Medicina emocional: otra forma de curar
Cargando...
Por Redacción
imagen

Medicina emocional: otra forma de curar



La temperatura casi alcanza los 32 grados. Suena el teléfono en Estudio Cooperativa 91.7 y una voz se presenta como Alejandro Brahim. “Soy médico clínico, pero hace mucho tiempo que vengo abordando la medicina desde lo emocional y me gustaría compartirlo con ustedes. Creo que debemos volver a los orígenes y a los libros viejos”, explica, e inmediatamente programamos una reunión.


De esta manera conocimos a un médico con ideales y ganas de cambiarles la vida a las personas.


Nos juntamos en un café, al que llegó con una sonrisa radiante y desbordando amabilidad. Es médico clínico, y en su árbol familiar hay muchos médicos que lo empujaron a mamar esa profesión como una forma de vida. Hoy tiene 43 años y quiere cambiar la historia mediante el conocimiento de las emociones humanas.


Entre la patología y las emociones


“Desde que tengo memoria, empecé a notar que cuando una persona está triste es más vulnerable y creo que eso me hizo poner énfasis en las emociones de la gente”, explica Brahim al comenzar la charla.


“Desde entonces no sólo me intereso por la patología por la cual se acercan al consultorio: intento ir más allá y descubrir la raíz de su malestar, ocuparme de las situaciones que viven. Así fue cómo encontré una relación importante entre las emociones y el enfermarse”, asegura, y agrega que “no hay enfermedad que aparezca sin una alteración emocional previa”.


“Tengo 43 años y considero que la medicina nace como respuesta a necesidades del ser humano, necesidades que al margen de ser sólo científicas o de estar ligadas a resoluciones técnicas, tienen un origen. Creo que en muchas oportunidades el origen de la enfermedad está ligado a las emociones”.


Medicina del futuro


Brahim explica que su método es sencillo: “La medicina emocional que intento llevar a cabo, busca mirar a la persona como a un ser que sufre una patología. Ésta es provocada por una situación previa que desestabilizó sus emociones y logró disminuir las defensas de la persona, la que de esta manera sufre alteraciones metabólicas”.


“A diario practico con mis pacientes lo emocional, les pregunto desde cómo se sienten hasta la conformación de su núcleo familiar. Así he visto que las personas  mejoran y esto me llevó a descubrir que lo que quería era ayudar a los demás y hacer sentir mejor a los pacientes”, comenta el médico.


“Hoy en el consultorio soy el tipo más feliz de la tierra; las personas se van con otro semblante y eso es algo que amo”, confiesa.


Entender al ser humano


“Desde las emociones se evitan enfermedades”, asegura Brahim, y continúa explicando que “una persona que mantiene un nivel emocional maduro, que se da el permiso de sentir primero y actuar después, es una persona que se enferma muy poco. Cuando un paciente se siente mal es por algo y los médicos tenemos las herramientas suficientes para encarar el problema desde todas las aristas”.


Al descubrir eso, el médico se propuso “encontrar la razón, la causa y la resolución a ese conflicto emocional para que el efecto terapéutico sea mucho más rápido y mucho más eficiente”.


“Considero que hoy la medicina es una tecnicatura: no se trata a pacientes, se tratan enfermedades. Lo que debemos hacer es atender y entender a personas que sufren una enfermedad y no curar a un hígado solamente. Creo que lamentablemente eso se ha perdido y por eso me gustaría regresar. Es la manera de tender a que el médico sea realmente el que cura una situación y no una enfermedad”, concluye Brahim.


comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter
imagen
imagen
imagen
imagen

Medicina emocional: otra forma de curar

imagen

La temperatura casi alcanza los 32 grados. Suena el teléfono en Estudio Cooperativa 91.7 y una voz se presenta como Alejandro Brahim. “Soy médico clínico, pero hace mucho tiempo que vengo abordando la medicina desde lo emocional y me gustaría compartirlo con ustedes. Creo que debemos volver a los orígenes y a los libros viejos”, explica, e inmediatamente programamos una reunión.

De esta manera conocimos a un médico con ideales y ganas de cambiarles la vida a las personas.

Nos juntamos en un café, al que llegó con una sonrisa radiante y desbordando amabilidad. Es médico clínico, y en su árbol familiar hay muchos médicos que lo empujaron a mamar esa profesión como una forma de vida. Hoy tiene 43 años y quiere cambiar la historia mediante el conocimiento de las emociones humanas.

Entre la patología y las emociones

“Desde que tengo memoria, empecé a notar que cuando una persona está triste es más vulnerable y creo que eso me hizo poner énfasis en las emociones de la gente”, explica Brahim al comenzar la charla.

“Desde entonces no sólo me intereso por la patología por la cual se acercan al consultorio: intento ir más allá y descubrir la raíz de su malestar, ocuparme de las situaciones que viven. Así fue cómo encontré una relación importante entre las emociones y el enfermarse”, asegura, y agrega que “no hay enfermedad que aparezca sin una alteración emocional previa”.

“Tengo 43 años y considero que la medicina nace como respuesta a necesidades del ser humano, necesidades que al margen de ser sólo científicas o de estar ligadas a resoluciones técnicas, tienen un origen. Creo que en muchas oportunidades el origen de la enfermedad está ligado a las emociones”.

Medicina del futuro

Brahim explica que su método es sencillo: “La medicina emocional que intento llevar a cabo, busca mirar a la persona como a un ser que sufre una patología. Ésta es provocada por una situación previa que desestabilizó sus emociones y logró disminuir las defensas de la persona, la que de esta manera sufre alteraciones metabólicas”.

“A diario practico con mis pacientes lo emocional, les pregunto desde cómo se sienten hasta la conformación de su núcleo familiar. Así he visto que las personas  mejoran y esto me llevó a descubrir que lo que quería era ayudar a los demás y hacer sentir mejor a los pacientes”, comenta el médico.

“Hoy en el consultorio soy el tipo más feliz de la tierra; las personas se van con otro semblante y eso es algo que amo”, confiesa.

Entender al ser humano

“Desde las emociones se evitan enfermedades”, asegura Brahim, y continúa explicando que “una persona que mantiene un nivel emocional maduro, que se da el permiso de sentir primero y actuar después, es una persona que se enferma muy poco. Cuando un paciente se siente mal es por algo y los médicos tenemos las herramientas suficientes para encarar el problema desde todas las aristas”.

Al descubrir eso, el médico se propuso “encontrar la razón, la causa y la resolución a ese conflicto emocional para que el efecto terapéutico sea mucho más rápido y mucho más eficiente”.

“Considero que hoy la medicina es una tecnicatura: no se trata a pacientes, se tratan enfermedades. Lo que debemos hacer es atender y entender a personas que sufren una enfermedad y no curar a un hígado solamente. Creo que lamentablemente eso se ha perdido y por eso me gustaría regresar. Es la manera de tender a que el médico sea realmente el que cura una situación y no una enfermedad”, concluye Brahim.

comentarios

imagen imagen
Login