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Los males del sedentarismo
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Por Redacción

Los males del sedentarismo



Para exponerlo en forma práctica, el sedentarismo produce a largo plazo los mismos efectos indeseados que causa el yeso: aumento de grasa, disminución de masa muscular, de movilidad articular y de capacidad motriz. Su origen se relaciona con el estilo de vida que se adopta, ya sea por elección o por circunstancias externas. Sin embargo, hay que recordar que factores como la inactividad física, mala alimentación, consumo de sustancias tóxicas como alcohol, tabaco, drogas, fármacos no prescriptos y altos niveles de estrés, juegan en contra de una vida sana.


Se adhiere cada vez más a la cultura del entretenimiento pasivo (TV, PC, videos, celulares, tablets), donde el confort y la falta de movilidad ganan importantes espacios en la vida. En este sentido, el ejemplo más claro está en las preferencias actuales de los pequeños a la hora de jugar, comprensible en parte por la inseguridad de las calles, las características del barrio y el tipo de vivienda.


Esta disminución de la actividad física genera menor gasto energético, lo que provoca cambios metabólicos y disfunciones motrices que con el tiempo generan sobrepeso y otras enfermedades que, a su vez, retroalimentan al sedentarismo. El cuadro se agrava, además, con enfermedades vinculadas: cardiovasculares, obesidad, atrofia muscular y enfermedades articulares, entre otras.


Preocupa entonces lo que sucede en Argentina, la mitad de los habitantes no hace actividad física, aunque la mayoría coincide en que practicar ejercicio es fundamental para llevar una vida saludable. La razón más frecuente es la falta de tiempo pero existen formas de contrarrestar la situación mediante actividades que llevan sólo algunos minutos y que resultan suficientes para evitar los riesgos que implica tener jornadas sin movimiento.


En esta línea, hay estudios que sostienen que las mujeres son más sedentarias que los hombres si se trata de ir al gimnasio o de realizar actividad física independiente. Otra variable es la frecuencia, se registra, por un lado, que los que se ejercitan lo hacen entre una y tres veces por semana e intentan dejar libres sábados y domingos; y por otro, que seis de cada diez de ellos realizan actividad física durante todo el año y no sólo en verano cuando el calor presiona para eliminar los kilos ganados durante los meses fríos.


El sedentarismo es peligroso para la salud, no obstante, sólo la mitad de los argentinos realiza actividad física y si bien la mayoría lo hace para mantenerse saludable, también es cierto que para otros pasa sólo por una cuestión de  estética. Lo que siempre hay que tener en cuenta es que para poder darle batalla hay que tener voluntad. Si ella no deviene de un incentivo propio tal vez la motiven algunos datos que relacionan la falta de actividad física con verdaderos riesgos potenciales:


-Permanecer sentado más de seis horas al día incrementa la mortalidad un 37 % en hombres y un 18 % en mujeres.


-Tres horas de inactividad diaria aumenta 64 % la probabilidad de morir por enfermedad cardíaca. Aquellos que tienen que permanecer sentados en sus trabajos tienen el doble de posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares.


-Musculatura en reposo equivale a metabolismo más lento. Desde el momento en que la persona se sienta  cesa la actividad eléctrica en los músculos y se reduce la producción de la lipoproteína Lipasa, lo que provoca el aumento de la glucosa y el colesterol.


-La inactividad hace que los glúteos, el grupo muscular más grande, se olviden de quemar grasas. Una persona sentada quema una caloría por minuto mientras que quema el doble si permanece de pie.


-Los músculos en reposo tienen una reacción más lenta a la insulina, por lo que el páncreas produce más  para regular el nivel de glucosa, por ende, aumenta el riesgo de padecer diabetes.


-Al contrario de cuando se está erguido, al sentarse los abdominales están en desuso, lo que favorece la aparición de barriga aún cuando se es delgado.


-Si al sentarse la cadera queda distante del respaldar se estira la columna y se contraen los músculos de los muslos. Con el tiempo ellos pierden elasticidad y alteran la postura al caminar y/o al estar de pie.


-Determinadas formas de cruzar las piernas pueden alterar la estabilidad de las caderas, lo que se traduce en pérdida de equilibrio y estabilidad.


-El sedentarismo prolongado daña los discos que separan las vértebras porque los contrae durante mucho tiempo. Al sumar horas de inactividad la postura se reciente y se deja caer todo el peso del cuerpo sobre la cadera en vez de distribuirlo a lo largo de la columna. Encorvarse sobre el escritorio o la computadora produce dolor de cuello y hombros, lo que se suma a otros males que se asocian a la falta de actividad.


-Períodos prolongados de sedentarismo facilitan la formación de coágulos en las venas que dificultan la circulación de la sangre hacia el corazón y, en caso de que alguno se desprenda, puede terminar en una embolia pulmonar. Por cada hora que se suma al horario laboral aumenta un 10 % la probabilidad de sufrir  trombosis profunda si se interrumpe el sedentarismo y 20 % si se permanece sentado todo el tiempo.


-El sedentarismo se asocia al cáncer de mama, de colon y de endometrio en mujeres y de próstata en hombres. Si bien las razones aún no son claras se estima que podría ser por la sobre producción de insulina o la poca estimulación de antioxidantes que luchen contra los radicales libres.  Según el Instituto Americano de Investigación del Cáncer, si pasáramos menos tiempo sentados el mundo podría evitar al año 49.000 casos de cáncer de mama y 43.000 de colon.


-Un niño poco activo tiene una densidad ósea diferente a la de uno que realiza actividad física, por lo que el ejercicio que se hace durante la vida influye en la posibilidad o no de tener osteoporosis. La actividad vuelve a los huesos más densos y fuertes.


-Hasta una dosis baja de actividad física puede servir de prevención de una depresión. La musculatura en movimiento activa la circulación, lo que hace que el cerebro libere sustancias químicas que afectan el estado de ánimo, mientras que con la musculatura en reposo, todo se vuelve más lento y esto también afecta al cerebro.


-La calidad del semen es inferior en hombres que llevan una vida sedentaria.


-Por cada hora adicional de Tv aumenta 11 % la probabilidad de morir, más allá de otros factores como el de fumar e incluso hacer ejercicio. Si bien se contraindican tanto inactividad como falta de ejercicios, no hay que confundirlos y pensar que con un poco de deporte se compensan las horas que se pasa sentado. Se afirma que queman más calorías los sujetos activos que no hacen deporte que los que corren 50 km a la semana pero el resto del tiempo son sedentarios.


 La solución es… LEVANTARSE DE LA SILLA.


Si se permanece sentado por más de una hora el cuerpo comienza un proceso negativo aunque se haga actividad física en otro momento del día o de la semana. Por ello, los expertos sostienen que la clave contra el sedentarismo es caminar tres minutos cada media hora, aprovechar las publicidades de los programas de TV para dar una vuelta o circular por la habitación mientras se habla por teléfono . La solución, entonces, no sólo es sólo hacer ejercicios en forma regular sino evitar sentarse durante gran parte del día. Reducir la permanencia en sillas durante una o dos horas diarias puede tener un impacto significativo en la salud cardiovascular y otras afecciones que se relacionan con el sedentarismo.


Hoy se camina en promedio medio kilómetro diario cuando para nuestros padres el gasto calórico del día era equivalente a correr entre 15 y 20 km para los hombres y entre 10 y 12 para las mujeres.  El dato no es menor, pues una de cada diez muertes en el mundo ocurren por una vida sedentaria, lo que representa una mortalidad anual de 5.3 millones de personas. Esto implica que la ausencia de actividad física es tan perjudicial para la salud como el fumar.


Hoy la mitad de los argentinos arriesgan su salud al mantenerse inactivos, lo que genera enfermedades de todo tipo que bajan la calidad de vida, ponen en riesgo de muerte y provocan enormes gastos al sistema de salud. Se estima que este panorama empeore para 2016 cuando el porcentaje de personas sedentarias en el país alcance el 65 %. Para revertir este cuadro se recomienda a todo adulto tener por semana dos horas y media de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa.


Tampoco para el mundo hay buenas noticias pues recientes estudios aseveran que en la actualidad el 80 % de los adolescentes son sedentarios. .. una responsabilidad más para padres y la educación formal… estimular el ejercicio físico para evitar jóvenes enfermos hoy y adultos enfermos mañana.


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Los males del sedentarismo

Para exponerlo en forma práctica, el sedentarismo produce a largo plazo los mismos efectos indeseados que causa el yeso: aumento de grasa, disminución de masa muscular, de movilidad articular y de capacidad motriz. Su origen se relaciona con el estilo de vida que se adopta, ya sea por elección o por circunstancias externas. Sin embargo, hay que recordar que factores como la inactividad física, mala alimentación, consumo de sustancias tóxicas como alcohol, tabaco, drogas, fármacos no prescriptos y altos niveles de estrés, juegan en contra de una vida sana.

Se adhiere cada vez más a la cultura del entretenimiento pasivo (TV, PC, videos, celulares, tablets), donde el confort y la falta de movilidad ganan importantes espacios en la vida. En este sentido, el ejemplo más claro está en las preferencias actuales de los pequeños a la hora de jugar, comprensible en parte por la inseguridad de las calles, las características del barrio y el tipo de vivienda.

Esta disminución de la actividad física genera menor gasto energético, lo que provoca cambios metabólicos y disfunciones motrices que con el tiempo generan sobrepeso y otras enfermedades que, a su vez, retroalimentan al sedentarismo. El cuadro se agrava, además, con enfermedades vinculadas: cardiovasculares, obesidad, atrofia muscular y enfermedades articulares, entre otras.

Preocupa entonces lo que sucede en Argentina, la mitad de los habitantes no hace actividad física, aunque la mayoría coincide en que practicar ejercicio es fundamental para llevar una vida saludable. La razón más frecuente es la falta de tiempo pero existen formas de contrarrestar la situación mediante actividades que llevan sólo algunos minutos y que resultan suficientes para evitar los riesgos que implica tener jornadas sin movimiento.

En esta línea, hay estudios que sostienen que las mujeres son más sedentarias que los hombres si se trata de ir al gimnasio o de realizar actividad física independiente. Otra variable es la frecuencia, se registra, por un lado, que los que se ejercitan lo hacen entre una y tres veces por semana e intentan dejar libres sábados y domingos; y por otro, que seis de cada diez de ellos realizan actividad física durante todo el año y no sólo en verano cuando el calor presiona para eliminar los kilos ganados durante los meses fríos.

El sedentarismo es peligroso para la salud, no obstante, sólo la mitad de los argentinos realiza actividad física y si bien la mayoría lo hace para mantenerse saludable, también es cierto que para otros pasa sólo por una cuestión de  estética. Lo que siempre hay que tener en cuenta es que para poder darle batalla hay que tener voluntad. Si ella no deviene de un incentivo propio tal vez la motiven algunos datos que relacionan la falta de actividad física con verdaderos riesgos potenciales:

-Permanecer sentado más de seis horas al día incrementa la mortalidad un 37 % en hombres y un 18 % en mujeres.

-Tres horas de inactividad diaria aumenta 64 % la probabilidad de morir por enfermedad cardíaca. Aquellos que tienen que permanecer sentados en sus trabajos tienen el doble de posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares.

-Musculatura en reposo equivale a metabolismo más lento. Desde el momento en que la persona se sienta  cesa la actividad eléctrica en los músculos y se reduce la producción de la lipoproteína Lipasa, lo que provoca el aumento de la glucosa y el colesterol.

-La inactividad hace que los glúteos, el grupo muscular más grande, se olviden de quemar grasas. Una persona sentada quema una caloría por minuto mientras que quema el doble si permanece de pie.

-Los músculos en reposo tienen una reacción más lenta a la insulina, por lo que el páncreas produce más  para regular el nivel de glucosa, por ende, aumenta el riesgo de padecer diabetes.

-Al contrario de cuando se está erguido, al sentarse los abdominales están en desuso, lo que favorece la aparición de barriga aún cuando se es delgado.

-Si al sentarse la cadera queda distante del respaldar se estira la columna y se contraen los músculos de los muslos. Con el tiempo ellos pierden elasticidad y alteran la postura al caminar y/o al estar de pie.

-Determinadas formas de cruzar las piernas pueden alterar la estabilidad de las caderas, lo que se traduce en pérdida de equilibrio y estabilidad.

-El sedentarismo prolongado daña los discos que separan las vértebras porque los contrae durante mucho tiempo. Al sumar horas de inactividad la postura se reciente y se deja caer todo el peso del cuerpo sobre la cadera en vez de distribuirlo a lo largo de la columna. Encorvarse sobre el escritorio o la computadora produce dolor de cuello y hombros, lo que se suma a otros males que se asocian a la falta de actividad.

-Períodos prolongados de sedentarismo facilitan la formación de coágulos en las venas que dificultan la circulación de la sangre hacia el corazón y, en caso de que alguno se desprenda, puede terminar en una embolia pulmonar. Por cada hora que se suma al horario laboral aumenta un 10 % la probabilidad de sufrir  trombosis profunda si se interrumpe el sedentarismo y 20 % si se permanece sentado todo el tiempo.

-El sedentarismo se asocia al cáncer de mama, de colon y de endometrio en mujeres y de próstata en hombres. Si bien las razones aún no son claras se estima que podría ser por la sobre producción de insulina o la poca estimulación de antioxidantes que luchen contra los radicales libres.  Según el Instituto Americano de Investigación del Cáncer, si pasáramos menos tiempo sentados el mundo podría evitar al año 49.000 casos de cáncer de mama y 43.000 de colon.

-Un niño poco activo tiene una densidad ósea diferente a la de uno que realiza actividad física, por lo que el ejercicio que se hace durante la vida influye en la posibilidad o no de tener osteoporosis. La actividad vuelve a los huesos más densos y fuertes.

-Hasta una dosis baja de actividad física puede servir de prevención de una depresión. La musculatura en movimiento activa la circulación, lo que hace que el cerebro libere sustancias químicas que afectan el estado de ánimo, mientras que con la musculatura en reposo, todo se vuelve más lento y esto también afecta al cerebro.

-La calidad del semen es inferior en hombres que llevan una vida sedentaria.

-Por cada hora adicional de Tv aumenta 11 % la probabilidad de morir, más allá de otros factores como el de fumar e incluso hacer ejercicio. Si bien se contraindican tanto inactividad como falta de ejercicios, no hay que confundirlos y pensar que con un poco de deporte se compensan las horas que se pasa sentado. Se afirma que queman más calorías los sujetos activos que no hacen deporte que los que corren 50 km a la semana pero el resto del tiempo son sedentarios.

 La solución es… LEVANTARSE DE LA SILLA.

Si se permanece sentado por más de una hora el cuerpo comienza un proceso negativo aunque se haga actividad física en otro momento del día o de la semana. Por ello, los expertos sostienen que la clave contra el sedentarismo es caminar tres minutos cada media hora, aprovechar las publicidades de los programas de TV para dar una vuelta o circular por la habitación mientras se habla por teléfono . La solución, entonces, no sólo es sólo hacer ejercicios en forma regular sino evitar sentarse durante gran parte del día. Reducir la permanencia en sillas durante una o dos horas diarias puede tener un impacto significativo en la salud cardiovascular y otras afecciones que se relacionan con el sedentarismo.

Hoy se camina en promedio medio kilómetro diario cuando para nuestros padres el gasto calórico del día era equivalente a correr entre 15 y 20 km para los hombres y entre 10 y 12 para las mujeres.  El dato no es menor, pues una de cada diez muertes en el mundo ocurren por una vida sedentaria, lo que representa una mortalidad anual de 5.3 millones de personas. Esto implica que la ausencia de actividad física es tan perjudicial para la salud como el fumar.

Hoy la mitad de los argentinos arriesgan su salud al mantenerse inactivos, lo que genera enfermedades de todo tipo que bajan la calidad de vida, ponen en riesgo de muerte y provocan enormes gastos al sistema de salud. Se estima que este panorama empeore para 2016 cuando el porcentaje de personas sedentarias en el país alcance el 65 %. Para revertir este cuadro se recomienda a todo adulto tener por semana dos horas y media de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa.

Tampoco para el mundo hay buenas noticias pues recientes estudios aseveran que en la actualidad el 80 % de los adolescentes son sedentarios. .. una responsabilidad más para padres y la educación formal… estimular el ejercicio físico para evitar jóvenes enfermos hoy y adultos enfermos mañana.

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