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Las aguas bajan turbias
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Por Redacción

Las aguas bajan turbias



El 70% de los establecimientos productivos inspeccionados por el Departamento General de Irrigación de Mendoza contamina, según informó el organismo tras supervisar un total de 433 empresas, en su mayoría bodegas.  Los operativos se realizaron a principios de marzo y a la fecha, unas 170 empresas ya recibieron su notificación de sanciones económicas y en algunos casos la clausura total o parcial, como aquellos que no cooperan ambientalmente en el tratamiento y desecho de efluentes.


Al ser la primera vez que un organismo gubernamental controla y sanciona con tal magnitud, diversas entidades fuera de la administración pública ahondaron la investigación de los elementos contaminantes (patógenos, orgánicos e inorgánicos) que las compañías desechan en cauces de riego o en el suelo.


De esta forma, se pudo saber que, por ejemplo, una conocida conservera de San Martín –en épocas posteriores a la cosecha– arroja al cauce desechos con alto contenido de plomo y arsénico contenidos en un detergente industrial utilizado para lavar recipientes de acero inoxidable. También se supo, gracias a la tarea investigativa de tres ONGs ambientalistas (Vida Verde, Acción Ambiental Mza y Pro-Vida Mendoza) que una bodega maipucina con más de 100 años de actividad, tira a las acequias y canales del perímetro un químico con alto contenido de bario, sustancia que a largo plazo puede ser un factor determinante para la concreción de cuadros oncológicos.


Incluso el INA (Instituto Nacional del Agua), en el informe “El agua en Mendoza y su problemática ambiental”, denuncia textualmente que “los agentes contaminantes desde las actividades industriales son muy variados, habiéndose encontrado agentes biológicos (bacterias y virus) y todo tipo de compuestos químicos. En lo que respecta al sector de la agroindustria también es esperable encontrar materia orgánica en el agua desechada”.


Párrafo aparte le dedica el INA a las empresas petroleras que, al igual que las agroindustriales (bodegas y conserveras), envenenan las aguas mendocinas. El estudio dice: “El agua desechada desde la producción suele contener restos de hidrocarburos, metales pesados y sustancias radioactivas”.


Napas envenenadas


Por otra parte, según el mismo estudio del INA, “el 58% de las muestras de agua (tomadas de reservas subterráneas) superaron el nivel permitido de nitritos. Eso hace que el uso extractivo a futuro de esta porción de la cuenca sea peligrosa para la salud humana básicamente, porque este ión (agente contaminante) no sólo produce afectaciones tóxicas, sino porque también es inductor cancerígeno”


Si bien estos desechos nunca tienen destino en el consumo, ya que están destinados para el riego, lo cierto es que esos químicos cancerígenos, en grandes cantidades, pueden tener incidencia en los productos hidratados a base de agua contaminada.


Contaminación de consumo


El abril de este año, en Guaymallén, Las Heras y Godoy Cruz se detectó la presencia de mercurio (otro elemento cancerígeno) en las fuentes de abastecimiento de agua cruda que llega a las plantas potabilizadoras de Alto Godoy y Benegas. En un comunicado de prensa, la empresa proveedora informó que se había “detectado presencia de mercurio en las fuentes de abastecimiento”. Las investigaciones al respecto continúan pero todo indica que sería responsabilidad privada./ Orlando Tirapu


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El 70% de los establecimientos productivos inspeccionados por el Departamento General de Irrigación de Mendoza contamina, según informó el organismo tras supervisar un total de 433 empresas, en su mayoría bodegas.  Los operativos se realizaron a principios de marzo y a la fecha, unas 170 empresas ya recibieron su notificación de sanciones económicas y en algunos casos la clausura total o parcial, como aquellos que no cooperan ambientalmente en el tratamiento y desecho de efluentes.

Al ser la primera vez que un organismo gubernamental controla y sanciona con tal magnitud, diversas entidades fuera de la administración pública ahondaron la investigación de los elementos contaminantes (patógenos, orgánicos e inorgánicos) que las compañías desechan en cauces de riego o en el suelo.

De esta forma, se pudo saber que, por ejemplo, una conocida conservera de San Martín –en épocas posteriores a la cosecha– arroja al cauce desechos con alto contenido de plomo y arsénico contenidos en un detergente industrial utilizado para lavar recipientes de acero inoxidable. También se supo, gracias a la tarea investigativa de tres ONGs ambientalistas (Vida Verde, Acción Ambiental Mza y Pro-Vida Mendoza) que una bodega maipucina con más de 100 años de actividad, tira a las acequias y canales del perímetro un químico con alto contenido de bario, sustancia que a largo plazo puede ser un factor determinante para la concreción de cuadros oncológicos.

Incluso el INA (Instituto Nacional del Agua), en el informe “El agua en Mendoza y su problemática ambiental”, denuncia textualmente que “los agentes contaminantes desde las actividades industriales son muy variados, habiéndose encontrado agentes biológicos (bacterias y virus) y todo tipo de compuestos químicos. En lo que respecta al sector de la agroindustria también es esperable encontrar materia orgánica en el agua desechada”.

Párrafo aparte le dedica el INA a las empresas petroleras que, al igual que las agroindustriales (bodegas y conserveras), envenenan las aguas mendocinas. El estudio dice: “El agua desechada desde la producción suele contener restos de hidrocarburos, metales pesados y sustancias radioactivas”.

Napas envenenadas

Por otra parte, según el mismo estudio del INA, “el 58% de las muestras de agua (tomadas de reservas subterráneas) superaron el nivel permitido de nitritos. Eso hace que el uso extractivo a futuro de esta porción de la cuenca sea peligrosa para la salud humana básicamente, porque este ión (agente contaminante) no sólo produce afectaciones tóxicas, sino porque también es inductor cancerígeno”

Si bien estos desechos nunca tienen destino en el consumo, ya que están destinados para el riego, lo cierto es que esos químicos cancerígenos, en grandes cantidades, pueden tener incidencia en los productos hidratados a base de agua contaminada.

Contaminación de consumo

El abril de este año, en Guaymallén, Las Heras y Godoy Cruz se detectó la presencia de mercurio (otro elemento cancerígeno) en las fuentes de abastecimiento de agua cruda que llega a las plantas potabilizadoras de Alto Godoy y Benegas. En un comunicado de prensa, la empresa proveedora informó que se había “detectado presencia de mercurio en las fuentes de abastecimiento”. Las investigaciones al respecto continúan pero todo indica que sería responsabilidad privada./ Orlando Tirapu

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