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“Un nuevo estilo periodístico
nace en nuestra provincia”, fue la publicidad planteada
en la calle para anunciar la salida de “Ciudadano”
durante mayo de 2005"
De esta manera se sumó a la historia
de los medios gráficos en Mendoza un nuevo diario
y un estilo moderno de periodismo.
La historia en Mendoza comenzó en 1882, cuando el
Dr. Adolfo Calle funda el diario “Los Andes”.
De allí hubo un gran salto cualitativo y cuantitativo
hasta que en 1969 aparecieron casi simultáneamente
en Mendoza dos diarios de envergadura: “Mendoza”
y “El Diario”, que vivieron pocos años.
Hubo que esperar hasta el 27 de junio de 1993 para que naciera
“Diario UNO”, con un formato distinto, que rápidamente
se posiciona en la comunidad, y de esa fecha hasta nuestros
días no tenemos ninguna nueva expresión periodística,
hasta hace unos meses que el semanario “El Sol”
se convierte en diario.
Diario “Ciudadano”
llega como una apuesta en Mendoza, con el objetivo de sumar
a la labor periodística que ya está instalada,
un matutino ágil, veraz, comprometido con los lectores
y que haga gala del pluralismo que la sociedad moderna necesita.
“Ciudadano”
es un periódico al alcance de todos, una nueva herramienta
de los mendocinos; un nuevo modo de informarse. Llega con
toda la energía y con el compromiso de sumar en un
contexto marcado por una oferta de medios gráficos
que nos distingue en todo el país y que debe enorgullecernos.
El diseño de “Ciudadano”
es ágil, con mucho color y calidad fotográfica,
con textos que condensan la información que los lectores
están buscando, tanto local como nacional e internacional.
También las noticias del deporte del espectáculo,
dos rubros que los lectores requieren cotidianamente cada
vez con mayor avidez.
Así, “Ciudadano”
tiene una respuesta a los pedidos de la comunidad y entramos
con decisión a la competencia. No mezquinamos esfuerzos
para llegar a los lectores, con una propuesta muy variada
e innovadora.
“Ciudadano”
ya está en la calle y hemos comenzado a caminar.
Ya el tiempo de los anuncios se terminó y ahora hay
que dar pruebas de que merecemos ese espacio que queremos
ocupar.
El compromiso de nuestro esfuerzo está asumido. Nos
echamos a andar con la convicción de que lograremos
lleva a un buen puerto ese romance cotidiano que es la relación
de un diario con cada uno de los lectores.
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