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Por Redacción

La violencia de género no es un tema privado



La violencia hacia las mujeres en nuestra provincia y en nuestro país no da respiro. Cada vez se denuncian más casos y muchas veces la Justicia y el Estado no son capaces de brindar una respuesta o contención oportuna. Pero es aún más grave las innumerables mujeres que sufren violencia que no se animan a denunciar. La denominación histórica de “violencia doméstica” pretendía esconder este flagelo en el ámbito de la intimidad familiar, donde la Justicia no tendría injerencia. Fue la lucha durante décadas de organizaciones y la vida de miles de mujeres en todo el mundo que murieron para dar trascendencia al inicio de un cambio cultural, de entender y considerar a la Violencia de Género como un asunto de interés público, no íntimo y privado, que afecta a un sector de la sociedad que lucha para garantizar y hacer respetar sus Derechos. Y este cambio de paradigma fue receptado en la Constitución Nacional a través de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y en la Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.


En Mendoza, recientemente trascendió la imputación al actual intendente de Santa Rosa por un caso denunciado de violencia de género. Será la Justicia la encargada de verificar la denuncia y resolver, como también el concejo deliberante como órgano de control político, a través de la comisión investigadora constituida al efecto.


Es cierto, como afirmó el gobernador Pérez, que no siempre todas las denuncias son ciertas per se y es necesaria una investigación para acreditar los hechos. Pero en el caso de la violencia y abusos contra las mujeres, tenemos que entender que cuando se llega al punto de denunciar es generalmente porque la persona ha sufrido mucho antes de animarse a hacerlo. Y hay que tener mucho valor para dirigirse a una comisaría (donde funcionan las unidades fiscales), donde este tipo de planteos históricamente han sido desestimados, y radicar la denuncia aún con el riesgo que esto significa, de incrementar el nivel violento del agresor. No hay que restarle nunca trascendencia e importancia a una denuncia de estas características.


Pero la afirmación del señor Gobernador de que este tema y la denuncia son un asunto de interés privado y del fuero íntimo de la familia del intendente, es un concepto que atrasa décadas no sólo en los estudios de género y lucha por los derechos de las mujeres, sino en la legislación argentina y la Constitución que ha logrado evoluciones significativas en Derechos Humanos hacia las mujeres. Desconocer este avance e invisibilizar esta lucha es una ofensa hacia la memoria de las cientos de mujeres que mueren anualmente o sufren lesiones graves, silenciadas bajo los conceptos de “intimidad”, “crimen pasional”, “problemas familiares”. Es necesario llamar las cosas por su nombre: es violencia hacia el género y esto es un asunto de interés público y político y debería estar en la agenda pública de los gobiernos en los niveles nacional, provincial y municipal.


Como mujer y legisladora, seguiré dando todo mi esfuerzo y dedicación para garantizar los derechos de las mujeres y la lucha contra la violencia de género. Pero la sociedad tiene que exigir a todos los funcionarios del Estado un compromiso activo en la erradicación de este flagelo y es fundamental que este tema, transversalmente, esté vigente todos los días en la agenda pública.


Claudia Najul – Senadora Provincial – Unión Cívica Radical


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La violencia de género no es un tema privado

La violencia hacia las mujeres en nuestra provincia y en nuestro país no da respiro. Cada vez se denuncian más casos y muchas veces la Justicia y el Estado no son capaces de brindar una respuesta o contención oportuna. Pero es aún más grave las innumerables mujeres que sufren violencia que no se animan a denunciar. La denominación histórica de “violencia doméstica” pretendía esconder este flagelo en el ámbito de la intimidad familiar, donde la Justicia no tendría injerencia. Fue la lucha durante décadas de organizaciones y la vida de miles de mujeres en todo el mundo que murieron para dar trascendencia al inicio de un cambio cultural, de entender y considerar a la Violencia de Género como un asunto de interés público, no íntimo y privado, que afecta a un sector de la sociedad que lucha para garantizar y hacer respetar sus Derechos. Y este cambio de paradigma fue receptado en la Constitución Nacional a través de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y en la Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.

En Mendoza, recientemente trascendió la imputación al actual intendente de Santa Rosa por un caso denunciado de violencia de género. Será la Justicia la encargada de verificar la denuncia y resolver, como también el concejo deliberante como órgano de control político, a través de la comisión investigadora constituida al efecto.

Es cierto, como afirmó el gobernador Pérez, que no siempre todas las denuncias son ciertas per se y es necesaria una investigación para acreditar los hechos. Pero en el caso de la violencia y abusos contra las mujeres, tenemos que entender que cuando se llega al punto de denunciar es generalmente porque la persona ha sufrido mucho antes de animarse a hacerlo. Y hay que tener mucho valor para dirigirse a una comisaría (donde funcionan las unidades fiscales), donde este tipo de planteos históricamente han sido desestimados, y radicar la denuncia aún con el riesgo que esto significa, de incrementar el nivel violento del agresor. No hay que restarle nunca trascendencia e importancia a una denuncia de estas características.

Pero la afirmación del señor Gobernador de que este tema y la denuncia son un asunto de interés privado y del fuero íntimo de la familia del intendente, es un concepto que atrasa décadas no sólo en los estudios de género y lucha por los derechos de las mujeres, sino en la legislación argentina y la Constitución que ha logrado evoluciones significativas en Derechos Humanos hacia las mujeres. Desconocer este avance e invisibilizar esta lucha es una ofensa hacia la memoria de las cientos de mujeres que mueren anualmente o sufren lesiones graves, silenciadas bajo los conceptos de “intimidad”, “crimen pasional”, “problemas familiares”. Es necesario llamar las cosas por su nombre: es violencia hacia el género y esto es un asunto de interés público y político y debería estar en la agenda pública de los gobiernos en los niveles nacional, provincial y municipal.

Como mujer y legisladora, seguiré dando todo mi esfuerzo y dedicación para garantizar los derechos de las mujeres y la lucha contra la violencia de género. Pero la sociedad tiene que exigir a todos los funcionarios del Estado un compromiso activo en la erradicación de este flagelo y es fundamental que este tema, transversalmente, esté vigente todos los días en la agenda pública.

Claudia Najul – Senadora Provincial – Unión Cívica Radical

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