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Métodos anticonceptivos en crisis en Mendoza
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Por Redacción

Métodos anticonceptivos en crisis en Mendoza



En nuestra provincia, el uso del preservativo entre los jóvenes descendió un 10% y el método anticonceptivo que más adeptos ha incorporado este grupo, durante el último tiempo, es la pastilla del día después.


Al respecto, expertos consultados por este medio, aseguran que “el uso frecuente de esta droga puede traerle serias complicaciones a nivel reproductivas y orgánico a la mujer”.


Además, la mitad de los adolescentes y adultos menores encuestados, reconocen no estar seguros de usar el profiláctico en su forma correcta.


Las cosas más hechas


El estudio del Instituto Gino Germani, organismo perteneciente a la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil, advirtió a la prensa local que entre el 2005 y el 2013, en Mendoza como así también en otras 17 provincias del país, bajó un10% el uso de preservativo en todo tipo de contextos, ya sea si la relación se mantiene con una pareja estable u ocasional.


El Ciudadano, en agosto del 2014, ya había advertido esta problemática que encierra notable interés en temas relacionados a la transmisión de enfermedades venéreas y la paternidad irresponsable, ya que está científicamente comprobado que este método, es el más eficaz de todos los disponibles en el mercado en materia de prevención venérea y reproductiva. En ese entonces, una encuesta realizada por este medio, en colaboración con la ONG ComBienestar, reflejaba que seis de cada diez chicos elegían al preservativo como el principal método anticonceptivo.


Hoy, la realidad sigue sosteniendo que los ‘forros’ siguen siendo la barrera preventiva más popular, pero no por eso se puede desconocer un panorama en considerable baja. El informe del Instituto Gino Germani, asegura que durante el 2014, año en que se realizó la última investigación de campo al respecto y que incluyó a 750 chicos mendocinos, sólo cinco de cada diez adolescentes usan habitualmente los de látex.


Pero lo más alarmante del caso es que indirectamente proporcional a la pérdida de costumbre para con el preservativo, es que se triplicó el consumo de la píldora del día después como método anticonceptivo, relegando a los virus y bacterias de transmisión sexual en un segundo orden de menor importancia y, al mismo tiempo, poniendo en riesgo a muchas chicas que, sin saberlo, abusan de una potente droga.


Así, según consta en la experiencia de los médicos consultados por la prensa al interrogar a los chicos sobre cómo usan el condón, la mayoría lo hace de manera inadecuada. “Encontramos una gran cantidad de errores y falsos mitos que constituyen un verdadero riesgo para la prevención de enfermedades de transmisión sexual y embarazos no planificados”, dijo Laura Cesarato, doctora especialista en ginecología juvenil y prevención de enfermedades venéreas.


La encuesta se realizó durante todo el año pasado en el marco de charlas escolares de educación sexual, donde los chicos respondían de forma anónima a una serie de preguntas elaboradas por los profesionales.


“Los errores más comunes de los chicos con el preservativo son varios y son: dejar el preservativo al rayo del sol, en mochilas o bolsillo trasero del pantalón por varios días, colocarlo justo antes de eyacular, probarlo previamente y llenarlo de agua para ver si está pinchado. Combinar el uso del condón con aceites, vaselina o manteca como lubricantes, (lo que puede provocar fisuras en el látex), no sacar el aire de la tetilla que el condón tiene en la punta (con lo cual corre riesgo de rotura), lo mismo que abrir el envoltorio con los dientes o usar dos preservativos juntos; dejar el pene en la vagina luego de la eyaculación por bastante tiempo, el pene se pone flácido y el preservativo puede quedar dentro de la vagina”, enumera la doctora Claudia Marchitelli, ginecóloga y especialista en patología vulvar.


Mientras tanto, sobre el uso del preservativo en la práctica de sexo oral, apenas el 0,5% de los adolescentes que participó del estudio de análisis epidemiológico, uso de métodos anticonceptivos y conocimiento de infecciones de transmisión sexual en el consultorio infanto juvenil del Italiano, respondió de forma positiva.


Hablar más, prevenir más


La doctora Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudios e Investigación de la Mujer (FEIM), en rueda de prensa en el marco del lanzamiento de la campaña ‘Hablar es prevenir’, comentó sobre la existencia de mitos y cómo esto está trabando el acceso a la verdadera información a los jóvenes. “Perduran mitos, como que en la primera relación sexual no se pueden quedar embarazada, que las mujeres que llevan preservativos son ‘fáciles’, o que cuando una chica dice que “no”, el varón tiene que insistir porque, en realidad, ella quiere”, comentó la profesional y agregó: “La falta de uso, y el mal uso del preservativo en toda la población es una temática de gran preocupación en los adolescentes, pero no es sólo patrimonio de ellos. Si analizamos las enfermedades de transmisión sexual, esto indica que es un tema que atañe a toda la población”, finalizó.


Alerta: Peligroso abuso de la pastilla del día después


Muchas mujeres (jóvenes en su mayoría) por falta de información y de cuidado, hacen mal uso de los anticonceptivos sin pensar en las consecuencias. Uno de los métodos peor utilizados es el de la píldora del día siguiente o de emergencia. Como su nombre lo indica, s u finalidad es que sea utilizada sólo en emergencias (por ejemplo, si se te rompe el condón), por lo que no debe ser ingerida más de dos veces al año. Muchas mujeres jóvenes la toman como un anticonceptivo regular.


Según la ginecobstetra mendocina Fernanda Pineda, este es el anticonceptivo hormonal más vendido, ya que está disponible en cualquier farmacia y su venta no requiere receta médica. “Tengo pacientes que la consumen hasta tres veces al mes”, dice Pineda. Así, la especialista alertó que el consumo regular puede provocar graves trastornos menstruales y gastrointestinales, retención de líquidos, aumento de peso, pérdida del cabello y problemas de fertilidad. Además, cabe mencionar que cuando se usa con frecuencia la píldora del día siguiente pierde su efectividad.


Por Orlando Tirapu – Diario El Ciudadano on line


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Métodos anticonceptivos en crisis en Mendoza

En nuestra provincia, el uso del preservativo entre los jóvenes descendió un 10% y el método anticonceptivo que más adeptos ha incorporado este grupo, durante el último tiempo, es la pastilla del día después.

Al respecto, expertos consultados por este medio, aseguran que “el uso frecuente de esta droga puede traerle serias complicaciones a nivel reproductivas y orgánico a la mujer”.

Además, la mitad de los adolescentes y adultos menores encuestados, reconocen no estar seguros de usar el profiláctico en su forma correcta.

Las cosas más hechas

El estudio del Instituto Gino Germani, organismo perteneciente a la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil, advirtió a la prensa local que entre el 2005 y el 2013, en Mendoza como así también en otras 17 provincias del país, bajó un10% el uso de preservativo en todo tipo de contextos, ya sea si la relación se mantiene con una pareja estable u ocasional.

El Ciudadano, en agosto del 2014, ya había advertido esta problemática que encierra notable interés en temas relacionados a la transmisión de enfermedades venéreas y la paternidad irresponsable, ya que está científicamente comprobado que este método, es el más eficaz de todos los disponibles en el mercado en materia de prevención venérea y reproductiva. En ese entonces, una encuesta realizada por este medio, en colaboración con la ONG ComBienestar, reflejaba que seis de cada diez chicos elegían al preservativo como el principal método anticonceptivo.

Hoy, la realidad sigue sosteniendo que los ‘forros’ siguen siendo la barrera preventiva más popular, pero no por eso se puede desconocer un panorama en considerable baja. El informe del Instituto Gino Germani, asegura que durante el 2014, año en que se realizó la última investigación de campo al respecto y que incluyó a 750 chicos mendocinos, sólo cinco de cada diez adolescentes usan habitualmente los de látex.

Pero lo más alarmante del caso es que indirectamente proporcional a la pérdida de costumbre para con el preservativo, es que se triplicó el consumo de la píldora del día después como método anticonceptivo, relegando a los virus y bacterias de transmisión sexual en un segundo orden de menor importancia y, al mismo tiempo, poniendo en riesgo a muchas chicas que, sin saberlo, abusan de una potente droga.

Así, según consta en la experiencia de los médicos consultados por la prensa al interrogar a los chicos sobre cómo usan el condón, la mayoría lo hace de manera inadecuada. “Encontramos una gran cantidad de errores y falsos mitos que constituyen un verdadero riesgo para la prevención de enfermedades de transmisión sexual y embarazos no planificados”, dijo Laura Cesarato, doctora especialista en ginecología juvenil y prevención de enfermedades venéreas.

La encuesta se realizó durante todo el año pasado en el marco de charlas escolares de educación sexual, donde los chicos respondían de forma anónima a una serie de preguntas elaboradas por los profesionales.

“Los errores más comunes de los chicos con el preservativo son varios y son: dejar el preservativo al rayo del sol, en mochilas o bolsillo trasero del pantalón por varios días, colocarlo justo antes de eyacular, probarlo previamente y llenarlo de agua para ver si está pinchado. Combinar el uso del condón con aceites, vaselina o manteca como lubricantes, (lo que puede provocar fisuras en el látex), no sacar el aire de la tetilla que el condón tiene en la punta (con lo cual corre riesgo de rotura), lo mismo que abrir el envoltorio con los dientes o usar dos preservativos juntos; dejar el pene en la vagina luego de la eyaculación por bastante tiempo, el pene se pone flácido y el preservativo puede quedar dentro de la vagina”, enumera la doctora Claudia Marchitelli, ginecóloga y especialista en patología vulvar.

Mientras tanto, sobre el uso del preservativo en la práctica de sexo oral, apenas el 0,5% de los adolescentes que participó del estudio de análisis epidemiológico, uso de métodos anticonceptivos y conocimiento de infecciones de transmisión sexual en el consultorio infanto juvenil del Italiano, respondió de forma positiva.

Hablar más, prevenir más

La doctora Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudios e Investigación de la Mujer (FEIM), en rueda de prensa en el marco del lanzamiento de la campaña ‘Hablar es prevenir’, comentó sobre la existencia de mitos y cómo esto está trabando el acceso a la verdadera información a los jóvenes. “Perduran mitos, como que en la primera relación sexual no se pueden quedar embarazada, que las mujeres que llevan preservativos son ‘fáciles’, o que cuando una chica dice que “no”, el varón tiene que insistir porque, en realidad, ella quiere”, comentó la profesional y agregó: “La falta de uso, y el mal uso del preservativo en toda la población es una temática de gran preocupación en los adolescentes, pero no es sólo patrimonio de ellos. Si analizamos las enfermedades de transmisión sexual, esto indica que es un tema que atañe a toda la población”, finalizó.

Alerta: Peligroso abuso de la pastilla del día después

Muchas mujeres (jóvenes en su mayoría) por falta de información y de cuidado, hacen mal uso de los anticonceptivos sin pensar en las consecuencias. Uno de los métodos peor utilizados es el de la píldora del día siguiente o de emergencia. Como su nombre lo indica, s u finalidad es que sea utilizada sólo en emergencias (por ejemplo, si se te rompe el condón), por lo que no debe ser ingerida más de dos veces al año. Muchas mujeres jóvenes la toman como un anticonceptivo regular.

Según la ginecobstetra mendocina Fernanda Pineda, este es el anticonceptivo hormonal más vendido, ya que está disponible en cualquier farmacia y su venta no requiere receta médica. “Tengo pacientes que la consumen hasta tres veces al mes”, dice Pineda. Así, la especialista alertó que el consumo regular puede provocar graves trastornos menstruales y gastrointestinales, retención de líquidos, aumento de peso, pérdida del cabello y problemas de fertilidad. Además, cabe mencionar que cuando se usa con frecuencia la píldora del día siguiente pierde su efectividad.

Por Orlando Tirapu – Diario El Ciudadano on line

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