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Lo que pasó en la semana
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Por Redacción

Lo que pasó en la semana



Se puede afirmar que en esta semana, a nivel nacional, y respecto de la complicada saga del nuevo default, lo que está claro es que la incertidumbre, lejos de disiparse, crece con cada uno de los anuncios oficiales. Tras cada uno de ellos, son más los tecnicismos que se disparan y que nos tenemos que aprender. Primero se habló de la pari passu, luego de las cláusulas RUFO, de aceleración y del temible desacato, para pasar a hablar hoy del amicus curiae  (1). Las palabrejas mágicas que le permitirían al presiente Obama salvarnos de las garras judiciales del Juez Griesa.


Aunque, hay que reconocer, si bien nadie parece conocer su desenlace final con suficiente certeza, somos muchos los que tememos que su prolongación en el tiempo afecte seriamente al próximo gobierno, especialmente en su reinserción internacional. Sí, a todos nos van quedando en claro que sus efectos inmediatos son y serán negativos, tales como la suba de la cotización del dólar (en todas sus versiones) y la falta de insumos importados, a la par de una profundización de la recesión y de la inflación, entre otros tantos que se podría enumerar.


Muy probablemente, vinculado a lo anterior, vuelven a agitarse las aguas de la tranquilidad social. Por un lado golpeadas, por un incremento de las protestas sociales -probablemente incentivadas por las consecuencias que mencionábamos más arriba-; pero también, por la incesante inseguridad y por la creciente audacia del narcotráfico y del crimen organizado, los que impulsan a la primera.


Lo regional sigue transitando sin mayores novedades. La crisis venezolana se ha vuelto crónica y afuera de los reflectores de la atención mundial que concitó en su origen, su resolución parece prolongarse en el tiempo, aunque algunos analistas anticipan que éste podría estar próximo. Un caso similar sucede con Haití, donde la sucesión de problemas ponen en jaque, día a día, a las fuerzas de paz de la ONU –entre las que se encuentra un importante contingente argentino– en su mandato de mantener un ambiente estable y seguro que posibilite la convivencia pacífica.


En el plano internacional, las violaciones a los derechos humanos a manos del denominado Califato se multiplican. Ha sido la voz del propio papa Francisco, quien ha llamado a ponerle coto en una inusual justificación de lo que se considera una obligación en el marco de la teoría católica de la guerra justa. Las intervenciones de los EE.UU., por el momento focalizadas al norte de Irak, podrían extenderse a Siria, con lo que podrían producirse cambios importantes en la inestable situación del Levante.


(1) El amicus curiae (amigo de la corte) es una expresión latina utilizada para referirse a presentaciones realizadas por terceros ajenos a un litigio, que ofrecen voluntariamente su opinión frente a algún punto de derecho u otro aspecto relacionado, para colaborar con el tribunal en la resolución de la materia objeto del proceso. En este marco, se espera que el presidente de los EE.UU. interceda a favor de la Argentina ante el juez de Nueva York, Thomas Griesa, aunque muchos analistas lo consideran como poco probable.



/Fuente: Emilio Luis Magnaghi – Centro de Estudios “Santa Romana”


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Lo que pasó en la semana

Se puede afirmar que en esta semana, a nivel nacional, y respecto de la complicada saga del nuevo default, lo que está claro es que la incertidumbre, lejos de disiparse, crece con cada uno de los anuncios oficiales. Tras cada uno de ellos, son más los tecnicismos que se disparan y que nos tenemos que aprender. Primero se habló de la pari passu, luego de las cláusulas RUFO, de aceleración y del temible desacato, para pasar a hablar hoy del amicus curiae  (1). Las palabrejas mágicas que le permitirían al presiente Obama salvarnos de las garras judiciales del Juez Griesa.

Aunque, hay que reconocer, si bien nadie parece conocer su desenlace final con suficiente certeza, somos muchos los que tememos que su prolongación en el tiempo afecte seriamente al próximo gobierno, especialmente en su reinserción internacional. Sí, a todos nos van quedando en claro que sus efectos inmediatos son y serán negativos, tales como la suba de la cotización del dólar (en todas sus versiones) y la falta de insumos importados, a la par de una profundización de la recesión y de la inflación, entre otros tantos que se podría enumerar.

Muy probablemente, vinculado a lo anterior, vuelven a agitarse las aguas de la tranquilidad social. Por un lado golpeadas, por un incremento de las protestas sociales -probablemente incentivadas por las consecuencias que mencionábamos más arriba-; pero también, por la incesante inseguridad y por la creciente audacia del narcotráfico y del crimen organizado, los que impulsan a la primera.

Lo regional sigue transitando sin mayores novedades. La crisis venezolana se ha vuelto crónica y afuera de los reflectores de la atención mundial que concitó en su origen, su resolución parece prolongarse en el tiempo, aunque algunos analistas anticipan que éste podría estar próximo. Un caso similar sucede con Haití, donde la sucesión de problemas ponen en jaque, día a día, a las fuerzas de paz de la ONU –entre las que se encuentra un importante contingente argentino– en su mandato de mantener un ambiente estable y seguro que posibilite la convivencia pacífica.

En el plano internacional, las violaciones a los derechos humanos a manos del denominado Califato se multiplican. Ha sido la voz del propio papa Francisco, quien ha llamado a ponerle coto en una inusual justificación de lo que se considera una obligación en el marco de la teoría católica de la guerra justa. Las intervenciones de los EE.UU., por el momento focalizadas al norte de Irak, podrían extenderse a Siria, con lo que podrían producirse cambios importantes en la inestable situación del Levante.

(1) El amicus curiae (amigo de la corte) es una expresión latina utilizada para referirse a presentaciones realizadas por terceros ajenos a un litigio, que ofrecen voluntariamente su opinión frente a algún punto de derecho u otro aspecto relacionado, para colaborar con el tribunal en la resolución de la materia objeto del proceso. En este marco, se espera que el presidente de los EE.UU. interceda a favor de la Argentina ante el juez de Nueva York, Thomas Griesa, aunque muchos analistas lo consideran como poco probable.

/Fuente: Emilio Luis Magnaghi – Centro de Estudios “Santa Romana”

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