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Por Redacción

Miles de mendocinos que no fuman sufren la EPOC



Pasan buena parte de su tiempo al lado de personas que no se respetan a sí mismas y mucho menos respetan a los demás. Conviven con el cáncer, el humo, el vicio de los otros. Soportan, a veces obligados, el monóxido exhalado y los desperdicios de la combustión en el aire, esos que tienen origen en las manos del que fuma y hace fumar.


Hablamos, claramente, de los fumadores pasivos. Aquellos que ‘de rebote’ se cuelgan a una cruz ajena, se enferman a consecuencia de terceros y muchas veces pierden la vida sin ningún tipo de culpa. “En la Argentina mueren 6.000 pasivos al año”, dice al respecto el doctor Guido Bergman, médico cardiólogo especialista en tabaquismo.


La EPOC, entre otras afecciones pulmonares y respiratorias, es el cuadro patológico más reiterado entre los fumadores activos y pasivos. Así, desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) aseguran que “la persona no fumadora, pero que convive o trabaja con un fumador también puede verse afectada por ello y puede desarrollar esta enfermedad. Inclusive, en algunas ocasiones, las personas que no fuman y carecen de una enzima llamada Alfa-1-antitripsina, pueden desarrollar enfisemas iguales a los de los fumadores activos.


Pero no todos los enfermos de EPOC lo están a raíz del tabaco. Así, otras causas –aunque menos frecuentes– de la enfermedad crónica no relacionadas al tabaquismo son por aspirar humo de leña en ambientes cerrados e inhalar sustancias químicas o polvo en el lugar de trabajo por tiempos muy prolongados”.


Ya es parte del aire

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica ya es una enfermedad común, y posiblemente conviva en las familias sin que ninguno de sus integrantes lo haya advertido. Está relacionada directamente con el consumo de tabaco y se estima que en la Argentina hay 1,5 millones de personas que la padecen.


Además, ocho de cada diez habitantes no saben que padecen esta grave enfermedad. Por eso, con el objetivo de avanzar en la detección y saber en qué medida afecta a los argentinos, se está llevando a cabo el estudio EPOC AR en diferentes ciudades del país, incluida Mendoza, en donde el 25% (15.000) del total de enfermos de EPOC no fuman y nunca fumaron.


Por eso, desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) explican cuál es el significado de la sigla EPOC: “Enfermedad significa que puede afectar seriamente la calidad de vida de quienes la sufren, incluso comprometer su vida; ‘pulmonar’ hace referencia a que el aparato respiratorio es el órgano más afectado; ‘obstructiva’ significa que se cierran las vías respiratorias, y ‘crónica’ que no va a desaparecer, que es una afección para toda la vida”.


En tanto, desde la AAMR indicaron que en un inicio puede no tener síntomas relevantes, “pero con el paso de los años aparecen sus manifestaciones clínicas más comunes”:

– Sensación de falta de aire, fatiga o dificultad respiratoria.

– Tos con producción de secreciones bronquiales.

– Silbidos en el pecho.


“La enfermedad no sólo afecta al aparato respiratorio, tiene también manifestaciones cardiovasculares, afectación de músculos y huesos, depresión y anemia, entre otras”, indicó la entidad a través de un comunicado enviado a la prensa./ Orlando Tirapu


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Miles de mendocinos que no fuman sufren la EPOC

Pasan buena parte de su tiempo al lado de personas que no se respetan a sí mismas y mucho menos respetan a los demás. Conviven con el cáncer, el humo, el vicio de los otros. Soportan, a veces obligados, el monóxido exhalado y los desperdicios de la combustión en el aire, esos que tienen origen en las manos del que fuma y hace fumar.

Hablamos, claramente, de los fumadores pasivos. Aquellos que ‘de rebote’ se cuelgan a una cruz ajena, se enferman a consecuencia de terceros y muchas veces pierden la vida sin ningún tipo de culpa. “En la Argentina mueren 6.000 pasivos al año”, dice al respecto el doctor Guido Bergman, médico cardiólogo especialista en tabaquismo.

La EPOC, entre otras afecciones pulmonares y respiratorias, es el cuadro patológico más reiterado entre los fumadores activos y pasivos. Así, desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) aseguran que “la persona no fumadora, pero que convive o trabaja con un fumador también puede verse afectada por ello y puede desarrollar esta enfermedad. Inclusive, en algunas ocasiones, las personas que no fuman y carecen de una enzima llamada Alfa-1-antitripsina, pueden desarrollar enfisemas iguales a los de los fumadores activos.

Pero no todos los enfermos de EPOC lo están a raíz del tabaco. Así, otras causas –aunque menos frecuentes– de la enfermedad crónica no relacionadas al tabaquismo son por aspirar humo de leña en ambientes cerrados e inhalar sustancias químicas o polvo en el lugar de trabajo por tiempos muy prolongados”.

Ya es parte del aire
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica ya es una enfermedad común, y posiblemente conviva en las familias sin que ninguno de sus integrantes lo haya advertido. Está relacionada directamente con el consumo de tabaco y se estima que en la Argentina hay 1,5 millones de personas que la padecen.

Además, ocho de cada diez habitantes no saben que padecen esta grave enfermedad. Por eso, con el objetivo de avanzar en la detección y saber en qué medida afecta a los argentinos, se está llevando a cabo el estudio EPOC AR en diferentes ciudades del país, incluida Mendoza, en donde el 25% (15.000) del total de enfermos de EPOC no fuman y nunca fumaron.

Por eso, desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) explican cuál es el significado de la sigla EPOC: “Enfermedad significa que puede afectar seriamente la calidad de vida de quienes la sufren, incluso comprometer su vida; ‘pulmonar’ hace referencia a que el aparato respiratorio es el órgano más afectado; ‘obstructiva’ significa que se cierran las vías respiratorias, y ‘crónica’ que no va a desaparecer, que es una afección para toda la vida”.

En tanto, desde la AAMR indicaron que en un inicio puede no tener síntomas relevantes, “pero con el paso de los años aparecen sus manifestaciones clínicas más comunes”:
– Sensación de falta de aire, fatiga o dificultad respiratoria.
– Tos con producción de secreciones bronquiales.
– Silbidos en el pecho.

“La enfermedad no sólo afecta al aparato respiratorio, tiene también manifestaciones cardiovasculares, afectación de músculos y huesos, depresión y anemia, entre otras”, indicó la entidad a través de un comunicado enviado a la prensa./ Orlando Tirapu

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