Nutrición en diciembre
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Nutrición en diciembre

Por Luisina Capone Nutricionista Mat. 1464

Algunas personas lo describen a este mes como un verdadero “atentado” al estado nutricional, porque puede ser motivo para subir de peso si la ingesta de alimentos y el consumo de bebidas no se controlan.

En la Argentina, pese a las altas temperaturas de verano, se respeta la tradición europea de incluir alimentos calóricos: mayonesa, frutos secos, chocolate, carnes grasas y bebidas de alta graduación alcohólica.

Se ha calculado que en una cena tradicional de Noche Buena, las calorías pueden ascender a 3.000, superando el requerimiento nutricional de un día de una persona, pero tan solo en una comida. Por eso, este mes puede dejar como saldo unos dos o cuatro kilos extras.

Sin embargo, no se debe caer en obsesiones ni cambiar en forma total el menú que se estila en la familia. Se recomienda recordar tres palabras clave: variedad, moderación y selección. 

La primera apunta a ampliar lo servido y sumar frutas como postre y verduras de estación en las ensaladas. 

En cuanto a la moderación, indica que se puede probar ese pan dulce calórico pero cuidando el tamaño de la porción. 

Por último, la selección habla de la necesidad de pensar qué comer, teniendo en cuenta la amplia oferta de alimentos distribuidos en al menos cuatro tiempos: entrada, plato principal, postre y los dulces de sobremesa.

Algunos tips para disfrutar de las Fiestas sin excesos calóricos serían realizar entradas con vegetales crudos y sin mayonesa, en reemplazo de la ensalada rusa, luego elaborar el plato principal con carnes magras y servir un postre con frutas, por ejemplo, ensalada de frutas que puede acompañarse con una bocha de helado. No conviene llevarse una vianda aparte, debido a que no se ganan kilos si se miden las cantidades y porque a veces terminan ingiriendo ambas preparaciones.

Mención aparte merece el alcohol. Se aconseja destinarlo para el brindis y no como bebida principal del evento.

Por último, es recomendable no abandonar el ejercicio habitual ni realizar ayunos previos porque aumenta el hambre, la ansiedad y la posibilidad de atracones.

Recordar que el acto de comer es mucho más que nutriste. Es una ocasión para reunirse, disfrutar la compañía de los familiares y amigos y vivir plenamente esta época festiva.

Luisina Capone - Licenciada en Nutrición - Mat. Nut. 1464 - Medalla y Diploma de Honor Universidad Juan Agustín Maza. Diplomada en Nutrición Deportiva. Contacto: luisinacapone@gmail.com
 

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Algunas personas lo describen a este mes como un verdadero “atentado” al estado nutricional, porque puede ser motivo para subir de peso si la ingesta de alimentos y el consumo de bebidas no se controlan.

En la Argentina, pese a las altas temperaturas de verano, se respeta la tradición europea de incluir alimentos calóricos: mayonesa, frutos secos, chocolate, carnes grasas y bebidas de alta graduación alcohólica.

Se ha calculado que en una cena tradicional de Noche Buena, las calorías pueden ascender a 3.000, superando el requerimiento nutricional de un día de una persona, pero tan solo en una comida. Por eso, este mes puede dejar como saldo unos dos o cuatro kilos extras.

Sin embargo, no se debe caer en obsesiones ni cambiar en forma total el menú que se estila en la familia. Se recomienda recordar tres palabras clave: variedad, moderación y selección. 

La primera apunta a ampliar lo servido y sumar frutas como postre y verduras de estación en las ensaladas. 

En cuanto a la moderación, indica que se puede probar ese pan dulce calórico pero cuidando el tamaño de la porción. 

Por último, la selección habla de la necesidad de pensar qué comer, teniendo en cuenta la amplia oferta de alimentos distribuidos en al menos cuatro tiempos: entrada, plato principal, postre y los dulces de sobremesa.

Algunos tips para disfrutar de las Fiestas sin excesos calóricos serían realizar entradas con vegetales crudos y sin mayonesa, en reemplazo de la ensalada rusa, luego elaborar el plato principal con carnes magras y servir un postre con frutas, por ejemplo, ensalada de frutas que puede acompañarse con una bocha de helado. No conviene llevarse una vianda aparte, debido a que no se ganan kilos si se miden las cantidades y porque a veces terminan ingiriendo ambas preparaciones.

Mención aparte merece el alcohol. Se aconseja destinarlo para el brindis y no como bebida principal del evento.

Por último, es recomendable no abandonar el ejercicio habitual ni realizar ayunos previos porque aumenta el hambre, la ansiedad y la posibilidad de atracones.

Recordar que el acto de comer es mucho más que nutriste. Es una ocasión para reunirse, disfrutar la compañía de los familiares y amigos y vivir plenamente esta época festiva.

Luisina Capone - Licenciada en Nutrición - Mat. Nut. 1464 - Medalla y Diploma de Honor Universidad Juan Agustín Maza. Diplomada en Nutrición Deportiva. Contacto: luisinacapone@gmail.com
 

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