Bombazo en el Ducó: El Globo explotó los problemas de River
Cargando...

Bombazo en el Ducó: El Globo explotó los problemas de River

Por Lucas Gatti Corresponsal - Diario El Ciudadano

Todo comenzó en la previa, pero se terminó reflejando en el campo de juego. Un hecho histórico en el futbol argentino se produjo en la antesala del triunfo por 1 a 0 de Huracán sobre River.

¿Qué pasó? Por una amenaza de bomba, el domingo a las 18.12 tuvimos que dejar el Tomas Adolfo Ducó por una hora y media. Los periodistas presentes en el palco de prensa abandonamos las instalaciones rápidamente por pedido de la locutora del Estadio ya que la Policía Federal pidió encarecidamente que no haya nadie.

Minutos más tarde, en la puerta de la Platea Baja sobre la Avenida Amancio Alcorta, dos camionetas de la Brigada Antiexplosivos llegaron rápidamente y sus ocupantes bajaron para realizar la inspección pertinente. Mientras tanto, a 50 metros de la platea sobre la avenida Colonia el micro que trajo al plantel de River estaba estacionado, rodeado de hinchas de Huracán que se comportaron de la mejor manera.

Del otro lado, se encontraba el bus del Local que había llegado alrededor de las 18 pero sus integrantes no pudieron descender por pedido de la Policía. Por su parte, la terna arbitral se hallaba sobre Alcorta dialogando con el Vicepresidente de Huracán, Luis Sasso, y el Presidente de River, Rodolfo D´Onofrio.  El árbitro del partido consultado sobre si se jugaba o no, German Delfino aseguró que “el inicio dependía de cuánto durará la inspección de la Brigada”. La misma tardó una hora y no se encontró artefacto dudoso.

Alrededor de las 19.50, volvimos a ingresar al Estadio con la seguridad de que sólo fue una amenaza telefónica y que las condiciones estaban dadas para el comienzo del partido a las 21.15. A esa hora comenzó a rodar la pelota, 120 minutos después del horario programado.

En lo futbolístico, había muchas expectativas para observar el encuentro. Huracán llegaba en la quinta posición de la tabla con intenciones de seguir sumando, mientras que River estaba a 15 unidades de Boca y quería achicarle distancia al líder del torneo. Además, debutaban como titulares los refuerzos Israel Damonte y Ricardo Noir en el local y Lucas Pratto esperaba su oportunidad en el banco de suplentes del Millonario.

Huracán hizo un juego inteligente, pergeñado por un entrenador astuto como es Gustavo Alfaro que sabe cómo salir vencedor en partidos friccionados. La propuesta de entrada fue cederle la pelota al rival. Que cada uno respete su marca y presionar a River para que salga jugando del fondo con Javier Pinola y Lucas Martinez Quarta. El local se mantuvo ordenado, agazapado en su campo de juego y espero la oportunidad para lastimar de contra. De esta manera, llegó al gol a través de un pelotazo del arquero Marcos Diaz hacia Ricardo Noir, quién fue tomado de la camiseta por Gonzalo Montiel y el árbitro cobró correctamente el penal. Buena ejecución de Ignacio Pussetto para convertir el único tanto del partido.

A partir de ahí, River cambió su forma de jugar. Había arrancado como protagonista, pero se fue convirtiendo en actor de reparto. La iniciativa siempre fue del equipo visitante pero luego de recibir el cachetazo bajó su intensidad. Le faltó profundidad. Siguió manejando la pelota, pero no encontraba los espacios para lastimar. Huracán mantuvo el orden en todas sus líneas y en ningún momento se desconcentró.

En el complemento, River mostró otra cara. Siguió sin jugar bien, pero le puso actitud y personalidad para llevarse por encima al local. Tuvo varias situaciones claras de gol: una de Santos Borre que definió fuerte y alto, otra de Ignacio Scocco de espalda a Marcos Diaz y un tiro de Nacho Fernández de afuera del área que se fue desviado. Huracán, por su parte, continuó bien parado y con Patricio Toranzo como estandarte, trato de lastimar con jugadas rápidas.

Preocupante la situación de River. Tan sólo sumo seis de los últimos 30 puntos. Seis derrotas, tres empates y una victoria en las ultimas 10 fechas de la Superliga. Mala campaña de un equipo que se acostumbró a ganar todo lo que se propuso. Siete títulos en más de tres años y medio, es una clara muestra de que la actualidad millonaria pasa por uno de los peores momentos en la era Gallardo.

El técnico no puede recuperar ese juego que lo caracteriza: la pelota por el piso con salida desde el fondo, presión rápida para recuperar la pelota y con desequilibrio de jugadores clave. No funcionó Nacho Fernandez. Enzo Pérez muy poco en el primer tiempo. El Pity Martinez fue el único que se animó a ir para adelante. Nacho Scocco tuvo varias situaciones, pero no estuvo fino en la definición. Santos Borre fue el que más busco el arco rival.

River no jugó bien, flaqueo en varios sectores de la cancha, pero no mereció perder por ser incisivo en el segundo tiempo. Eso no quita que Huracán haya desnudado los problemas del Millonario que no encuentra el rumbo del éxito. Con esta derrota quedó a 18 puntos de Boca y se despidió de la lucha por el título. Se encuentra en la vigésima posición y hoy no está clasificado a la Copa Libertadores 2019. Faltan 14 fechas para el final del torneo doméstico y el desafío será terminar entre los primeros cinco para ocupar un lugar en el máximo torneo Internacional del año que viene.

Cuando parecía que no hubo bomba en el Ducó, Huracán explotó las falencias de River y volvió a dejar al equipo de Marcelo Gallardo con gran preocupación para lo que resta de la Superliga.

Compartir en facebook
Compartir en twitter

Bombazo en el Ducó: El Globo explotó los problemas de River

Todo comenzó en la previa, pero se terminó reflejando en el campo de juego. Un hecho histórico en el futbol argentino se produjo en la antesala del triunfo por 1 a 0 de Huracán sobre River.

¿Qué pasó? Por una amenaza de bomba, el domingo a las 18.12 tuvimos que dejar el Tomas Adolfo Ducó por una hora y media. Los periodistas presentes en el palco de prensa abandonamos las instalaciones rápidamente por pedido de la locutora del Estadio ya que la Policía Federal pidió encarecidamente que no haya nadie.

Minutos más tarde, en la puerta de la Platea Baja sobre la Avenida Amancio Alcorta, dos camionetas de la Brigada Antiexplosivos llegaron rápidamente y sus ocupantes bajaron para realizar la inspección pertinente. Mientras tanto, a 50 metros de la platea sobre la avenida Colonia el micro que trajo al plantel de River estaba estacionado, rodeado de hinchas de Huracán que se comportaron de la mejor manera.

Del otro lado, se encontraba el bus del Local que había llegado alrededor de las 18 pero sus integrantes no pudieron descender por pedido de la Policía. Por su parte, la terna arbitral se hallaba sobre Alcorta dialogando con el Vicepresidente de Huracán, Luis Sasso, y el Presidente de River, Rodolfo D´Onofrio.  El árbitro del partido consultado sobre si se jugaba o no, German Delfino aseguró que “el inicio dependía de cuánto durará la inspección de la Brigada”. La misma tardó una hora y no se encontró artefacto dudoso.

Alrededor de las 19.50, volvimos a ingresar al Estadio con la seguridad de que sólo fue una amenaza telefónica y que las condiciones estaban dadas para el comienzo del partido a las 21.15. A esa hora comenzó a rodar la pelota, 120 minutos después del horario programado.

En lo futbolístico, había muchas expectativas para observar el encuentro. Huracán llegaba en la quinta posición de la tabla con intenciones de seguir sumando, mientras que River estaba a 15 unidades de Boca y quería achicarle distancia al líder del torneo. Además, debutaban como titulares los refuerzos Israel Damonte y Ricardo Noir en el local y Lucas Pratto esperaba su oportunidad en el banco de suplentes del Millonario.

Huracán hizo un juego inteligente, pergeñado por un entrenador astuto como es Gustavo Alfaro que sabe cómo salir vencedor en partidos friccionados. La propuesta de entrada fue cederle la pelota al rival. Que cada uno respete su marca y presionar a River para que salga jugando del fondo con Javier Pinola y Lucas Martinez Quarta. El local se mantuvo ordenado, agazapado en su campo de juego y espero la oportunidad para lastimar de contra. De esta manera, llegó al gol a través de un pelotazo del arquero Marcos Diaz hacia Ricardo Noir, quién fue tomado de la camiseta por Gonzalo Montiel y el árbitro cobró correctamente el penal. Buena ejecución de Ignacio Pussetto para convertir el único tanto del partido.

A partir de ahí, River cambió su forma de jugar. Había arrancado como protagonista, pero se fue convirtiendo en actor de reparto. La iniciativa siempre fue del equipo visitante pero luego de recibir el cachetazo bajó su intensidad. Le faltó profundidad. Siguió manejando la pelota, pero no encontraba los espacios para lastimar. Huracán mantuvo el orden en todas sus líneas y en ningún momento se desconcentró.

En el complemento, River mostró otra cara. Siguió sin jugar bien, pero le puso actitud y personalidad para llevarse por encima al local. Tuvo varias situaciones claras de gol: una de Santos Borre que definió fuerte y alto, otra de Ignacio Scocco de espalda a Marcos Diaz y un tiro de Nacho Fernández de afuera del área que se fue desviado. Huracán, por su parte, continuó bien parado y con Patricio Toranzo como estandarte, trato de lastimar con jugadas rápidas.

Preocupante la situación de River. Tan sólo sumo seis de los últimos 30 puntos. Seis derrotas, tres empates y una victoria en las ultimas 10 fechas de la Superliga. Mala campaña de un equipo que se acostumbró a ganar todo lo que se propuso. Siete títulos en más de tres años y medio, es una clara muestra de que la actualidad millonaria pasa por uno de los peores momentos en la era Gallardo.

El técnico no puede recuperar ese juego que lo caracteriza: la pelota por el piso con salida desde el fondo, presión rápida para recuperar la pelota y con desequilibrio de jugadores clave. No funcionó Nacho Fernandez. Enzo Pérez muy poco en el primer tiempo. El Pity Martinez fue el único que se animó a ir para adelante. Nacho Scocco tuvo varias situaciones, pero no estuvo fino en la definición. Santos Borre fue el que más busco el arco rival.

River no jugó bien, flaqueo en varios sectores de la cancha, pero no mereció perder por ser incisivo en el segundo tiempo. Eso no quita que Huracán haya desnudado los problemas del Millonario que no encuentra el rumbo del éxito. Con esta derrota quedó a 18 puntos de Boca y se despidió de la lucha por el título. Se encuentra en la vigésima posición y hoy no está clasificado a la Copa Libertadores 2019. Faltan 14 fechas para el final del torneo doméstico y el desafío será terminar entre los primeros cinco para ocupar un lugar en el máximo torneo Internacional del año que viene.

Cuando parecía que no hubo bomba en el Ducó, Huracán explotó las falencias de River y volvió a dejar al equipo de Marcelo Gallardo con gran preocupación para lo que resta de la Superliga.

Descargate nuestra App!

imagen imagen
imagen imagen
Login