La garrafa sin subsidio subió casi 1000%
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Por Redacción

La garrafa sin subsidio subió casi 1000%



Las garrafas de 10 kilos a $16 pesos ya son parte del pasado. Ahora, los mismos envases cuestan alrededor de los $120, ya que desde el Estado nacional se decidió terminar con el programa Garrafas para Todos, mediante el cual se congelaba un precio en función de un subsidio que tenía como beneficiarios a los fabricantes, envasadores y distribuidores del combustible básico de primera necesidad, que finalmente repercutía en los consumidores.

Pero a raíz del comunicado presidencial del lunes, el precio se disparó. Cristina Kirchner anunciaba el fin de los beneficios para este sector comercial, para darle paso a un nuevo programa –denominado Hogares con Garrafas– a través del cual cerca de 2,5 millones de argentinos podrán acceder a la compra de garrafas gastando $20. Sin embargo, todavía no se conocen los detalles del flamante plan social en relación a su aplicación, a pesar que ya se brindaron algunos datos relacionados a los requisitos necesarios para alcanzar el beneficio.

Pero, al margen del programa, el precio “real” de la garrafa se disparó de un día para el otro permitiendo una avalancha especulativa por parte del empresariado, que ahora no cuenta con el subsidio que hasta ayer estaba vigente. “El viernes pasado teníamos en venta la garrafa a $30 y en la estación de servicio ya estaba a $100. Por eso hoy, después de escuchar el anuncio pusimos la garrafa a $80”, comentó Alicia Peña, distribuidora de gas natural envasado.

Según los dichos nacionales, la iniciativa mediante la cual la Nación brindaba subsidios a los vendedores tenía fallas y se pensó en la necesidad de modificarlo para que el beneficio llegue realmente a quienes debe llegar. Entre los puntos de mayor fracaso del programa se mencionó la reventa de los tubos, un tema que causó la preocupación de diferentes áreas pero que pese a varios intentos de control fue difícil subsanar.

En tanto, en las bocas de expendio de las empresas locales también se haría la venta con el régimen de cien garrafas por empresa. “El martes (por ayer) por el paro no habrá atención y aún no está claro cómo se trabajará el miércoles (hoy), ya que el jueves y viernes no habrá atención”, indicó uno de los empresarios consultados por este medio.

Pocas son las novedades que se conocen respecto del inicio del nuevo programa y el anuncio presidencial dejó muchas dudas. Sí se sabe que serán subsidiadas las familias donde el sueldo mayor no supere los $9.432.

Mientras, lo que no se conoce hasta el momento es cómo será la entrega del subsidio, que se vehiculizará a través de la Anses. Según se dijo, el organismo deberá cargar los datos de los beneficiarios y garantizar que quienes no tengan cuenta para acreditar el subsidio puedan obtenerla.


Quienes serán subsidiados


En total se estima que estarán subsidiadas unas 39,5 millones de garrafas por año a un precio máximo de $20. La implementación del mismo, por el cual 2,5 millones de usuarios recibirán un subsidio directo se realizará a partir de la confección de un padrón de beneficiarios elaborados en conjunto por la Secretaría de Energía y la Anses, que permitirá determinar las viviendas de menores recursos que no tienen acceso a la red.

El programa establece precios de venta de referencia con actualización regular –en base a costos– y apartamientos máximos permitidos, manteniendo la compensación a los productores de gas licuado de petróleo para potenciar el desarrollo de la actividad.

Hogares con Garrafas –tal como se denominó al plan– suplantará el actual programa Garrafa para Todos que subsidia el precio de la garrafa para todo el universo de usuarios, sin diferenciar las condiciones socioeconómicas de la vivienda o si cuenta con acceso a gas de red./ Orlando Tirapu


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Las garrafas de 10 kilos a $16 pesos ya son parte del pasado. Ahora, los mismos envases cuestan alrededor de los $120, ya que desde el Estado nacional se decidió terminar con el programa Garrafas para Todos, mediante el cual se congelaba un precio en función de un subsidio que tenía como beneficiarios a los fabricantes, envasadores y distribuidores del combustible básico de primera necesidad, que finalmente repercutía en los consumidores.
Pero a raíz del comunicado presidencial del lunes, el precio se disparó. Cristina Kirchner anunciaba el fin de los beneficios para este sector comercial, para darle paso a un nuevo programa –denominado Hogares con Garrafas– a través del cual cerca de 2,5 millones de argentinos podrán acceder a la compra de garrafas gastando $20. Sin embargo, todavía no se conocen los detalles del flamante plan social en relación a su aplicación, a pesar que ya se brindaron algunos datos relacionados a los requisitos necesarios para alcanzar el beneficio.
Pero, al margen del programa, el precio “real” de la garrafa se disparó de un día para el otro permitiendo una avalancha especulativa por parte del empresariado, que ahora no cuenta con el subsidio que hasta ayer estaba vigente. “El viernes pasado teníamos en venta la garrafa a $30 y en la estación de servicio ya estaba a $100. Por eso hoy, después de escuchar el anuncio pusimos la garrafa a $80”, comentó Alicia Peña, distribuidora de gas natural envasado.
Según los dichos nacionales, la iniciativa mediante la cual la Nación brindaba subsidios a los vendedores tenía fallas y se pensó en la necesidad de modificarlo para que el beneficio llegue realmente a quienes debe llegar. Entre los puntos de mayor fracaso del programa se mencionó la reventa de los tubos, un tema que causó la preocupación de diferentes áreas pero que pese a varios intentos de control fue difícil subsanar.
En tanto, en las bocas de expendio de las empresas locales también se haría la venta con el régimen de cien garrafas por empresa. “El martes (por ayer) por el paro no habrá atención y aún no está claro cómo se trabajará el miércoles (hoy), ya que el jueves y viernes no habrá atención”, indicó uno de los empresarios consultados por este medio.
Pocas son las novedades que se conocen respecto del inicio del nuevo programa y el anuncio presidencial dejó muchas dudas. Sí se sabe que serán subsidiadas las familias donde el sueldo mayor no supere los $9.432.
Mientras, lo que no se conoce hasta el momento es cómo será la entrega del subsidio, que se vehiculizará a través de la Anses. Según se dijo, el organismo deberá cargar los datos de los beneficiarios y garantizar que quienes no tengan cuenta para acreditar el subsidio puedan obtenerla.

Quienes serán subsidiados

En total se estima que estarán subsidiadas unas 39,5 millones de garrafas por año a un precio máximo de $20. La implementación del mismo, por el cual 2,5 millones de usuarios recibirán un subsidio directo se realizará a partir de la confección de un padrón de beneficiarios elaborados en conjunto por la Secretaría de Energía y la Anses, que permitirá determinar las viviendas de menores recursos que no tienen acceso a la red.
El programa establece precios de venta de referencia con actualización regular –en base a costos– y apartamientos máximos permitidos, manteniendo la compensación a los productores de gas licuado de petróleo para potenciar el desarrollo de la actividad.
Hogares con Garrafas –tal como se denominó al plan– suplantará el actual programa Garrafa para Todos que subsidia el precio de la garrafa para todo el universo de usuarios, sin diferenciar las condiciones socioeconómicas de la vivienda o si cuenta con acceso a gas de red./ Orlando Tirapu

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