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Números al rojo vivo
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Por Redacción

Números al rojo vivo



Cuando comenzaron las primeras reuniones de la transición, los interlocutores del radicalismo Enrique Vaquié y Martin Kerchner rápidamente descubrieron que los números de la Provincia escondían algo más. Y con esas pocas reuniones que se llevaron a cabo antes del portazo de algunos halcones del oficialismo, que dieron por terminada las reuniones en forma abrupta, detectaron una gran deuda que no hace otra cosa más que comprometer el primer año del gobernador electo, Alfredo Cornejo.

Antes de que se destapara “la Caja de Pandora” –como definimos días atrás a la Casa de Gobierno–, algunos estrategas políticos del justicialismo decidieron dar por finalizadas las reuniones de transición como un modo de ocultar el gran rojo en las cuentas provinciales, por lo menos hasta que pasaran las elecciones primarias de cargos nacionales.

Y es así que, después de la elección del domingo pasado, Paco Pérez abrió otra vez la posibilidad de ver los verdaderos números de una provincia endeudada como nunca antes. En estos ochenta y tantos días que faltan para el traspaso del gobierno, se torna necesario que los funcionarios que deciden se pongan los pantalones largos y se junten con los representantes del radicalismo para evaluar los números y determinar cómo hacer para que Cornejo no tenga que hacerse cargo apenas asuma del desaguisado económico que deja Pérez.


una promesa considerada poco creíble

“Vamos a cumplir con nuestras obligaciones, dejaremos la Provincia en orden”, es la promesa que salió de la boca del Gobernador al finalizar la semana, una promesa que el radicalismo escucha con cierto escepticismo, toda vez que los deudores hacen cola en la Casa de Gobierno pidiendo un reajuste de sus respectivas deudas. Y vale recordar que son muchas las deudas del Estado.

Como un gesto de buena voluntad, Paco está dispuesto a reiniciar las charlas de transición, pero esta vez acotado solamente a dos interlocutores, Francisco Ibáñez García por el gobierno y Martin Kerchner por el radicalismo. Otro gesto es que se incluyeron algunas cláusulas propuestas por el radicalismo en la renovación del contrato con el Banco Nación, que –según fuentes sindicales– se va a arreglar con este Gobierno. Eso ya estaría decidido y a lo sumo se incluirían algunas de las cláusulas impuestas por la oposición.


¿Kicillof será el verdugo?

Otro tema que quedará para que lo defina la próxima gestión es la licitación del sistema público de pasajeros. Según comentarios del entorno del 4º piso de la Casa de Gobierno, por ahora el Ministerio de Economía de la Nación dará una mano a Mendoza, pero algunos se encargan de aclarar que Axel Kisillof está cada vez más disconforme con Paco Pérez, a quien –dicen– lo tendría catalogado como “mal administrador”.

El enojo del ministro llego a hacer pensar que no llegaría un salvavidas para las debilitadas arcas mendocinas, pero finalmente la sangre no llegó al río y le habilitaron finalmente la ayuda que por ahora tapa algunos agujeros.


Y como si fuera poco…

El Gobernador está jaqueado por donde se lo mire. Los municipios reclaman sus deudas a viva voz; su constructor preferido, Fernando Porreta, judicializa su deuda y pide reajustes por el atraso; se apela a una moratoria para obtener unos pesos que morigeren algunos gastos; problemas con Ate y Ampros, entre otros males, suman demasiados problemas como para que el Gobernador, después de varios días de pasadas las elecciones, hiciera un análisis muy sui generis dando a entender que Daniel Scioli es más aceptado que Julio Cobos en nuestra provincia.

Un tema que tendría que dejar para otros “chicaneros”, como Tanús o algún otro dirigente de su palo que quiera hablar por hablar. En el contexto en que se encuentra la Provincia, el Gobernador tendría que referirse a los temas serios que aquejan a todos los mendocinos y que tendrían que tener prioridad. También parece extemporáneo el comentario de Pérez echándole la culpa a la Nación por coparticipaciones no liquidadas. Se olvida que tanto Celso Jaque como él han sido condescendientes con el Gobierno nacional y se acostumbraron a recibir migajas. Faltan poco más de tres meses para su partida, y por eso la queja parece al menos totalmente fuera de lugar: es demasiado tarde para tratar de hablar de igual a igual con la Nación.

En fin, como todos dicen, se vienen los tres meses más largos de la historia. El Ejecutivo nacional por ahora y solo por ahora–, ayudará económicamente a Mendoza, pero hay mucho resquemor por parte del joven ministro de Economía, que despotrica ante testigos contra el Gobernador mendocino, y si desde la Nación cortan la ayuda pueden llegar a hacer las cosas más difíciles aún para las arcas de nuestra provincia.


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Números al rojo vivo

Cuando comenzaron las primeras reuniones de la transición, los interlocutores del radicalismo Enrique Vaquié y Martin Kerchner rápidamente descubrieron que los números de la Provincia escondían algo más. Y con esas pocas reuniones que se llevaron a cabo antes del portazo de algunos halcones del oficialismo, que dieron por terminada las reuniones en forma abrupta, detectaron una gran deuda que no hace otra cosa más que comprometer el primer año del gobernador electo, Alfredo Cornejo.
Antes de que se destapara “la Caja de Pandora” –como definimos días atrás a la Casa de Gobierno–, algunos estrategas políticos del justicialismo decidieron dar por finalizadas las reuniones de transición como un modo de ocultar el gran rojo en las cuentas provinciales, por lo menos hasta que pasaran las elecciones primarias de cargos nacionales.
Y es así que, después de la elección del domingo pasado, Paco Pérez abrió otra vez la posibilidad de ver los verdaderos números de una provincia endeudada como nunca antes. En estos ochenta y tantos días que faltan para el traspaso del gobierno, se torna necesario que los funcionarios que deciden se pongan los pantalones largos y se junten con los representantes del radicalismo para evaluar los números y determinar cómo hacer para que Cornejo no tenga que hacerse cargo apenas asuma del desaguisado económico que deja Pérez.

una promesa considerada poco creíble
“Vamos a cumplir con nuestras obligaciones, dejaremos la Provincia en orden”, es la promesa que salió de la boca del Gobernador al finalizar la semana, una promesa que el radicalismo escucha con cierto escepticismo, toda vez que los deudores hacen cola en la Casa de Gobierno pidiendo un reajuste de sus respectivas deudas. Y vale recordar que son muchas las deudas del Estado.
Como un gesto de buena voluntad, Paco está dispuesto a reiniciar las charlas de transición, pero esta vez acotado solamente a dos interlocutores, Francisco Ibáñez García por el gobierno y Martin Kerchner por el radicalismo. Otro gesto es que se incluyeron algunas cláusulas propuestas por el radicalismo en la renovación del contrato con el Banco Nación, que –según fuentes sindicales– se va a arreglar con este Gobierno. Eso ya estaría decidido y a lo sumo se incluirían algunas de las cláusulas impuestas por la oposición.

¿Kicillof será el verdugo?
Otro tema que quedará para que lo defina la próxima gestión es la licitación del sistema público de pasajeros. Según comentarios del entorno del 4º piso de la Casa de Gobierno, por ahora el Ministerio de Economía de la Nación dará una mano a Mendoza, pero algunos se encargan de aclarar que Axel Kisillof está cada vez más disconforme con Paco Pérez, a quien –dicen– lo tendría catalogado como “mal administrador”.
El enojo del ministro llego a hacer pensar que no llegaría un salvavidas para las debilitadas arcas mendocinas, pero finalmente la sangre no llegó al río y le habilitaron finalmente la ayuda que por ahora tapa algunos agujeros.

Y como si fuera poco…
El Gobernador está jaqueado por donde se lo mire. Los municipios reclaman sus deudas a viva voz; su constructor preferido, Fernando Porreta, judicializa su deuda y pide reajustes por el atraso; se apela a una moratoria para obtener unos pesos que morigeren algunos gastos; problemas con Ate y Ampros, entre otros males, suman demasiados problemas como para que el Gobernador, después de varios días de pasadas las elecciones, hiciera un análisis muy sui generis dando a entender que Daniel Scioli es más aceptado que Julio Cobos en nuestra provincia.
Un tema que tendría que dejar para otros “chicaneros”, como Tanús o algún otro dirigente de su palo que quiera hablar por hablar. En el contexto en que se encuentra la Provincia, el Gobernador tendría que referirse a los temas serios que aquejan a todos los mendocinos y que tendrían que tener prioridad. También parece extemporáneo el comentario de Pérez echándole la culpa a la Nación por coparticipaciones no liquidadas. Se olvida que tanto Celso Jaque como él han sido condescendientes con el Gobierno nacional y se acostumbraron a recibir migajas. Faltan poco más de tres meses para su partida, y por eso la queja parece al menos totalmente fuera de lugar: es demasiado tarde para tratar de hablar de igual a igual con la Nación.
En fin, como todos dicen, se vienen los tres meses más largos de la historia. El Ejecutivo nacional por ahora y solo por ahora–, ayudará económicamente a Mendoza, pero hay mucho resquemor por parte del joven ministro de Economía, que despotrica ante testigos contra el Gobernador mendocino, y si desde la Nación cortan la ayuda pueden llegar a hacer las cosas más difíciles aún para las arcas de nuestra provincia.

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