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Por Redacción

Los mendocinos no quieren la “guerra del mosto”



Al proyecto de ley para edulcorar con jugos naturales de fruta las bebidas analcohólicas (gaseosas especialmente) se dio por llamar “la guerra del mosto”, pero los mendocinos no quieren aires bélicos y realizan gestiones para solucionar las diferencias que parecen enfrentarlo con Tucumán. Ocurre que la industria azucarera se sintió amenazada por lo que consideran retaceará mercado ya que el mosto (jugo de uva)y otras pulpas de frutas competirán con menos impuestos cuando los actores principales en este conflicto opinan que es todo lo contrario y que el azúcar también se beneficiará.


Mientras se llevan adelante negociaciones parlamentarias y con referentes de partidos políticos como el Frente Amplio Unen y el mismo oficialismo, el proyecto a principios de año contemplaba la modificación del artículo 26 de la Ley 24.674 de Impuestos Internos, incrementa el valor del impuesto a las bebidas analcohólicas al 28 %, que hoy es de 8 %. Para aquellas bebidas sin alcohol que incluyan un 10 % como mínimo de jugo de fruta ese impuesto se reduce un 90 %, pasando a pagar 2,8 %; mientras que las que lleven más de 20 % quedan exentas del impuesto.


En diálogo con NA, Carlos Ianizzotto, vicepresidente de Coninagro, gerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), explicó que el azúcar está incluido en los beneficios impositivos que se pretenden. “Los mendocinos no quieren guerra, quizá por eso, el proyecto está en stand by (suspenso), porque estamos produciendo actos extra legislativos en la cual intentamos aunar criterios, esclarecer, con los partidos políticos, como Unen, el oficialismo y la industria azucarera”, dijo.


El dirigente considera que es un tema muy interesante, pero que desde el principio tuvo “mala prensa” porque lo posicionaron como un asunto de industria, cuando se trata de promover el edulcorar con pulpa de todo tipo de frutas y en ningún momento se habla de mosto en la iniciativa legislativa. Recordó que el diputado nacional Luis Basterra  (Frente para la Victoria), actual presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja, promovía el aumento del impuesto interno sobre las bebidas analcohólicas, todas las gaseosas, ya que durante la época de Domingo Cavallo se le bajó la presión tributaria.


Por lo tanto, se añadió otro proyecto de ley que disparó el tema al impulsar que si se edulcoraba con pulpa de fruta se bajaría el impuesto. “Ahí fue cómo se instaló Mendoza, se habló del mosto, comunicacionalmente se lo transformó en guerra, pero es un proyecto integrador”, precisó el dirigente mendocino. También destacó que el proyecto le quita protagonismo al jarabe de maíz, la glucosa de ese cereal “porque le saca porcentaje de intervención ya que se ha comprobado que es una sustancia que no es buena para la salud”.


Actualmente se edulcora con azúcar, pero se trata de reducir la posibilidad de participar a la glucosa de maíz y ocurrirá porque el beneficio impositivo no lo alcanza a ese sector de la producción. “Estamos buscando el consenso necesario para que no perjudique a ninguna economía regional, que cuando se edulcora con azúcar o pulpa de fruta haya una baja de los impuestos internos, con un beneficio en impuesto en un 10 o 12 por ciento menos, tanto para el mosto, cítricos, manzana”, analizó Ianizzotto.


El tema apareció como una invasión porque la pulpa de fruta desplaza al jarabe de maíz y es más sana y así se evalúa que el proyecto apuesta a la salud, a los alimentos naturales y no sintéticos, pero en un principio la industria del azúcar pensó que perdía. “El proyecto no avanza porque el oficialismo tiene una situación con otras prioridades que hacen que esto vaya con menos fuerza”, indicó.


Mientras tanto la vitivinicultura, de donde proviene el mosto, atraviesa momentos difíciles para el productor sobre todo ya que el sector “se deterioró en forma muy alta”. “Hay una baja del consumo, no pueden exportar y alta tasa de interés para tomar cualquier préstamo, para la industria para elaborar, para capital de trabajo, pero ese ajuste se ha pronunciado en el productor, el precio a la producción del vino ha llegado a bajar”, sostuvo el presidente de Acovi.


Sucedió un desvío del sistema de precios de todos los insumos que hay que pagar como son el corcho, la etiqueta, la botella que no son ajenos a la inflación. Según Ianizzotto “toda la cadena vitivinícola, es decir una organización industrial muy unida está buscando la manera de reactivar a nivel de la Argentina el precio al productor”. “El mosto sería la diversificación en el sector, es una de las grandes cosas que necesitamos y debe quedar claro que no va a perjudicar a los productores azucareros”, añadió.


Para entender qué es el mosto hay que comprender que es el proceso anterior a la fermentación cuando se extrae gran cantidad de azúcar, que es el jugo de uva y se hace en marzo y abril. Sin embargo, con la idea de que la escasez debería generar un aumento en el valor del mosto, se produjeron este año sólo 27 millones de quintales, el 18 por ciento de lo habitual y ahora ocurre que hay mucho vino y va a bajar el precio.


“Se trata de una medida desacertada de los gobiernos de San Juan y Mendoza: el mosto regula el vino, hay una teoría que dice hagamos menos mosto para que valga más, lo cual no es cierto porque el precio está en dólares en el exterior”, expresó finalmente el vicepresidente de Coninagro.


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Los mendocinos no quieren la “guerra del mosto”

Al proyecto de ley para edulcorar con jugos naturales de fruta las bebidas analcohólicas (gaseosas especialmente) se dio por llamar “la guerra del mosto”, pero los mendocinos no quieren aires bélicos y realizan gestiones para solucionar las diferencias que parecen enfrentarlo con Tucumán. Ocurre que la industria azucarera se sintió amenazada por lo que consideran retaceará mercado ya que el mosto (jugo de uva)y otras pulpas de frutas competirán con menos impuestos cuando los actores principales en este conflicto opinan que es todo lo contrario y que el azúcar también se beneficiará.

Mientras se llevan adelante negociaciones parlamentarias y con referentes de partidos políticos como el Frente Amplio Unen y el mismo oficialismo, el proyecto a principios de año contemplaba la modificación del artículo 26 de la Ley 24.674 de Impuestos Internos, incrementa el valor del impuesto a las bebidas analcohólicas al 28 %, que hoy es de 8 %. Para aquellas bebidas sin alcohol que incluyan un 10 % como mínimo de jugo de fruta ese impuesto se reduce un 90 %, pasando a pagar 2,8 %; mientras que las que lleven más de 20 % quedan exentas del impuesto.

En diálogo con NA, Carlos Ianizzotto, vicepresidente de Coninagro, gerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), explicó que el azúcar está incluido en los beneficios impositivos que se pretenden. “Los mendocinos no quieren guerra, quizá por eso, el proyecto está en stand by (suspenso), porque estamos produciendo actos extra legislativos en la cual intentamos aunar criterios, esclarecer, con los partidos políticos, como Unen, el oficialismo y la industria azucarera”, dijo.

El dirigente considera que es un tema muy interesante, pero que desde el principio tuvo “mala prensa” porque lo posicionaron como un asunto de industria, cuando se trata de promover el edulcorar con pulpa de todo tipo de frutas y en ningún momento se habla de mosto en la iniciativa legislativa. Recordó que el diputado nacional Luis Basterra  (Frente para la Victoria), actual presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja, promovía el aumento del impuesto interno sobre las bebidas analcohólicas, todas las gaseosas, ya que durante la época de Domingo Cavallo se le bajó la presión tributaria.

Por lo tanto, se añadió otro proyecto de ley que disparó el tema al impulsar que si se edulcoraba con pulpa de fruta se bajaría el impuesto. “Ahí fue cómo se instaló Mendoza, se habló del mosto, comunicacionalmente se lo transformó en guerra, pero es un proyecto integrador”, precisó el dirigente mendocino. También destacó que el proyecto le quita protagonismo al jarabe de maíz, la glucosa de ese cereal “porque le saca porcentaje de intervención ya que se ha comprobado que es una sustancia que no es buena para la salud”.

Actualmente se edulcora con azúcar, pero se trata de reducir la posibilidad de participar a la glucosa de maíz y ocurrirá porque el beneficio impositivo no lo alcanza a ese sector de la producción. “Estamos buscando el consenso necesario para que no perjudique a ninguna economía regional, que cuando se edulcora con azúcar o pulpa de fruta haya una baja de los impuestos internos, con un beneficio en impuesto en un 10 o 12 por ciento menos, tanto para el mosto, cítricos, manzana”, analizó Ianizzotto.

El tema apareció como una invasión porque la pulpa de fruta desplaza al jarabe de maíz y es más sana y así se evalúa que el proyecto apuesta a la salud, a los alimentos naturales y no sintéticos, pero en un principio la industria del azúcar pensó que perdía. “El proyecto no avanza porque el oficialismo tiene una situación con otras prioridades que hacen que esto vaya con menos fuerza”, indicó.

Mientras tanto la vitivinicultura, de donde proviene el mosto, atraviesa momentos difíciles para el productor sobre todo ya que el sector “se deterioró en forma muy alta”. “Hay una baja del consumo, no pueden exportar y alta tasa de interés para tomar cualquier préstamo, para la industria para elaborar, para capital de trabajo, pero ese ajuste se ha pronunciado en el productor, el precio a la producción del vino ha llegado a bajar”, sostuvo el presidente de Acovi.

Sucedió un desvío del sistema de precios de todos los insumos que hay que pagar como son el corcho, la etiqueta, la botella que no son ajenos a la inflación. Según Ianizzotto “toda la cadena vitivinícola, es decir una organización industrial muy unida está buscando la manera de reactivar a nivel de la Argentina el precio al productor”. “El mosto sería la diversificación en el sector, es una de las grandes cosas que necesitamos y debe quedar claro que no va a perjudicar a los productores azucareros”, añadió.

Para entender qué es el mosto hay que comprender que es el proceso anterior a la fermentación cuando se extrae gran cantidad de azúcar, que es el jugo de uva y se hace en marzo y abril. Sin embargo, con la idea de que la escasez debería generar un aumento en el valor del mosto, se produjeron este año sólo 27 millones de quintales, el 18 por ciento de lo habitual y ahora ocurre que hay mucho vino y va a bajar el precio.

“Se trata de una medida desacertada de los gobiernos de San Juan y Mendoza: el mosto regula el vino, hay una teoría que dice hagamos menos mosto para que valga más, lo cual no es cierto porque el precio está en dólares en el exterior”, expresó finalmente el vicepresidente de Coninagro.

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