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Por Redacción

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Desde hace un tiempo, en el fútbol se intenta erradicar el racismo; aunque por ahora sin éxito. Mientras en Argentina sólo se detiene el juego hasta que culminen las agresiones, en Brasil fueron más allá y tomaron una medida ejemplar y digna de copiar.


Santos derrotaba en condición de visitante por 2 a 0 a un deslucido Gremio en el partido de ida de los Octavos de Final de la Copa de Brasil; pero, cuando faltaban tres minutos, algo repudiable sucedió. Aranha, arquero del “Peixe”, salió ‘disparado’ a encarar al árbitro Wilton Pereira Sampaio para manifestarle que estaba recibiendo insultos y cantos xenófobos por parte de la parcialidad de la entidad de Porto Alegre. Pese a este aviso, el partido continuó como si nada hubiese pasado. Tras el pitazo final, los abogados del Santos decidieron denunciar a los hinchas adversarios y hasta a la terna arbitral. El STJD (el Tribunal de justicia deportiva de aquel país) tomó nota y sacó una dura sanción.





Gremio recibió el castigo de ser excluido de la Copa de Brasil y le dieron una multa económica de 50.000 reales (alrededor de 22.000 dólares). Además, a las personas que fueron identificadas como agresores no podrán ingresar a ninguna cancha durante 720 días.





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Desde hace un tiempo, en el fútbol se intenta erradicar el racismo; aunque por ahora sin éxito. Mientras en Argentina sólo se detiene el juego hasta que culminen las agresiones, en Brasil fueron más allá y tomaron una medida ejemplar y digna de copiar.

Santos derrotaba en condición de visitante por 2 a 0 a un deslucido Gremio en el partido de ida de los Octavos de Final de la Copa de Brasil; pero, cuando faltaban tres minutos, algo repudiable sucedió. Aranha, arquero del “Peixe”, salió ‘disparado’ a encarar al árbitro Wilton Pereira Sampaio para manifestarle que estaba recibiendo insultos y cantos xenófobos por parte de la parcialidad de la entidad de Porto Alegre. Pese a este aviso, el partido continuó como si nada hubiese pasado. Tras el pitazo final, los abogados del Santos decidieron denunciar a los hinchas adversarios y hasta a la terna arbitral. El STJD (el Tribunal de justicia deportiva de aquel país) tomó nota y sacó una dura sanción.

Gremio recibió el castigo de ser excluido de la Copa de Brasil y le dieron una multa económica de 50.000 reales (alrededor de 22.000 dólares). Además, a las personas que fueron identificadas como agresores no podrán ingresar a ninguna cancha durante 720 días.

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