Inteligencia vs Intereses, postales de la decadencia argentina
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Por Martín Gastañaga

Inteligencia vs Intereses, postales de la decadencia argentina

 

Casi cotidianamente nos enteramos de los crónicos problemas para cruzar a Chile en otoño, invierno y primavera: paso cerrado, aludes, nevadas, calzada congelada, cientos de camiones varados, demoras insoportables y otras linduras forman parte de nuestra crónica diaria.

 

Pero lo inexplicable es ver cómo, en lugar de buscarse las soluciones más adecuadas y racionales, divagamos en un mar de proyectos delirantes, de dudosa concreción y aún más dudosa utilidad. Entonces, mientras el comercio con los puertos del Pacífico se entorpece por la falta de infraestructura, aparecen proyectos que parecen caprichos, si no fuese por la posibilidad de que sean enormes negocios cuyas implicaciones aún no entendemos.

 

Es el caso del próximo a construirse “Túnel del agua negra”, que unirá la provincia de San Juan Con Chile, cuyos sobre se abrieron hace pocas semanas. Hay 10 consorcios interesados, entre los que se encuentran ACS, China Railway (CR), Skanska, Vinci Construction y Bechtel Corporation. La obra demorará entre nueve y diez años, la mitad de ese tiempo se usará para perforar la Cordillera. Son dos túneles, uno para cada sentido de circulación, a los largo de 13,9 kilómetros y costará 1.500 millones de dólares. En tren de vender el proyecto, se asegura que tendrá un flujo diario de 2200 vehículos, el 70% de carga, y que será la obra más importante de Latinoamérica después de la ampliación del Canal de Panamá, en una tesis bastante difícil de comprobar.

 

Por qué?, simple: es el paso fronterizo internacional más alto entre Argentina y Chile, a una altura de 4780 metros sobre el nivel del mar, pero además es uno de los pasos internacionales más altos del mundo, superando ampliamente al Karakorum (entre Pakistán y China). El Túnel del Cristo Redentor de 3,08 km de largo y a una altura de 3175 msnm.

 

Si 1600 metros más abajo, el Cristo tiene serios trastornos de funcionamiento, alguien imagina que a esa altura el proyecto es operable? Tal vez quienes están detrás del multimillonario negocio. Subir las cargas hasta esa altura, por las maltrechas rutas argentinas, es un esfuerzo económico y mecánico ya de por sí complicado, solo resta sumar las dificultades climáticas e imaginar el resto.

 

Claro, es un proyecto de un ex-gobernador mimado en otros tiempos, al que el actual gobierno parece haberle dado el visto bueno sin demasiadas observaciones, y con cierto entusiasmo. Da que pensar…

 

Mientras tanto, una obra mucho más racional y lógica busca despertar interés sin demasiado éxito ante todo. Se trata del Paso Las Leñas, que uniendo el sur provincial, en el departamento San Rafael, con la ciudad de Rancagua en Chile, ofrece un detalle que no se encuentra en ninguno de los otros: es transitable todo el año, ya que su túnel se encontraría a solo 2050 metros sobre el nivel del mar. Impulsado por un consorcio llamado Ebileñas, no ha encontrado aún interesados firmes para la obra, de costo mucho menor y con otras ventajas además de la altura: se podrían sacar las riquezas de la Pampa Húmeda, viniendo por la ruta 188, que sale del corazón de la zona núcleo agropecuaria (el puerto de San Nicolás, en Buenos Aires) y termina actualmente en General Alvear, pero está en obra una futura extensión hasta Malargüe. También permitiría sacar la producción Mercosur, siguiendo por la 40 hasta El Sosneado y de ahí al túnel.

 

El tiempo dirá si alguna de estas grandes obras se realiza, o si quedan en eterna promesa como tantas cosas de nuestro país: el puente a Colonia, Uruguay; el tren bala; la aeroisla y varias decenas más. Pero lo que se está proponiendo ilustra cabalmente cómo los intereses mezquinos le ganan a la razón: en lugar de priorizarse lo más útil, económico y posible, se prohíjan sueños de grandeza utópicos, que también pueden significar pingües negocios.

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Inteligencia vs Intereses, postales de la decadencia argentina

 

Casi cotidianamente nos enteramos de los crónicos problemas para cruzar a Chile en otoño, invierno y primavera: paso cerrado, aludes, nevadas, calzada congelada, cientos de camiones varados, demoras insoportables y otras linduras forman parte de nuestra crónica diaria.

 

Pero lo inexplicable es ver cómo, en lugar de buscarse las soluciones más adecuadas y racionales, divagamos en un mar de proyectos delirantes, de dudosa concreción y aún más dudosa utilidad. Entonces, mientras el comercio con los puertos del Pacífico se entorpece por la falta de infraestructura, aparecen proyectos que parecen caprichos, si no fuese por la posibilidad de que sean enormes negocios cuyas implicaciones aún no entendemos.

 

Es el caso del próximo a construirse “Túnel del agua negra”, que unirá la provincia de San Juan Con Chile, cuyos sobre se abrieron hace pocas semanas. Hay 10 consorcios interesados, entre los que se encuentran ACS, China Railway (CR), Skanska, Vinci Construction y Bechtel Corporation. La obra demorará entre nueve y diez años, la mitad de ese tiempo se usará para perforar la Cordillera. Son dos túneles, uno para cada sentido de circulación, a los largo de 13,9 kilómetros y costará 1.500 millones de dólares. En tren de vender el proyecto, se asegura que tendrá un flujo diario de 2200 vehículos, el 70% de carga, y que será la obra más importante de Latinoamérica después de la ampliación del Canal de Panamá, en una tesis bastante difícil de comprobar.

 

Por qué?, simple: es el paso fronterizo internacional más alto entre Argentina y Chile, a una altura de 4780 metros sobre el nivel del mar, pero además es uno de los pasos internacionales más altos del mundo, superando ampliamente al Karakorum (entre Pakistán y China). El Túnel del Cristo Redentor de 3,08 km de largo y a una altura de 3175 msnm.

 

Si 1600 metros más abajo, el Cristo tiene serios trastornos de funcionamiento, alguien imagina que a esa altura el proyecto es operable? Tal vez quienes están detrás del multimillonario negocio. Subir las cargas hasta esa altura, por las maltrechas rutas argentinas, es un esfuerzo económico y mecánico ya de por sí complicado, solo resta sumar las dificultades climáticas e imaginar el resto.

 

Claro, es un proyecto de un ex-gobernador mimado en otros tiempos, al que el actual gobierno parece haberle dado el visto bueno sin demasiadas observaciones, y con cierto entusiasmo. Da que pensar…

 

Mientras tanto, una obra mucho más racional y lógica busca despertar interés sin demasiado éxito ante todo. Se trata del Paso Las Leñas, que uniendo el sur provincial, en el departamento San Rafael, con la ciudad de Rancagua en Chile, ofrece un detalle que no se encuentra en ninguno de los otros: es transitable todo el año, ya que su túnel se encontraría a solo 2050 metros sobre el nivel del mar. Impulsado por un consorcio llamado Ebileñas, no ha encontrado aún interesados firmes para la obra, de costo mucho menor y con otras ventajas además de la altura: se podrían sacar las riquezas de la Pampa Húmeda, viniendo por la ruta 188, que sale del corazón de la zona núcleo agropecuaria (el puerto de San Nicolás, en Buenos Aires) y termina actualmente en General Alvear, pero está en obra una futura extensión hasta Malargüe. También permitiría sacar la producción Mercosur, siguiendo por la 40 hasta El Sosneado y de ahí al túnel.

 

El tiempo dirá si alguna de estas grandes obras se realiza, o si quedan en eterna promesa como tantas cosas de nuestro país: el puente a Colonia, Uruguay; el tren bala; la aeroisla y varias decenas más. Pero lo que se está proponiendo ilustra cabalmente cómo los intereses mezquinos le ganan a la razón: en lugar de priorizarse lo más útil, económico y posible, se prohíjan sueños de grandeza utópicos, que también pueden significar pingües negocios.

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