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Por Redacción

La sonrisa se hizo bandera en cada familia tombina



La noche del domingo no fue una más para el Club Godoy Cruz. Familias enteras se acercaron a la sede para disfrutar un tablado estilo uruguayo que arrancó sonrisas durante más de tres horas.


El departamento de cultura del Tomba, junto con la murga La Galerana, organizaron un evento histórico para el club. Más de 350 personas compartieron una noche a puro ritmo de carnaval.


El tablado comenzó a las 21 horas con un show de payasos que hizo estallar de risas a cada niño presente. Cascote y Otitio jugaron con palabras difíciles, y así el público les brindó un caluroso aplauso.  Luego fue el turno de la solista Mariela Puentes, quien encantó con su dulce voz y los acordes precisos de su guitarra, que no dejaron de cautivar durante media hora.


Los grupos numerosos de artistas mendocinos comenzaron a participar pasadas las 22. Las Kantutas Warmis Sikuris subieron al escenario y el cicus fue el instrumento protagonista de dicho show, donde homenajearon a los pueblos originarios. Más tarde, fue el turno de la murga El semillero, que comenzó su espectáculo bailando fuera del escenario. Trajes brillantes y caras pintadas, bien al estilo uruguayo, sorprendieron con su canto al trabajo del ciudadano.


Batalá uno de los números más esperados por el público, estás talentosas  percusionistas  empaparon de buen ritmo al Club Godoy Cruz e hicieron bailar a todos los presentes.  Luego al compás de la guitarra, congas y piano se vivió un show movido de candombe con La Pérgola.


BATALA


Ayllu Wayra Sikuris es el nombre de otro de los grupos que se hicieron presente la noche del tablado, con su música alegre fueron capaces de movilizar a todo el público y formar una interminable ronda de carnaval.


El final llegó de las voces de la murga La Caciqueña y el público estalló en risas cómplices, y aseveraciones por la calidad de sus letras cargadas de actualidad social. Los versos más aplaudidos de su actuación fueron “Gatillo fácil se tiene que acabar” y “Es hora de festejar, por cada nieto, tenemos que brindar”.


Sin dudas que estos eventos culturales deben volver a los clubes y así lo entendió el departamento cultural del Club Godoy Cruz. La buena respuesta del público y la sonrisa con la que se retiró cada familia, permite que próximamente disfrutemos más espectáculos en el Tomba.


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La sonrisa se hizo bandera en cada familia tombina

La noche del domingo no fue una más para el Club Godoy Cruz. Familias enteras se acercaron a la sede para disfrutar un tablado estilo uruguayo que arrancó sonrisas durante más de tres horas.

El departamento de cultura del Tomba, junto con la murga La Galerana, organizaron un evento histórico para el club. Más de 350 personas compartieron una noche a puro ritmo de carnaval.

El tablado comenzó a las 21 horas con un show de payasos que hizo estallar de risas a cada niño presente. Cascote y Otitio jugaron con palabras difíciles, y así el público les brindó un caluroso aplauso.  Luego fue el turno de la solista Mariela Puentes, quien encantó con su dulce voz y los acordes precisos de su guitarra, que no dejaron de cautivar durante media hora.

Los grupos numerosos de artistas mendocinos comenzaron a participar pasadas las 22. Las Kantutas Warmis Sikuris subieron al escenario y el cicus fue el instrumento protagonista de dicho show, donde homenajearon a los pueblos originarios. Más tarde, fue el turno de la murga El semillero, que comenzó su espectáculo bailando fuera del escenario. Trajes brillantes y caras pintadas, bien al estilo uruguayo, sorprendieron con su canto al trabajo del ciudadano.

Batalá uno de los números más esperados por el público, estás talentosas  percusionistas  empaparon de buen ritmo al Club Godoy Cruz e hicieron bailar a todos los presentes.  Luego al compás de la guitarra, congas y piano se vivió un show movido de candombe con La Pérgola.

BATALA

Ayllu Wayra Sikuris es el nombre de otro de los grupos que se hicieron presente la noche del tablado, con su música alegre fueron capaces de movilizar a todo el público y formar una interminable ronda de carnaval.

El final llegó de las voces de la murga La Caciqueña y el público estalló en risas cómplices, y aseveraciones por la calidad de sus letras cargadas de actualidad social. Los versos más aplaudidos de su actuación fueron “Gatillo fácil se tiene que acabar” y “Es hora de festejar, por cada nieto, tenemos que brindar”.

Sin dudas que estos eventos culturales deben volver a los clubes y así lo entendió el departamento cultural del Club Godoy Cruz. La buena respuesta del público y la sonrisa con la que se retiró cada familia, permite que próximamente disfrutemos más espectáculos en el Tomba.

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