Nuestra comunicación con el mundo
Cargando...
Por Redacción

Nuestra comunicación con el mundo



La política exterior y la defensa están ausentes en las plataformas de los candidatos a presidente. Falta muy poco tiempo para las elecciones presidenciales y vemos cómo la política exterior y la defensa, están prácticamente ausentes de las plataformas de campaña de todos los aspirantes a la Presidencia de la Nación.



No es todo culpa de los candidatos, gran parte de ese desinterés se debe a la poca preocupación que los argentinos tenemos sobre estos temas. Nos preguntamos si lo que produce esa carencia son los problemas internos, siempre urgentes, o lo que sucede es que no entendemos cómo influye en nuestra vida nacional, la forma que tenemos de relacionarnos con el resto del mundo.


El mundo más próximo


Sabemos que los ejes de política exterior para nuestra región son, prioritariamente, afianzar y consolidar las relaciones con los países que integran el Mercosur –y más recientemente la Unasur–, sin embargo, la relación con nuestros vecinos sudamericanos sufre permanentemente altibajos a causa de los vaivenes de la economía y, frecuentemente también, por culpa de los desacuerdos de la política. Cuando no, de las desavenencias de la ideología. No es un problema de la Argentina únicamente, esta falencia es de toda la región.


No están claras y no son materia de debate las ideas que los diferentes candidatos tienen sobre estos temas. La política exterior de la Nación debería ser el norte que guíe las acciones de la política nacional y definir el rumbo estratégico que le permita al país establecer sus prioridades políticas y económicas.


Por eso no estamos seguros si la flexibilización del Mercosur, que podría ocurrir el próximo mes de junio en Brasil, para que cada país pueda negociar por separado y por fuera del bloque con otros países del mundo, significará acaso el fracaso del proceso de integración o, por el contrario, le dará una nueva y renovada dinámica. Todo dependerá de la manera en que nuestros políticos y los políticos de la región encaren esas negociaciones.


Nuestra idea, expresada a través de las publicaciones del Centro de Estudios Santa Romana es que, para nuestro país, toda esa retórica de cooperación e integración, debería inscribirse en una política de Estado prioritaria: la de profundizar la alianza estratégica con nuestros vecinos más próximos, Brasil y Chile, que por importancia y posición geográfica deberían ser también nuestros aliados más confiables.


Creemos asimismo que esa idea de unión –que debe ser bastante más que económica–, ya está asimilada por la ciudadanía y que, tal vez sin proponérnoslo, se ha avanzado mucho en la concientización de las ventajas que proporcionaría una verdadera integración.


Permanentemente volvemos sobre las políticas de Estado. No nos referimos a meras manifestaciones de intenciones –como vemos que ocurre en cada cumbre regional–, sino a verdaderos consensos que permitan avanzar en acciones concretas. Que no sean enunciados generales, sino que provoquen acciones y la búsqueda de objetivos concretos, que al cabo de un tiempo permitan visualizar avances, retrocesos o estancamientos.


El resto del mundo


El desinterés sobre estos asuntos está haciendo que, a la hora de definir la posición argentina ante el mundo, se confundan los objetivos de largo plazo con preferencias coyunturales. Es una manera de conducir las relaciones exteriores ciertamente peligrosa.


Un próximo gobierno debería fijarse la meta de insertar a la Argentina en el mundo, pero para lograrlo, no sólo deberá firmar acuerdos y tratados con los países del orbe, también, y principalmente, deberá definir qué país queremos ser dentro de veinte años.


Emilio Luis Magnaghi es Director del Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa Nacional Santa Romana. Autor de El momento es ahora y El ABC de la Defensa Nacional.


comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter
imagen

Nuestra comunicación con el mundo

imagen

La política exterior y la defensa están ausentes en las plataformas de los candidatos a presidente. Falta muy poco tiempo para las elecciones presidenciales y vemos cómo la política exterior y la defensa, están prácticamente ausentes de las plataformas de campaña de todos los aspirantes a la Presidencia de la Nación.

No es todo culpa de los candidatos, gran parte de ese desinterés se debe a la poca preocupación que los argentinos tenemos sobre estos temas. Nos preguntamos si lo que produce esa carencia son los problemas internos, siempre urgentes, o lo que sucede es que no entendemos cómo influye en nuestra vida nacional, la forma que tenemos de relacionarnos con el resto del mundo.

El mundo más próximo

Sabemos que los ejes de política exterior para nuestra región son, prioritariamente, afianzar y consolidar las relaciones con los países que integran el Mercosur –y más recientemente la Unasur–, sin embargo, la relación con nuestros vecinos sudamericanos sufre permanentemente altibajos a causa de los vaivenes de la economía y, frecuentemente también, por culpa de los desacuerdos de la política. Cuando no, de las desavenencias de la ideología. No es un problema de la Argentina únicamente, esta falencia es de toda la región.

No están claras y no son materia de debate las ideas que los diferentes candidatos tienen sobre estos temas. La política exterior de la Nación debería ser el norte que guíe las acciones de la política nacional y definir el rumbo estratégico que le permita al país establecer sus prioridades políticas y económicas.

Por eso no estamos seguros si la flexibilización del Mercosur, que podría ocurrir el próximo mes de junio en Brasil, para que cada país pueda negociar por separado y por fuera del bloque con otros países del mundo, significará acaso el fracaso del proceso de integración o, por el contrario, le dará una nueva y renovada dinámica. Todo dependerá de la manera en que nuestros políticos y los políticos de la región encaren esas negociaciones.

Nuestra idea, expresada a través de las publicaciones del Centro de Estudios Santa Romana es que, para nuestro país, toda esa retórica de cooperación e integración, debería inscribirse en una política de Estado prioritaria: la de profundizar la alianza estratégica con nuestros vecinos más próximos, Brasil y Chile, que por importancia y posición geográfica deberían ser también nuestros aliados más confiables.

Creemos asimismo que esa idea de unión –que debe ser bastante más que económica–, ya está asimilada por la ciudadanía y que, tal vez sin proponérnoslo, se ha avanzado mucho en la concientización de las ventajas que proporcionaría una verdadera integración.

Permanentemente volvemos sobre las políticas de Estado. No nos referimos a meras manifestaciones de intenciones –como vemos que ocurre en cada cumbre regional–, sino a verdaderos consensos que permitan avanzar en acciones concretas. Que no sean enunciados generales, sino que provoquen acciones y la búsqueda de objetivos concretos, que al cabo de un tiempo permitan visualizar avances, retrocesos o estancamientos.

El resto del mundo

El desinterés sobre estos asuntos está haciendo que, a la hora de definir la posición argentina ante el mundo, se confundan los objetivos de largo plazo con preferencias coyunturales. Es una manera de conducir las relaciones exteriores ciertamente peligrosa.

Un próximo gobierno debería fijarse la meta de insertar a la Argentina en el mundo, pero para lograrlo, no sólo deberá firmar acuerdos y tratados con los países del orbe, también, y principalmente, deberá definir qué país queremos ser dentro de veinte años.

Emilio Luis Magnaghi es Director del Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa Nacional Santa Romana. Autor de El momento es ahora y El ABC de la Defensa Nacional.

comentarios

imagen imagen
Login