¡Ojo! Tené cuidado al usar tu tarjeta de crédito
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Por Redacción

¡Ojo! Tené cuidado al usar tu tarjeta de crédito



Una nueva modalidad delictiva mediante estafas con tarjetas de crédito se empezó a usar con frecuencia en comercios del país, la cual consiste en fotografiar el plástico de anverso y reverso y el DNI del cliente a la hora de pagar y usar la identificación para hacer compras telefónicas o por Internet. Esta es una nueva versión del delito conocido como “phishing” (pesca en inglés) y cuyo objetivo es poder contar con todos los datos de una tarjeta de crédito y el DNI para cometer el fraude.

Así lo explicó a NA el comisionado mayor Carlos Gabriel Rojas, jefe del Departamento de Investigaciones Especiales y Complejas de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Metropolitana, quien remarcó que en Capital Federal “hubo muchos casos de estos” y en ocasiones trabajaron en conjunto con la misma empresa proveedora de la tarjeta y el banco para desbaratar a estos delincuentes.

“Vos vas a comprar, generalmente a lugares donde hay mucha gente en la fila y cuando piden DNI y la tarjeta de crédito, aprovechan con una camarita montada para fotografiar ambos y ya tienen los datos de una futura víctima”, explicó Rojas, que aclaró que estos delitos en general son cometidos “por empleados” y no por los dueños.

Los lugares más comunes pueden ser los mercados de las estaciones de servicio, restaurantes -mientras uno está en su mesa le deja al mozo para que se lleve la tarjeta y ahí puede cometer este delito- y comercios en los que hay un fluido importante de clientes en un momento determinado del día. “Al sacar las fotos, ya tienen todos los datos que necesitan para hacer compras por Internet y pagos telefónicos y hasta que se da cuenta la persona estafada ya le debitaron sumas que superan los 20.000 pesos”, detalló el comisionado mayor de la Policía Metropolitana.

Este jefe instó a que todas las personas que tengan tarjeta de crédito “revisen todos los meses” su resumen de cuenta, ya sea si les llega por carta o si lo hacen por intermedio de la web, con el objetivo de poder evitar verse con la obligación de pagar sumas exorbitantes. En caso de que una persona sea estafada, debe hacer la denuncia no solo a la empresa proveedora de la tarjeta, sino

también debe hacerlo ante la Policía y la Justicia para empezar una investigación lo antes posible y poder detener a los delincuentes.

Los bancos son los que finalmente eximen al cliente del pago de esas sumas y se hace cargo con un seguro, cuyo uso ya está estipulado antes para este tipo de delitos.


Prestar atención a la hora de pagar juegos en la web

Otro delito similar dentro de la rama del “phishing” se produce cuando una persona paga por bajar un juego en determinada página y ésta le pide, además de número y fecha de vencimiento, la

clave de seguridad de la tarja de crédito. “Muchas veces esas páginas son réplicas de las originales o directamente se crearon con el fin de estafar personas y lo que recomendamos es que si le piden clave de seguridad no la ingresen, salgan de esa página y la deben denunciar ante la Justicia”, indicó Rojas.

Asimismo, este jefe policial remarcó a Noticias Argentinas que “jamás hay que ingresar la clave de la tarjeta, por más que la página parezca seria”, porque ahí empezarían los problemas y ser víctimas de estafa. La excepción a esta regla es cuando una persona hace pagos telefónicos a los servicios de luz, gas, agua, medicina prepaga y otros, ya que la clave es vital para poder cobrar la cuota o el valor correspondiente, aunque de todas maneras “siempre hay que controlar el resumen de cuenta”.

Ya hay muchas personas que quisieron bajar algún videojuego por una suma de 10 dólares y les pidieron la clave de seguridad. Al acceder, dejó librado a alguien del otro lado toda su identificación y “es ahí donde arranca la estafa” con compras que nunca hizo y que llegaron a los 25.000 pesos en el resumen del mes. En ese sentido, se van acumulando sumas de 10 ó 15 dólares y cuando una persona se da cuenta tiene un resumen de 1.000 dólares, que pasados a pesos suman una importante cantidad de dinero.

El problema puede ocurrir porque estas páginas son extranjeras y a la hora de pedir cooperación a otros países hay que ver la predisponibilidad, ya que hay algunos con conflictos internos que no pueden prestar ayuda a otros distritos. “Igual, en general, la mayoría de los países colaboraron con la Argentina, nunca nos encontramos con problemas de ese tipo, salvo como es el caso de los países que afrontan problemas internos más graves y no pueden usar su tiempo en dar una mano con naciones del exterior por más buenas intenciones que tengan”, concluyó Rojas.


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Una nueva modalidad delictiva mediante estafas con tarjetas de crédito se empezó a usar con frecuencia en comercios del país, la cual consiste en fotografiar el plástico de anverso y reverso y el DNI del cliente a la hora de pagar y usar la identificación para hacer compras telefónicas o por Internet. Esta es una nueva versión del delito conocido como “phishing” (pesca en inglés) y cuyo objetivo es poder contar con todos los datos de una tarjeta de crédito y el DNI para cometer el fraude.
Así lo explicó a NA el comisionado mayor Carlos Gabriel Rojas, jefe del Departamento de Investigaciones Especiales y Complejas de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Metropolitana, quien remarcó que en Capital Federal “hubo muchos casos de estos” y en ocasiones trabajaron en conjunto con la misma empresa proveedora de la tarjeta y el banco para desbaratar a estos delincuentes.
“Vos vas a comprar, generalmente a lugares donde hay mucha gente en la fila y cuando piden DNI y la tarjeta de crédito, aprovechan con una camarita montada para fotografiar ambos y ya tienen los datos de una futura víctima”, explicó Rojas, que aclaró que estos delitos en general son cometidos “por empleados” y no por los dueños.
Los lugares más comunes pueden ser los mercados de las estaciones de servicio, restaurantes -mientras uno está en su mesa le deja al mozo para que se lleve la tarjeta y ahí puede cometer este delito- y comercios en los que hay un fluido importante de clientes en un momento determinado del día. “Al sacar las fotos, ya tienen todos los datos que necesitan para hacer compras por Internet y pagos telefónicos y hasta que se da cuenta la persona estafada ya le debitaron sumas que superan los 20.000 pesos”, detalló el comisionado mayor de la Policía Metropolitana.
Este jefe instó a que todas las personas que tengan tarjeta de crédito “revisen todos los meses” su resumen de cuenta, ya sea si les llega por carta o si lo hacen por intermedio de la web, con el objetivo de poder evitar verse con la obligación de pagar sumas exorbitantes. En caso de que una persona sea estafada, debe hacer la denuncia no solo a la empresa proveedora de la tarjeta, sino
también debe hacerlo ante la Policía y la Justicia para empezar una investigación lo antes posible y poder detener a los delincuentes.
Los bancos son los que finalmente eximen al cliente del pago de esas sumas y se hace cargo con un seguro, cuyo uso ya está estipulado antes para este tipo de delitos.

Prestar atención a la hora de pagar juegos en la web
Otro delito similar dentro de la rama del “phishing” se produce cuando una persona paga por bajar un juego en determinada página y ésta le pide, además de número y fecha de vencimiento, la
clave de seguridad de la tarja de crédito. “Muchas veces esas páginas son réplicas de las originales o directamente se crearon con el fin de estafar personas y lo que recomendamos es que si le piden clave de seguridad no la ingresen, salgan de esa página y la deben denunciar ante la Justicia”, indicó Rojas.
Asimismo, este jefe policial remarcó a Noticias Argentinas que “jamás hay que ingresar la clave de la tarjeta, por más que la página parezca seria”, porque ahí empezarían los problemas y ser víctimas de estafa. La excepción a esta regla es cuando una persona hace pagos telefónicos a los servicios de luz, gas, agua, medicina prepaga y otros, ya que la clave es vital para poder cobrar la cuota o el valor correspondiente, aunque de todas maneras “siempre hay que controlar el resumen de cuenta”.
Ya hay muchas personas que quisieron bajar algún videojuego por una suma de 10 dólares y les pidieron la clave de seguridad. Al acceder, dejó librado a alguien del otro lado toda su identificación y “es ahí donde arranca la estafa” con compras que nunca hizo y que llegaron a los 25.000 pesos en el resumen del mes. En ese sentido, se van acumulando sumas de 10 ó 15 dólares y cuando una persona se da cuenta tiene un resumen de 1.000 dólares, que pasados a pesos suman una importante cantidad de dinero.
El problema puede ocurrir porque estas páginas son extranjeras y a la hora de pedir cooperación a otros países hay que ver la predisponibilidad, ya que hay algunos con conflictos internos que no pueden prestar ayuda a otros distritos. “Igual, en general, la mayoría de los países colaboraron con la Argentina, nunca nos encontramos con problemas de ese tipo, salvo como es el caso de los países que afrontan problemas internos más graves y no pueden usar su tiempo en dar una mano con naciones del exterior por más buenas intenciones que tengan”, concluyó Rojas.

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