiene discusión en los recintos legislativos de la provincia.

Campañas sin resultados
Durante la actual gestión de gobierno, se realizaron cuatro campañas (‘Vida y vuelta’, ‘Conductor designado’, ‘Colectivo para alcoholizados’ y ‘Si tomás no manejás’) apuntadas a reducir la cantidad de muertos en accidentes causados por el alcohol. Sin embargo, un estudio realizado por la Asociación Civil Luchemos por la vida, asegura que los accidentes de tránsito ocurridos en estos casos aumentaron un 11% durante el primer trimestre de este año. Esto, sin dudas, habla de un rotundo fracaso en materia de políticas preventivas en aras de disminuir la cantidad de muertos en calles y autopistas mendocinas.

Por otra parte es cierto también que no toda la culpa le cabe a las autoridades, ya que la sociedad en general no parece tomar conciencia de los riesgos que representa el hecho de tomar y luego manejar. Según una encuesta realizada por la asociación mencionada, tres de cada diez adolescentes y adultos menores (de 18 a 35 años) reconocen que alguna vez manejaron bajo los efectos del alcohol.

Pero no son solo los chicos el problema en este punto. Es que hay mucha gente que se alcoholiza a raíz de una adicción y luego se sube al auto totalmente borracho como parte de lo cotidiano. El caso más resonante fue un camión conducido varios kilómetros en contramano por la Ruta 7 y la altura de San Martín impactó con un colectivo dejando un saldo de 17 muertos.

Cárcel para los imprudentes
De acuerdo a las palabras de Becerra, la cantidad de multas aplicadas a personas alcoholizadas (fortuitamente detenidas en un control policial), aumentaron entre un 30% y un 40%. “Más allá de las campañas que dirigidas a la población, lamentablemente tenemos que decir que tenemos personas que siguen sin tomar conciencia en la conducción”, señaló el jefe de la Policía Vial.

En tanto, Antonio Cáceres, subcomisario de ese organismo, explicó qué sanciones se aplican en estos casos: “La sanción es a una falta gravísima que va de los 4 mil a los 6 mil pesos. El procedimiento que se realiza en un primer momento es interceptar al conductor para hacerle el control de alcoholemia, y en caso positivo automáticamente es llevado en una movilidad policial a la dependencia policial que corresponda por jurisdicción. El vehículo que conduce esta persona es trasladado en calidad de retención a la playa de San Agustín”.

Pero el infractor no va a la cárcel, lo que algunos especialistas consultados consideran un error, ya que de acuerdo al artículo 111 de la Ley Provincial de Tránsito, “se debe proceder a la aprehensión preventiva de todo conductor que sea sorprendido en estado de intoxicación alcohólica”. Inclusive, el artículo 103 de la Ley 6082 (de Tránsito de la Provincia de Mendoza), dice que “se procederá al arresto de quien conduzca en estado de intoxicación alcohólica o por estupefacientes”.

Pero la ley sigue siendo blanda, ya que no se tipifican agravantes y tampoco se habla de una pena con reclusión en cárcel común. La ley actual, se limita a aplicar penas económicas para liberar al vehículo previamente secuestrado./ Orlando Tirapu

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